Marius Borg, hijo de Mette-Marit, pide la absolución de los delitos más graves y acepta una pena menor

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Boceto de la comparecencia de Marius Borg (a la derecha de la imagen) junto a su abogado en el juzgado de Oslo
Boceto de la comparecencia de Marius Borg (a la derecha de la imagen) junto a su abogado en el juzgado de Oslo Ane Hem | REUTERS

El joven ha reconocido en el juicio los cargos de amenazas y transporte de marihuana, pero niega las violaciones y haber filmado a varias mujeres sin su consentimiento

19 mar 2026 . Actualizado a las 20:22 h.

La defensa de Marius Borg Høiby, el hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega que está siendo juzgado en Oslo por cuatro casos de violación, entre otros delitos, ha pedido este jueves que lo absuelvan de las acusaciones más graves, aunque acepta una pena menor. Los abogados de Høiby -fruto de una relación de Mette-Marit anterior a su matrimonio con el príncipe heredero Haakon de Noruega- señalaron que el joven, de 29 años, acepta una condena de un año y seis meses por los cargos que ha reconocido, entre ellos transportar marihuana y amenazas, según informa Efe. La Fiscalía había pedido este miércoles siete años y siete meses de cárcel para Høiby, que está acusado de 40 delitos: además de las cuatro violaciones a otras tantas mujeres mientras dormían, se le imputan seis casos de conducta sexual vejatoria y otros de agresiones, amenazas, infracción grave de la ley de narcóticos, daños, alteración del orden público y de tráfico.

«No hay ninguna prueba en el caso que sugiera que Marius puede ser condenado en alguno de esos cuatro casos (de violación)», dijo este jueves uno de sus abogados, Petar Sekulic, según recogió la televisión pública noruega NRK. Durante el juicio, Høiby insistió en que no hubo violación, sino sexo voluntario, y negó haber filmado sin consentimiento a varias mujeres y haber maltratado a una exnovia.

En el caso de que el joven fuese condenado finalmente por todos los delitos de los que se lo acusa, la defensa pidió que la condena fuese rebajada a cinco o seis años.

El juicio, que se celebra desde el pasado 3 de febrero y que está previsto que finalice este jueves, está sometido a numerosas restricciones, que incluyen la prohibición de mostrar imágenes del acusado y limitan también la reproducción de algunos testimonios y de algunas pruebas.

El hijo de Mette-Marit ha admitido con anterioridad tener problemas con el alcohol y otras drogas, además de padecer trastornos psicológicos.