El Supremo duda de las razones de Trump contra la ciudadanía por nacimiento
ACTUALIDAD
El republicano fue el primer mandatario en asistir a una sesión del alto tribunal
02 abr 2026 . Actualizado a las 11:09 h.«Todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos, y sujetas a la jurisdicción del país, son ciudadanas de los Estados Unidos». Es la primera frase de la Decimocuarta Enmienda de la Constitución, que establece que nacer en territorio estadounidense otorga el derecho a la nacionalidad, independientemente de la situación migratoria.
En enero del 2025, pocas horas después de su regreso a la Casa Blanca, Trump hizo una declaración de intenciones en materia migratoria, que ahora cuestiona el Supremo, y firmó una orden ejecutiva para modificar este derecho, estipulando que, para lograr la nacionalidad, al menos uno de los progenitores debía ser ciudadano estadounidense o residente legal.
Esto desencadenó una prolongada batalla jurídica de más de un año, en la que el decreto fue bloqueado por tribunales federales, hasta que el caso llegó al Tribunal Supremo, donde esta semana dieron inicio los alegatos. Trump no dejó pasar la oportunidad de presenciar las intervenciones iniciales de su tan anhelada reforma, convirtiéndose así en el primer mandatario en ejercicio en asistir a una sesión del máximo órgano judicial del país, aunque se fue antes de que acabara la audiencia.
En la sesión de ayer se debatía el caso Trump v. Barbara, nombre de una mujer hondureña que aguardaba el nacimiento de su hijo con una solicitud de asilo pendiente, y que cuenta con otros codemandantes, entre ellos una mujer taiwanesa y una pareja brasileña. Se trata de una demanda colectiva, por lo que el fallo otorgará jurisprudencia a todos los litigios y ofrecerá una resolución definitiva.
Contra el «turismo de parto»
La orden de Trump, que nunca entró en vigor, se basa en la interpretación de la frase «sujetas a la jurisdicción del país». Sostiene que la expresión no afecta de forma universal a todas las personas nacidas en el territorio nacional, sino solo a aquellas cuyos padres están bajo la jurisdicción estadounidense. Afirma que es una extralimitación de una ley promulgada hace más de cien años, cuando no existía «migración ilegal masiva» y busca desincentivar lo que él denominó «turismo de parto».
Pese a que el Supremo parte como favorable al lado republicano, con una mayoría de magistrados afines, durante este primer debate la mayoría se mostraron escépticos ante los argumentos del representante legal del Gobierno, John Sauer. Los jueces cuestionaron directamente los fundamentos del argumento y la pertinencia de vincular la ciudadanía con una residencia de larga duración. Se estima que la sala llegará a un veredicto a finales de junio o principios de julio.