Condenan a un sargento por comentarios vejatorios a una subordinada: «Tus compañeros te van a hacer un bukake»
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El militar también empleaba apelativos como «hobbit», «capataz» o «cabrón» para dirigirse a las personas que tenía a su cargo
03 abr 2026 . Actualizado a las 17:59 h.El Tribunal Supremo ha confirmado la condena de un año de prisión a un sargento del Ejército de Tierra por comentarios vejatorios y humillantes de índole sexual. Los magistrados ratifican la sentencia contra el mando por proferir expresiones como «tus compañeros te van hacer un bukake». En una sentencia de la Sala de lo Militar recogida por la agencia Europa Press, el alto tribunal desestima el recurso de casación interpuesto por el suboficial y avala la pena impuesta por el Tribunal Militar Territorial Tercero. El fallo incluye la suspensión de empleo militar y de empleo o cargo público durante el tiempo de la condena. Los magistrados señalan que el sargento había cuestionado ante los compañeros de la soldado su «identidad sexual» y «sus posibles gustos y prácticas sexuales».
El primer comentario por el que fue condenado tuvo lugar al finalizar un ejercicio de tiro, cuando el sargento le dijo a la militar: «Sube al camión que tus compañeros te van a hacer un bukake». El segundo episodio se produjo después de que la soldado se hubiera rapado la nuca y su superior le preguntara «si se había vuelto lesbiana y que si ahora utilizaba los penes de goma».
«Menosprecio y humillación»
El Supremo recoge que ambos comentarios se hicieron en voz alta y en presencia de terceros, por lo que suscitaron a la víctima un «sentimiento de menosprecio y de humillación». El tribunal asegura que se trata de «graves injurias» con «explícita connotación sexual» y un «carácter objetivamente humillante».
Asimismo, señala que las palabras del sargento «son objetivamente ofensivas y vejatorios» y «provocan inevitablemente en los oyentes de los mismos la representación mental de las escenas», causando la vergüenza pública de la mujer. La militar «no lo pasó bien en la unidad, cada vez estaba más deprimida y estaba muy quemada» , asevera el tribunal, que detalla que la denunciante acudió al psicólogo e informó a un capitán de sus problemas en el escuadrón.
En 2021, según la sentencia, la soldado estuvo de baja médica durante un mes por ansiedad provocada por la tensión en la unidad, pese a que ya no estaba bajo el mando del procesado.
«Familiaridad intensa»
La sentencia recoge que el sargento ejercía el mando con sus subordinados «con una familiaridad más intensa que en la mayoría de las ocasiones» y que permitía que le llamaran «calvo o gordo», a la vez que empleaba apelativos como «hobbit o enano» a un soldado de baja estatura, «capataz» a otro por su parecido con un personaje de la película Toy Story o «cabrón».
El TS señala que «el sargento se tomaba confianzas que en ocasiones le llevaban a hacer comentarios hirientes».