Registran en Calar Alto, en Almería, una brillante bola de fuego asteroidal a 108.000 kilómetros por hora

LA VOZ AGENCIAS

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Bola de fuego captada por las cámaras exteriores del observatorio astronómico de Calar Alto, en Gérgal (Almería).
Bola de fuego captada por las cámaras exteriores del observatorio astronómico de Calar Alto, en Gérgal (Almería).

Se trata del primer evento de este tipo que se registra desde el observatorio almeriense en lo que va de año

19 mar 2026 . Actualizado a las 18:37 h.

Una gran bola de fuego asteroidal cruzó en la madrugada del jueves el cielo de la península ibérica. La detectó el observatorio astronómico de Calar Alto, en Gérgal (Almería), que también la llegó a grabar a una velocidad de 108.000 kilómetros por hora gracias a los detectores del Proyecto SMART, que operan, además de en el observatorios de Calar Alto, en La Hita, en Toledo; en Sierra Nevada y en La Sagra y Otura, en Granada; y en Sevilla.

La cámara norte del Observatorio siguió la trayectoria del bólido, que fue avistado por la noche. Se trata del primer evento de este tipo que se registra desde el observatorio almeriense en lo que va de año, ya que su percepción es más habitual durante los meses de verano. Según el análisis preliminar del profesor José María Madiedo, del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), la bola apareció a una altitud inicial de 95 kilómetros y acabó en una altitud final de 42 kilómetros, con una trayectoria sobre el cielo que atravesó el sur de Albacete y el norte de Almería.

La grabación, publicada por Calar Alto en sus perfiles de las redes sociales, en seguida atrajo la atención de numerosos aficionados de la astronomía. Este tipo de meteoro, que se denomina así cuando su brillo es especialmente intenso, se genera cuando una roca procedente de un asteroide se desintegra en la atmósfera terrestre. Su luminosidad la determinan dos factores, que son la velocidad a la que llega a la Tierra —en este caso, 108.000 kilómetros por hora— y su propio tamaño. La explicación es que, cuando llega a la atmósfera, el aire que tiene por delante se calienta, generando que la temperatura aumente a miles de grados centígrados. Los átomos, para liberar ese calor, empiezan a brillar como si se tratara de luz.

En este caso, su trayectoria trazó una línea hasta las tierras albaceteñas. Se sabe porque la cámara norte del Observatorio de Calar Alto logró registrar en vídeo el paso de la bola de fuego. Esta estación de detección, junto con la instalada en Sierra Nevada, forma parte del proyecto de seguimiento de objetos celestes SMART, gracias a un acuerdo de colaboración establecido entre el profesor Madiedo y dichas instituciones científicas. Trabaja para detectar y registrar los cuerpos que impactan con la atmósfera, además de determinar su órbita y su procedencia.