Trump intenta controlar el voto por correo de cara a las elecciones de noviembre

Emiliano Vizcaíno Arroyo
Emiliano Vizcaíno CIUDAD DE MÉXICO / E. LA VOZ

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Donald Trump, en su coche oficial de camino al Tribunal Supremo.
Donald Trump, en su coche oficial de camino al Tribunal Supremo. Kevin Lamarque | REUTERS

El presidente firma una orden ejecutiva para crear una lista nacional de votantes para verificar si tienen ese derecho y restringir el sufragio a distancia

02 abr 2026 . Actualizado a las 11:09 h.

Las intenciones de Donald Trump de controlar las elecciones legislativas de mitad de mandato, que se celebran en noviembre, comienzan a tomar forma. Ante el inminente fracaso de su ley SAVE en el Senado, el presidente recurrió a la firma de una orden ejecutiva para restringir el voto por correo. La orden se centra en dos puntos. El primero, la creación de una lista nacional de votantes —elaborado por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS)— para determinar quiénes tienen derecho al sufragio. Y, el segundo, la exigencia al Servicio Postal de enviar las papeletas únicamente a los estados que hayan remitido sus padrones de electores, además de establecer nuevos requisitos burocráticos para ejercer el voto por correo.

La legalidad de la orden del presidente Trump fue cuestionada de inmediato y estados como Oregón y Arizona ya han anunciando que la impugnarán ante un tribunal federal. El decreto modifica de raíz el proceso electoral al apropiarse el Gobierno de Washington de las competencias de los estados en la organización de elecciones, lo que generará una ola masiva de demandas judiciales que previsiblemente serán bloqueadas en los tribunales.

Trump ha cuestionado el voto a distancia desde las presidenciales del 2020, en las que perdió frente al demócrata Joe Biden, y ha sostenido, sin prueba alguna, que estas votaciones son susceptibles de fraude. Pese a ello, hace apenas unos días el mismo recurrió al voto por correo en las elecciones especiales del distrito de Florida donde se ubica su club de Mar-a-Lago.

Padrón federal

El DHS, junto con la Administración del Seguro Social, recopilará el padrón federal a partir de las bases de datos de naturalización y de nacimiento. En base a dicho registro, se remitirán las papeletas —selladas con una etiqueta oficial del Gobierno e introducidas en sobres seguros— a los votantes. En definitiva, la lista servirá para supervisar quiénes podrán recibir las papeletas enviadas por correo, de acuerdo con la Casa Blanca.

En caso de que las entidades no acaten la nueva normativa, se instruirá al fiscal general de EE.UU. a retener los fondos federales, así como investigar y procesar a los funcionarios que permitan votar a personas ajenas a la lista.

La ley Save America Act, aprobada en la Cámara Baja pero que acabará naufragando en el Senado, busca endurecer los requisitos para inscribirse en el registro de votantes, exigiendo datos de identificación muy rigurosos y documentos oficiales que demuestren la ciudadanía estadounidense. En opinión de Trump, esto impedirá que millones de indocumentados voten ilegalmente en su contra, pero en realidad no hay datos que prueben sus acusaciones y solo dificultaría que los ciudadanos ejerzan su derecho.