Urtasun descarta el traslado del «Guernica» al País Vasco para garantizar que cumpla 90 años más

María Salgado
María Salgado REDACCIÓN / LA VOZ

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El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, este martes durante la Sesión de control al Gobierno en el Senado.
El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, este martes durante la Sesión de control al Gobierno en el Senado. Borja Sanchez-Trillo | EFE

Pese a la presión del PNV, Cultura explica que transportar el cuadro deterioraría su estado

07 abr 2026 . Actualizado a las 22:45 h.

Pasaban veinte minutos de las cuatro de la tarde, cuando las campanas de la iglesia de Santa María empezaron a tocar a rebato alertando de un bombardeo inminente. La gente empezó a correr, a gritar, a empujar para entrar en los refugios antiaéreos. Aquel 26 de abril de 1937 era lunes de mercado, y cientos de vecinos de la comarca se habían acercado a la villa vizcaína de Guernica. Durante tres horas y media, 57 cazas y bombarderos de la Legión Cóndor alemana y la Aviación Legionaria italiana —que combatían junto a las tropas golpistas lideradas por el general Francisco Franco— lanzaron sin piedad 6.000 bombas incendiarias sobre población civil indefensa en un área de menos de un kilómetro cuadrado. Y luego, ametrallaron a los supervivientes. Mataron a 1.654 inocentes.

Cuando se cumplen 89 años de aquella barbarie fratricida y del cuadro que la denunció desde el exilio parisino, Guernica, de Pablo Picasso, el PNV recibió este martes un no como respuesta a su petición para el traslado temporal de la obra, del Museo Reina Sofía de Madrid al Guggenheim de Bilbao, desde octubre de este año a junio del 2027, con motivo del 90 aniversario del bombardeo y de la constitución del primer Gobierno vasco.

Pese a comprender «perfectamente la sensibilidad que hay detrás de esta petición», el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, intentó zanjar el debate y descartó el transporte de la pintura para no deteriorar su ya delicado estado. «Hay que escuchar siempre a los técnicos y, particularmente, a aquellos que llevan más de 30 años cuidando la obra para conservarla como es debido. Y los informes de los técnicos del Museo Reina Sofía, actualizados recientemente, son claros: desaconsejan el traslado de forma rotunda por criterios estrictamente técnicos», señaló durante la sesión de control en el pleno del Senado, en alusión a un informe emitido por la pinacoteca madrileña el pasado 26 de marzo.

«Las vibraciones pueden provocar nuevas grietas, levantamientos, pérdidas de la capa pictórica o incluso desgarros», explicó el ministro de Sumar, que recordó que la pintura fue trasladada durante décadas a once países y ahora presenta «deformaciones, craquelado por los antiguos enrollados o pequeñas roturas reparadas».

Urtasun insistió en que no debe someterse a «más estrés» este cuadro, que lleva sin moverse desde 1992. «Hay que garantizar que esta obra pueda cumplir 90 años más, que siga explicando a las generaciones futuras el horror y el fascismo que Picasso quiso denunciar», dijo en respuesta al peneuvista Igotz López Torre, quien le pidió altura de miras y voluntad política para el traslado como «acto de reparación y dignificación». El senador reclamó la cesión temporal de una obra que ya sufrió «más de 40 traslados, que ha viajado por todo el mundo y que nunca jamás ha aterrizado ni en Guernica ni en Euskadi», protestó.

También la ministra portavoz, Elma Saiz, aseguró que el Ejecutivo respetará los criterios técnicos y profesionales, tras lamentar que la popular Isabel Díaz Ayuso llamara «catetada» a la petición vasca.