En la madrugada del próximo sábado al domingo, a las dos serán las tres. Ni el día ni la hora están elegidos al azar, pero el cambio cada vez suscita más dudas entre los expertos
25 mar 2026 . Actualizado a las 18:28 h.En la madrugada del próximo sábado al domingo, a las dos serán las tres. Galicia y el resto de la península se adentran este fin de semana en el horario de verano. Es el primero del 2026, el año que señaló Pedro Sánchez meses atrás como tope para ponerle fin a la práctica. «Francamente, yo ya no le veo sentido», expresó el pasado mes de octubre en el Consejo de Energía de la Unión Europea. El cambio horario genera debate y enfrenta a los expertos en sus posturas.
¿Cuándo es el próximo cambio de hora?
Este fin de semana, en la madrugada del sábado al domingo, los relojes se tendrán que adelantar una hora. A las dos serán las tres, ganando más tiempo de claridad al final del día. La modificación se aplicará en todo el territorio peninsular por igual, respetando la diferencia horaria con las islas Canarias.
¿Hasta cuándo va a durar?
Los ajustes horarios son estacionales y hay dos al año, uno para adecuar los días a la luz del invierno y otro a la de verano. Este se mantendrá vigente hasta el próximo 25 de octubre, cuando el cambio se hará a la inversa. A las tres pasarán a ser las dos.
¿Por qué se aplica en esta fecha?
Ni el día ni la hora del cambio están elegidos al azar. Que sea el último fin de semana de marzo depende de la duración de los días. Al inicio de la primavera, su longitud se alarga más rápidamente. Informa el Observatorio Astronómico Nacional de que es la época del año en la que la longitud del día se alarga más rápidamente. A las latitudes de la península, el Sol sale por las mañanas más de un minuto antes que el día anterior, y por la tarde se pone más de un minuto después. Como consecuencia, al inicio de la primavera, el tiempo en el que el Sol está por encima del horizonte aumenta casi tres minutos cada día.
¿Desde cuándo se cambia la hora?
El cambio de hora se remonta a la Segunda Guerra Mundial, cuando varios países optaron por esta opción para aprovechar al máximo las horas de luz solar y reducir al máximo el consumo de carbón. En el caso de España, el ajuste del horario de verano se fijó de forma permanente en 1974, durante la crisis del petróleo y con el objetivo de reducir el consumo eléctrico. Desde entonces, el país ha mantenido este sistema de adelantar y retrasar la hora con el cambio de estación.
¿Por qué genera tanto debate?
El cambio de hora siempre genera dudas y posturas encontradas. Primero, por la situación de Galicia con respecto a la comunidad más oriental del país, las islas Baleares, con una diferencia de cincuenta minutos en la salida y en la puesta del sol. Mientras que algunos defienden sus beneficios para aprovechar las horas de luz, otros ponen en duda su utilidad, alertando de los perjuicios que podría tener para la salud.
¿Qué dice el Gobierno al respecto?
El año pasado, el Gobierno español intentó reactivar el debate sobre la supresión del cambio horario llevando a una reunión de ministros de Transporte, Telecomunicaciones y Energía (TTE) de la UE la propuesta de terminar este año con el cambio de hora estacional. Su argumento, que apenas ayuda a ahorrar energía y que incluso tiene «un impacto negativo» en la salud y en la vida de los ciudadanos.
Informa Europa Press de que, para acabar con el cambio horario, el Consejo de la UE, que representa a los gobiernos de los países miembros, debe apoyar tal iniciativa, pero la última vez que la Comisión Europea lo intentó, en 2019 bajo el mandato de Jean-Claude Juncker, la idea de permitir que cada Estado decidiera en una consulta pública si mantener su horario actual o fijar uno definitivo sin ajustes bianuales quedó aparcada por las diferencias que generaba entre las capitales.
Cuando el Gobierno defendió acabar con los cambios, su propuesta se apoyó en tres argumentos: el respaldo mayoritario de la ciudadanía española y europea; la ausencia de evidencia científica que demuestre que esta práctica genera un ahorro energético sustancial; y las consecuencias negativas que tiene en la salud y el bienestar de millones de personas.
¿Los cambios horarios se revisan?
Sí. En el 2002, un real decreto dispuso que cada cinco años debía publicarse en el BOE un calendario con las fechas concretas del cambio de hora. El actual fija ajustes hasta el domingo 25 de octubre del 2026. Por eso el Gobierno quiere aprovechar la oportunidad para establecer un nuevo calendario. El físico Jorge Mira, de la Universidad de Santiago de Compostela, apunta en declaraciones a Europa Press que, aunque cada cinco años se haga la evaluación, «se ha prorrogado siempre». En el 2018, el Gobierno convocó una comisión de expertos sobre el cambio horario que no llegó a ninguna «resolución concluyente», según se puso de manifiesto en el informe. Además, los participantes también estudiaron la conveniencia de modificar el actual huso horario —el mismo que Alemania y que se remonta a la época franquista—, sobre el que tampoco se planteó «cambio alguno»
¿Qué dice la UE?
Más allá de que este año tocaría publicar las fechas de los próximos cinco, la última noticia que se tiene desde la UE es que el comisario de Transportes, Apostolos Tzitzikostas, defendió poco después de la propuesta española que la UE ponga fin al sistema de cambio horario bianual por las «complicaciones innecesarias» que genera en la sociedad y la economía del bloque, pero tras sus palabras no se han conocido avances en el desarrollo de ninguna iniciativa concreta desde Bruselas.
¿Qué opina la población española?
Un sondeo del CIS desveló en el 2023 cuál era, en concreto, el horario preferido de los españoles: dos de cada tres mantendrían el de verano todo el año. Ya en septiembre del 2018, una consulta pública de la Comisión Europea reveló que la gran mayoría de los ciudadanos comunitarios —un 84 %— estaban a favor de acabar con la práctica de atrasar los relojes a finales de octubre y adelantarlos el último fin de semana de marzo.
¿Qué dicen los expertos?
El físico José María Martín Olalla, de la Universidad de Sevilla, explica que el cambio horario «funciona bastante mejor de lo que se suele pensar», aunque «es evidente que es un incordio porque es engorroso cambiar la hora». En declaraciones a Europa Press, indica que esta práctica es un mecanismo que ayuda a «regular las diferencias» entre cómo se adapta la actividad humana a las distintas estaciones. «Tiene una utilidad racional que es el hecho de que amanece antes en verano que en invierno. Entonces podemos trabajar antes en verano que en invierno simplemente porque amanece antes. Y modernamente lo que conseguimos con eso al iniciar la actividad antes en verano es tener esas tardes más largas de ocio en verano», puntualiza.
Por su parte, recuerda que «nunca ha visto con malos ojos que haya una cierta flexibilidad» en el cambio de hora a nivel europeo. «Es decir, no podemos obligar a que los finlandeses hagan un cambio de hora si no les viene bien, pero tampoco nos pueden obligar a que nosotros no hagamos un cambio de hora si a nosotros nos viene bien hacer esa práctica», explica.
Aunque admite que ahora mismo la Comisión Europea «debe tener otros problemas encima bastante más perentorios» que este, ha señalado que «tome la decisión que tome» Bruselas, «las estaciones van a seguir funcionando, van a seguir apareciendo en nuestra latitud y vamos a tener que seguir haciendo ese tipo de adaptaciones».
Jorge Mira coincide en decir que, «ahora mismo, a nivel de la UE están centrados en otros debates». En declaraciones a Europa Press discrepa, sin embargo, en que «desde el punto de vista de lo que debe ser la UE y un sentido común de pertenencia a ese espacio, unas legislaciones comunes, un ritmo común, no se debería romper la baraja horaria». Más allá de ello, recuerda que el cambio horario se hace porque la duración del día y de la noche cambia a lo largo del año, ya que el punto de salida del sol no es el mismo. «Toda la vida del planeta siempre ha hecho un cambio estacional de hora porque los bichos en España se levantan tres horas más temprano, tres horas y pico más temprano en verano que en invierno, etc», recalca.
Martín Perea, director del Máster en Energías Renovables de la Universidad Europea, también apoya la continuidad del cambio de hora «por la normalización de la hora de salida del sol». Perea, que es autor del libro Análisis de la trayectoria aparente del Sol. Guía para ingenieros, arquitectos y tecnólogos solares, precisa a Europa Press que se gana una hora por la tarde, «lo que parece que se adapta más a nuestra forma de vida». «En los últimos 50 años se ha creado un paradigma de funcionamiento en cuanto al ocio que provocaría que la eliminación del cambio horario influyera de alguna manera en un sector tan importante para España como el del ocio», ha detallado.
¿Y los que están a favor?
El presidente de la Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles (ARHOE), César Martín, valora positivamente la propuesta del Gobierno de eliminar el cambio de hora. Él defiende la adopción del horario de invierno durante todo el año: «Creemos que es el mejor desde cualquier punto de vista, especialmente desde un punto de vista médico», indica, en declaraciones a Europa Press.
¿Es España el único país que hace esto?
No, pero cada vez son más los países que mantienen el mismo huso horario durante todo el año. El cambio no se produce en muchos países del mundo, como Rusia, Bielorrusia, Turquía, Islandia, Oceanía, Nueva Zelanda, Australia, Asia, China —excepto Uigur de Xinjiang— o Japón. En Estados Unidos algunos estados la cambian, pero en Sudamérica y Centroamérica no se realiza el cambio estacional, salvo en países como Chile o Paraguay.