Muere el filósofo alemán Jürgen Habermas a los 96 años de edad
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Conocido por sus trabajos en filosofía política, ética y del lenguaje, fue uno de los miembros más eminentes de la segunda generación de la Escuela de Frankfurt
14 mar 2026 . Actualizado a las 17:48 h.El filósofo y sociólogo alemán Jürgen Habermas, uno de los más grandes pensadores del siglo XX, ha fallecido este sábado a los 96 años de edad en la ciudad de Starnberg. Así lo ha informado su editorial, Suhrkamp, en un comunicado que recoge Europa Press. A menudo se considera a Habermas como uno de los miembros más eminentes de la segunda generación de la Escuela de Frankfurt y uno de los grandes exponentes de la Teoría crítica. Entre sus aportes destacan la construcción de la teoría de la acción comunicativa, la ética del discurso y la teoría de la democracia deliberativa. Su obra fue traducida a numerosos idiomas, entre los que se encuentra el español.
A Habermas se le han atribuido las más diversas etiquetas de identificación. Su formación fue inicialmente ante todo filosófica —se doctoró en Bonn en 1954 con un trabajado sobre la teoría de las edades del mundo de Friedrich Schelling—, pero muy pronto empezó a ocuparse de otras disciplinas. «Pertenezco a una clase de filósofos que también se han ocupado de la sociología y nunca se han tomado muy en serio las fronteras entre las distintas disciplinas», dijo Habermas en una entrevista con Efe cuando recibió el Príncipe de Asturias.
Su carrera empezó en Fráncfort en la década de 1950. En 1956 Theodor W. Adorno, uno de los máximos corifeos de la Escuela de Fráncfort, le invitó a trabajar en el legendario Institut für Soziale Forschung —Instituto de Investigaciones Sociales—, que acababa de refundar tras su cierre forzoso durante la época nazi. En paralelo a su actividad académica, Habermas empezó a participar pronto en discusiones públicas, sobre todo en los años del movimiento estudiantil, cuyos representantes quisieron verlo al comienzo como uno de los suyos. Luego, sin embargo, se decepcionaron. En un episodio, Habermas acusó al líder estudiantil Rudi Dutschke de abrirle las puertas a un «fascismo de izquierdas» en medio de un debate en 1967, criticando el radicalismo y la justificación de la violencia.
En 1961 se doctoró en Marburgo con la obra La transformación estructural de la esfera pública. Tras unos años en la Universidad de Heidelberg, en 1964 asumió la cátedra de Filosofía y Sociología de Max Horkheimer en la Universidad de Fráncfort. De su conferencia inaugural surgió en 1968 el libro Conocimiento e interés (1968).
En 1971 se trasladó a Starnberg, cerca de Múnich, donde dirigió hasta 1981 el Instituto Max Planck para la Investigación de las Condiciones de Vida del Mundo Científico-Técnico. En su último año publicó su obra principal, Teoría de la acción comunicativa. En 1983 regresó a Fráncfort, donde volvió a ocupar una cátedra de Filosofía hasta su jubilación, en 1994.
En su vejez, que pasó a orillas del lago de Starnberg, se pronunció sobre cuestiones políticas, como la guerra de Kosovo, la investigación sobre el cerebro o los conflictos religiosos. Una característica de su discurso oral era la dificultad para hablar debido a una fisura palatina congénita.
Habermas también se ocupó, sobre todo a partir del 11 de septiembre de 2001, de la filosofía de la religión, hablando de una época postsecular, un nuevo concepto que ha sido recogido por muchos
Sus obras de juventud, ante todo Teoría de la acción comunicativa y Conocimiento e Interés, siguen leyéndose y estudiándose. Y a ellas han seguido permanentemente estudios y ensayos en los que hay una aproximación constante al mundo actual desde la tradición filosófica alemana. Su última obra de largo aliento, en dos tomos, fue También una historia de la filosofía. En esa obra, que tiene como subtítulo La constelación occidental de fe y conocimiento, analizó el proceso de secularización y los límites del mismo. Detrás de toda su obra académica late como una constante el tema de la comunicación.