La Iglesia portuguesa pagará 1,6 millones de euros a las víctimas de abusos

Brais Suárez
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Decenas de víctimas denunciaron abusos en la iglesia de Portugal
Decenas de víctimas denunciaron abusos en la iglesia de Portugal istock

Decenas de afectados, que llevan cuatro años esperando, cobrarán desde 9.000 a 45.000 euros

26 mar 2026 . Actualizado a las 20:10 h.

Cuatro años han tardado las víctimas de abusos sexuales en la Iglesia portuguesa en conocer las indemnizaciones que recibirán. Este jueves, la Conferencia Episcopal de Portugal (CEP) dio por concluido el proceso de asignación de compensaciones que van de los 9.000 a los 45.000 euros, con una política de evaluación caso a caso que ha recibido numerosas críticas. Hasta la fecha, 57 solicitudes se han resuelto; otras diez todavía se están peritando y otras once no se han aceptado. En estos días «se están enviando, por escrito, las notificaciones con la decisión debidamente fundamentada a todas las personas que hayan presentado un pedido y cuyo proceso fue considerado elegible, independientemente de si la decisión final es de aprobación o de rechazo», expresó la CEP en un comunicado.

La atribución de cantidades variables había estado en el foco del debate, al considerar las víctimas que el proceso las transformaba «en un número más sin rostro, sujeto a una ‘lista de precios' del sufrimiento», según había comunicado previamente la asociación Corazón Silenciado, que también pidió «humanizar» el proceso en vez de «burocratizarlo».

En su comunicado, la CEP se remitió a «decisiones de la Santa Sede» para justificar los expedientes rechazados: «situaciones en que la persona denunciante era mayor de edad en la fecha de los hechos y no fue identificada como un adulto vulnerable; o situaciones en que la persona acusada no pertenecía al clero ni ejercía funciones o responsabilidades en el contexto de la Iglesia; y situaciones que no configuraban violencia de naturaleza sexual». El dinero procede de un fondo de contribuciones solidarias aportadas por las diócesis portuguesas.

Dado que los delitos prescribieron, el reconocimiento de la culpa e indemnización de las víctimas eran los pasos más claros que se podían esperar. Sin embargo, la CEP asume que la conclusión del proceso «no significa el fin de la responsabilidad de la Iglesia» y pretende aprovechar el trabajo realizado para intentar garantizar «tanto como sea posible, que las situaciones de abuso no se repitan y que los ambientes eclesiásticos sean espacios seguros y capaces de proteger a todas las personas». Apunta también «un profundo respeto por el dolor» y reconoce que «la atribución de una compensación no apaga lo que ocurrió ni elimina las consecuencias de los abusos en la vida de quien los sufrió».

En el 2022, la sociedad portuguesa rompió uno de sus tabúes más dolorosos, cuando la comisión independiente nombrada para investigar los casos de abusos sexuales en la Iglesia Católica a menores estableció, como mínimo, 4.815 casos desde 1950, calculados a partir de 512 testimonios recogidos durante un año. Reconocido el pecado, se abría un largo proceso de cura que no generó también grandes críticas. Inicialmente, tras definirse el proceso de compensación, se esperaba que estas fueran atribuidas a inicios del 2025.