El tenista español se quedó a las puertas al caer eliminado por el ruso, que firmó uno de los mejores partidos de su vida
15 mar 2026 . Actualizado a las 16:57 h.Resoplaba Daniil Medvedev al conectar el saque directo con el que selló este sábado el triunfo en las semifinales de Indian Wells. «Menudo partido he hecho», debió pensar el ruso, que doblegó a Carlos Alcaraz (6-3 y 7-6 (3)) con una superioridad inédita. Volvió el mejor Medvedev, como si se cumpliera la predicción que hizo Alcaraz a principios de semana, cuando exclamó eso de «Parece que juego en todas las rondas contra Roger Federer». Ocurrió de nuevo, Medvedev, que no había jugado una final de Masters 1000 en los dos últimos, jugó un partido increíble ante un Alcaraz más fallón de los normal. «Jugué increíble, muy bien en los puntos importantes», admitió tras el encuentro, con la presencia en la final contra Jannik Sinner certificada.
Alcaraz, que llegaba a este partido con 16 triunfos seguidos en el inicio de 2026, se quedó sorprendido con el nivel de su rival desde el arranque. El moscovita tenía la táctica muy estudiada, atacar los segundos servicios del español, una estrategia simple, pero difícil de ejecutar por la precisión que requiere. Sin embargo, Medvedev estaba fino. Pintaba líneas una tras otra hasta el punto de que Alcaraz no se creía lo que decía el ojo de halcón electrónico. Miraba con recelo cómo la pelota había rozado milimétricamente la línea por fuera.
Así, el ruso se llevó el primer set, el cuarto que ha perdido en todo el año Alcaraz, y, aunque bajó un poco su tenis en el segundo set, con el español un poco más asentado, fue capaz de recuperar el 1-3 de desventaja que tenía y forzar un 'tie break'.
En los desempates, Alcaraz había tenido mejor fortuna este año que el ruso, que había perdido cuatro de los seis que había disputado, y empezó con una derecha ganadora que hacía indicar que las tornas estaban a punto de cambiar. Ni dejadas, ni subidas a la red Pero Medvedev volvió a ser una roca. A Alcaraz además no le funcionaban las dejadas, ni las subidas a la red en los puntos importantes. Se le escaparon seis puntos seguidos, una desventaja insalvable por mucho que consiguiera desactivar los dos primeros puntos de partido en contra. Al tercero, el primero al servicio, el ruso conectó el cuarto 'ace' del partido y se acabó. En ocasiones como estas, solo queda agachar la cabeza y aceptar la superioridad del rival. Recibió al ruso con una sonrisa en la cara y le felicitó por el triunfo. Fue uno de esos días en el que el rival estuvo sublime, como bien reflejó la puntuación que da la ATP basada en las estadísticas. Medvedev recibió un 9.0 y Alcaraz un 8.2. No estuvo mal el español, pero es que el tenis del ruso fue sideral, al nivel que alcanzó en 2021 cuando era uno de los mejores sino el mejor tenista sobre cemento del planeta.
De momento, parece que esta temporada ha vuelto a ser ese campeón de grand slam y número uno del mundo. Ha ganado los títulos de Brisbane y Dubai y este domingo se enfrentará en la final de Indian Wells a Sinner, que venció por su parte a Alexander Zverev (6-2 y 6-4). Alcaraz empieza ya a pensar en Miami, torneo que comienza la semana que viene y que es una oportunidad de oro para sumar puntos, ya que el año pasado cayó en su debut ante David Goffin.