Trump recrudece las amenazas a Irán tras el bombardeo de su puente más importante, el más largo de Oriente Medio

Bea Abelairas
B. abelairas REDACCIÓN

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Un avión de combate estadounidense fue derribado sobre Irán y la república ofrece una recompensa a los ciudadanos que capturen al piloto que saltó y podría estar escondido en el suroeste del país

03 abr 2026 . Actualizado a las 18:08 h.

A punto de cumplir cinco semanas, la guerra en Oriente medio es cada vez más enconada tras un ataque estadounidense al puente más importante de Irán, ubicado en la ciudad de Karaj, y en plena festividad familiar, algo que ha dejado ocho muertos y casi un centenar de heridos. A pesar de que ser Viernes Santo y una de las jornadas centrales de la Pascua judía, la escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán está desatada. En las últimas horas, un ataque con misiles estadounidenses quebró en dos el puente B1 en Karaj, la infraestructura de este tipo más larga de Oriente Medio y un orgullo de la ingeniería iraní. Ciudadanos de este país lo comparaban en la red X con el Golden Gate de California: «Imaginad que Irán destruyese este puente en Estados Unidos, esto es un crimen de guerra», apuntaba en la red social Mohamad Safa, diplomático de las Naciones Unidas. Por otra parte, Amnistía Internacional advierte a Irán que reclutar niños para la Guardia Revolucionaria Islámica es un crimen de guerra. 

El bombardeo en Karaj es un golpe estratégico, ya que es la capital de la provincia de Alborz y una de las ciudades más pobladas y grandes de Irán (1,6 millones de habitantes), es la cuarta urbe de la república después de Teherán, Mashhad e Isfahán. También ha causado una tragedia humana porque alcanzó a muchos civiles y familias que se encontraban en las inmediaciones de la aldea de Bileqan celebrando el Día de la Naturaleza, una festividad que marca el fin de las vacaciones del Nowruz. El balance provisional de víctimas es de al menos ocho muertos y 95 heridos.

El presidente Donald Trump reivindicó el ataque a través de sus redes sociales. Tras publicar un vídeo donde se observa la columna de humo emergiendo de la citada infraestructura en la provincia de Alborz, Trump lanzó un nuevo ultimátum a Teherán: el régimen tiene tres días para sentarse a negociar un acuerdo. En un tono agresivo, el mandatario estadounidense advirtió que su ejército ni siquiera ha empezado a destruir lo que queda de Irán y amenazó con el bombardeo sistemático de centrales eléctricas y puentes. 

Una respuesta devastadora

La reacción de Teherán no se ha hecho esperar. El portavoz del Cuartel General Central de Jatam al Anbiya, el teniente coronel Ebrahim Zolfaqari, ha calificado la destrucción del puente como un «crimen de guerra al estilo del Estado Islámico». El alto mando militar advirtió que cualquier nueva ofensiva contra infraestructuras críticas desencadenará ataques más devastadores que nunca, que no se limitarán a objetivos estadounidenses e israelíes, sino que alcanzarán a los países aliados que albergan bases de EE.UU. en la región. «Deben obligar a sus fuerzas a retirarse si quieren mantenerse a salvo», sentenció Zolfaqari.

El campo de batalla no para de crecer: Irán ha respondido con el lanzamiento de misiles y una oleada de drones dirigidos al centro de Israel, al tiempo que naciones vecinas como Kuwait denuncian ataques contra refinerías y plantas desalinizadoras, extremo que Teherán niega. El coste humano de esta ofensiva iniciada el 28 de febrero suma más de 2.000 muertos y 26.500 heridos en territorio iraní. 

Una agencia de prensa de Irán afirma que un piloto estadounidense podría haber sido capturado por fuerzas iraníes después de saltar de un caza de última generación que, de acuerdo con la Guardia Revolucionaria, habría sido derribado en el suroeste del país. Sin embargo, la cadena de televisión iraní IRIB emitió un anuncio dirigido a los residentes de las regiones de Kohgiluyeh y Boyer-Ahmad alertando de que puede estar escondido en esta área: «Capturen al piloto o pilotos enemigos y entréguenlos vivos a las autoridades a cambio de una generosa recompensa».

Inestabilidad en la Casa Blanca

El recrudecimiento del conflicto coincide con una purga interna en el Gobierno de Estados Unidos. La reciente destitución del jefe del Estado Mayor del Ejército, Randy George —supuestamente forzada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth—, revela que hay discusiones en la cúpula militar ante una guerra que parte de la opinión pública estadounidense empieza a cuestionar. En este escenario de caos, con los precios de la energía disparados y el temor a un colapso regional, algunas figuras diplomáticas intentan abrir una vía de escape. Hasta el papa ha tratado de abrir una vía para la paz llamando al presidente israelí.

Medios como Al Jazzera informan de que el exministro de Asuntos Exteriores iraní, Javad Zarif, solicita a su gobierno que «declare la victoria» y busque un acuerdo urgente con Trump antes de que venza el plazo del 6 de abril. Sin embargo, con el puente de Karaj reducido a escombros y el estruendo de los misiles en el centro de Israel, la vía diplomática parece estar más cerrada que nunca. Times of Israel recoge que Teherán asegura que ha derribado un avión de combate estadounidense sobre el centro de Irán y que su piloto no ha sobrevivido; mientras las Fuerzas de Defensa de Israel advierten de ataques inminentes contra dos puentes más en el sur del Líbano.