Portugal incrementa sus descuentos a los carburantes, que incluyen ya la gasolina

Brais Suárez
Brais Suárez OPORTO / E. LA VOZ

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Estación de servicio en Valença do Minho
Estación de servicio en Valença do Minho Brais Suárez

El diésel tiene desde hoy una rebaja de 6,1 céntimos por litro, frente a los 3,3 céntimos de la gasolina

17 mar 2026 . Actualizado a las 08:43 h.

Desde este lunes, los conductores portugueses se benefician de un nuevo descuento en la gasolina y el diésel, que se suma al que entró en vigor la semana pasada. En concreto, tal y como anunció el Ministerio de Finanzas el pasado viernes, esta semana ha entrado en vigor «nueva reducción temporal y extraordinaria de las tasas unitarias del impuesto sobre productos petrolíferos y energéticos (ISP)», que será de 1,4 céntimos en el litro de diésel —que ya venía disfrutando de una bonificación de 3,55 céntimos por litro— y de 2,7 céntimos en el litro de gasolina.

Además, explica que «el descuento real sentido por los contribuyentes» será ligeramente superior, pues se suma a la incidencia del IVA; es decir, «1,8 céntimos por litro en el caso del diésel, y 3,3 céntimos por litro en la gasolina sin plomo». De esta manera, el ahorro total acumulado alcanza los 6,1 céntimos por litro en caso del diésel y de 3,3 céntimos por litro en caso de la gasolina, pues deben añadirse al descuento que entró en vigor la semana pasada, y que entonces solamente se aplicó al diésel, que en aquel momento ya se había encarecido en 23 céntimos frente a los precios de referencia (la gasolina estaba entonces solo 7,5 céntimos más cara, por lo que no se le aplicó el primer alivio).

Así, este lunes, las gasolineras ofrecían el litro de gasoil simple a 2,029 euros y el de gasolina de 95 octanos a 1,927 euros, lo que acerca los precios a los de las estaciones de servicio españolas, tradicionalmente más baratas a causa de una diferente imposición del IVA sobre este producto (en Portugal es del 23 %). La rebaja del ISP es una medida que ya había implementado el Gobierno del socialista António Costa tras la crisis energética desatada por la guerra de Ucrania, con la finalidad de devolver a los consumidores el exceso de recaudación por IVA derivado del alza de los precios de los carburantes.