Noelia, la joven parapléjica de Barcelona que recibirá la eutanasia este jueves: «Nadie de mi familia está a favor»

Amara Santos REDACCIÓN / LA VOZ

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Noelia, la joven parapléjica que recibió la eutanasia este jueves.
Noelia, la joven parapléjica que recibió la eutanasia este jueves. Antena 3

Ha concedido una entrevista en exclusiva al programa «Y ahora Sonsoles», en compañía de su madre. Este martes el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha rechazado paralizar la eutanasia, programada para el 26 de marzo

25 mar 2026 . Actualizado a las 10:24 h.

Noelia es una joven parapléjica (a causa de una caída de un quinto piso) de Barcelona de 25 años. Lleva casi dos luchando porque le concedan la eutanasia, que por fin podrá recibir el próximo 26 de marzo. Esto se producirá después de que su padre, que se opone a su decisión, haya agotado todas las vías legales en España para evitar que su hija tenga la muerte digna que desea. A dos días de la fecha programada, la barcelonesa ha concedido una entrevista televisiva en el programa de Antena 3 Y ahora Sonsoles: «Me quedan cuatro días», ha sentenciado  en una conexión en directo, en la que también ha intervenido su progenitora. Precisamente este martes se ha conocido que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha rechazado paralizar la eutanasia y la Corte de Estrasburgo desestimó el pasado 10 de marzo una petición de medidas cautelares en este caso. En la dura entrevista concedida en exclusiva, la joven dejó claro que nunca dudó de su lucha y supo convivir con la incomprensión de sus allegados: «Ninguno de mi familia está a favor, pero la felicidad de un padre no tiene que estar por encima de la de una hija o de la vida de una hija», aseguró. Su progenitora, Yolanda, expresó con pesar que «no estoy conforme, pero siempre voy a estar a su lado, si ella no quiere vivir, yo ya no puedo más». Asimismo, la joven habló sobre su desacuerdo con la actitud de su padre, algo que le afectó ya que reveló que él le llegó a decir que para él «ya estaba muerta».

Por su parte, el despacho ultracatólico Abogados Cristianos, que representa al progenitor de Noelia, anunció en febrero su intención de llevar el caso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos tras agotar en España todas las vías. Todo ello después de rechazar el Tribunal Constitucional admitir a trámite el último recurso, con el que se buscaba frenar de manera cautelarísima la eutanasia de su hija. Esta semana la joven podrá descansar finalmente, tras llevar meses de litigios a causa de decisiones ajenas sobre su propia vida.

Un largo proceso

La batalla ante la Justicia comenzó cuando el padre recurrió la resolución de la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña, de 18 de julio del 2024, por la que se concedió la autorización de la eutanasia de su hija, mayor de edad, y de inmediato el juzgado acordó suspenderla de forma cautelar. Tras estudiar su recurso, el juzgado lo rechazó, al considerar que el padre no estaba legitimado para recurrir puesto que la hija era mayor de edad y no estaba incapacitada.

Es más, concluyó que sí tenía capacidad plena para solicitar la eutanasia y que se cumplían todos los requisitos para que esta se concediera. El padre acudió en apelación ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), que sí reconoció su legitimación para recurrir, pero rechazó su recurso porque de ninguna de las pruebas se desprendía la ausencia de capacidad de la hija, sino todo lo contrario, más aún cuando las meras afirmaciones de que tenía patologías psiquiátricas resultaban insuficientes, al estar desprovistas de cualquier refuerzo técnico. 

El progenitor sostenía que no había quedado acreditado que su hija sufra una enfermedad grave e incurable, o un padecimiento grave, crónico e imposibilitante; y que no concurría conformidad libre, voluntaria y consciente de la paciente al presentar antecedentes psiquiátricos graves. Pero el Supremo decidió inadmitir su recurso por falta de interés casacional: el padre pretendía que se analizasen de nuevo las pruebas. Un mes después, el Constitucional inadmitió su último recurso, en el que el padre volvía a pedir suspender de forma cautelarísima la eutanasia y alegaba que la joven padece «trastornos mentales» y de la «personalidad», y que contaba con un historial de «antecedentes psiquiátricos».