El indescriptible espectáculo de Ortega Cano en una iglesia de Madrid: contorsionismo por el suelo y baile con capote

LA VOZ REDACCIÓN

ACTUALIDAD

El torero José Ortega Cano en una fotografía de archivo
El torero José Ortega Cano en una fotografía de archivo

Tras el aluvión de comentarios, el extorero, orgulloso de su actuación, ha confesado que mucha gente lo ha llamado para felicitarlo: «Tengo mucha elasticidad y se me da muy bien»

25 mar 2026 . Actualizado a las 16:27 h.

José Ortega Cano no es de los que les gusta pasar desapercibidos. El extorero demostró que no le tiene miedo a convertirse en el centro de atención en otras ocasiones, como cuando arrancó a cantar Estamos tan a gustito en la boda de Rocío Carrasco o más recientemente, cuando protagonizó un baile con capote al ritmo de Punto de partida en una entrega de premios de Valencia. Ahora lo ha vuelto a hacer en un acto benéfico en Madrid, en el que ha optado por una nueva performance mucho más inesperada e inexplicable de su intención.

Sucedió durante el concierto de la artista Glenda Gaby en la iglesia de San Antón para recaudar fondos para apoyar a proyectos sociales de la Fundación Mensajeros de la Paz. José Ortega Cano subió primero a hacerle los coros y, a continuación, se animó a dar unos capotazos ante un público entregado. Hasta ahí, una actuación previsible para el extorero y viudo de Rocío Jurado.

Lo inesperado llegó justo después. Todavía con el capote en la mano, Ortega Cano se dejó llevar por la música y la letra, por lo que le dictaba su intuición artística. Se arrodilló primero en el suelo sobre la tela para torear y empezó desde ahí a desplegar una serie de posturas contorsionistas cercanas a la práctica del yoga o pilates. Primero, apoyado con las manos en el suelo y extendiendo una de sus piernas, besó el capote y a continuación hizo un círculo con su brazo derecho hacia el resto de los artistas.

Tras un giro completo, apoyó su espalda en el suelo y elevó sus piernas sobre su cuerpo hasta dejarlas suspendidas horizontalmente por encima de su cabeza, como si fuera a dar una voltereta sobre sí mismo. Así aguantó unos segundos, hasta que, de un movimiento rápido, volvió a ponerse en pie para seguir interpretando en pie con su capote.

Ahí concluyó la actuación con la que Ortega Cano ha vuelto a convertirse en el protagonista de un evento. Y no es la primera vez que pasa con la propia Glenda Gaby, a la que ya acompañó hace unos meses mientras ella interpretaba Guantanamera. También durante la antes mencionada interpretación de Estamos tan a gustito en la boda de Rocío Carrasco o al actuar, también con capote, cuando Noelia Zanón cantó Punto de partida en homenaje a Rocío Jurado durante la ceremonia de entrega de los premios del programa radiofónico del torero Vicente Ruiz El Soro en el Teatro Olympia de Valencia. O hace solo unos meses, cuando cantó y bailó ante unos fans en plena calle al son de A tu vera, tras un concierto de Los Chunguitos.

La respuesta de Ortega Cano: «Tengo mucha elasticidad»

La respuesta del extorero ante el aluvión de comentarios sobre su actuación no se hizo esperar. Ortega Cano ha reaparecido y, lejos de indignarse por las bromas, se ha mostrado muy orgulloso de las imágenes. «Estaba muy bien. Estaba en la iglesia del padre Ángel y nada, me dio por hacer algo con el capote», ha dicho, muy sonriente, a las cámaras. «A su vez, flexioné las piernas y los brazos, porque tengo mucha elasticidad y se me da muy bien», ha presumido el exmatador en palabras recogidas por Europa Press. Además, ha confesado que lo había llamado «mucha, mucha gente» para felicitarlo por su actuación.

A sus 72 años, el extorero quiere demostrar que sigue estando en buena forma y con el sentido del humor todavía activo. En un momento en el que se ha desatado la polémica entre su hija, Gloria Camila, y su sobrina, Rocío Flores, que están en plena guerra mediática. Él, precisamente, intenta actuar de mediador. «Son cosas que son sin razón. Eso no tiene sentido, yo quiero que en cualquier momento, pues que se den un beso», señaló a una reportera de Europa Press, intentando minimizar la polémica.