La UE amplía el mandato de Aspides y Atalanta para proteger el Índico

J. G. s. BRUSELAS / E. LA VOZ

ACTUALIDAD

Imagen de archivo de la fragata Victoria, actualmente destinada en la operación Atalanta en el Índico.
Imagen de archivo de la fragata Victoria, actualmente destinada en la operación Atalanta en el Índico. DEFENSA | EUROPAPRESS

España es el principal participante de la segunda de ellas

31 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El Consejo de la UE ha decidido ampliar el mandato de las misiones navales Aspides y Atalanta de seguridad marítima, desplegadas en el mar Rojo y el océano Índico occidental. Ambas operaciones tendrán la nueva misión de vigilar actividades sospechosas relacionadas con infraestructuras submarinas críticas.

La invasión de Rusia a Ucrania ha advertido sobre una de las principales debilidades en las guerras híbridas contemporáneas: el sabotaje de infraestructuras submarinas como los cables de telecomunicaciones. Según la Unión Internacional de Telecomunicaciones, el 99 % del tráfico de internet circula por ellos. El régimen de Vladimir Putin ya ha sido acusado de sabotaje submarino en el mar Báltico, concretamente los cables de datos entre Estonia y Finlandia, dos Estados miembros de la Unión Europea.

Por ello, la Comisión Europea presentó, en febrero del 2025, el primer Plan de Acción Europeo de cables submarinos, con el cual se pretende reforzar la seguridad y resiliencia de estas infraestructuras. Además, se han invertido 350 millones de euros a través del mecanismo Conectar Europa.

Además, Aspides entrenará a las fuerzas marítimas de Yibuti y cooperará con la guardia costera de Yemen. Atalanta, por su parte, abandona la vigilancia del tráfico ilegal de carbón vegetal, centrándose en la lucha contra el comercio ilícito de armas, narcóticos y pesca ilegal. También se refuerza la colaboración de ambas operaciones con otras iniciativas de la Unión Europea, como es el caso de Crimario. Este plan tiene como objetivo aumentar la seguridad de las rutas marítimas críticas del Índico occidental, el mismo espacio que protege Atalanta.

Las dos misiones navales europeas cobraron protagonismo al inicio de la guerra en Irán, cuando la Unión Europea se planteó ampliar su mandato y reforzarlas para asegurar el tránsito por el estrecho de Ormuz. Sin embargo, el rechazo de Grecia, coordinadora de la misión Aspides, a modificar el propósito congeló esta idea. La compañía se creó en el 2024 ante los ataques hutíes en Yemen. Anteriormente, ambas misiones habían sido extendidas hasta febrero del 2027.

España es el país más involucrado en Atalanta. La base militar de Rota tiene el mando de la misión desde el 2019. Actualmente está desplegada en el océano Índico una fragata, la Canarias, radicada en la base gaditana y construida en Ferrol. Como parte de esta misión también está desplegado en Yibuti el destacamento Orión del Ejército del Aire. Además, el comandante de la misión es el vicealmirante Ignacio Villanueva Serrano.