Es la primera mujer en asumir la gerencia del mayor centro de investigación contra el cáncer de España
11 abr 2026 . Actualizado a las 08:51 h.El Patronato del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas ( CNIO), reunido en sesión extraordinaria este viernes, ha ratificado por mayoría absoluta el nombramiento de Cristina Navarro Enterría como nueva directora de gerencia. Con esta decisión, Navarro hace historia al convertirse en la primera mujer que asume las riendas administrativas del centro de investigación oncológica más importante de España, sustituyendo en el cargo a José Manuel Bernabé, quien renunció el pasado 27 de febrero tras conocerse un presunto caso de acoso denunciado por la exsecretaria general. El perfil de la nueva gerente destaca por una sólida formación y una vasta experiencia en la gestión pública. Licenciada en Derecho por la Universidad de Barcelona y experta en Gestión de Servicios Sociales por la Universidad Complutense, Navarro es también funcionaria de carrera con más de 25 años de trayectoria en los tres niveles de la administración (local, autonómica y general).
Su currículo incluye cargos de la máxima responsabilidad, habiendo ejercido como subsecretaria del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones entre el 2023 y el 2026, además de ser vocal asesora del Ministerio de Hacienda hasta su incorporación al CNIO. Su capacitación técnica abarca áreas críticas como la gestión económico-presupuestaria, recursos humanos y la tramitación de fondos europeos, lo que el Patronato considera fundamental para liderar un puesto de tal exigencia profesional.
Sin embargo, el nombramiento de Navarro se produce en un contexto de profunda crisis institucional y administrativa. El centro ha atravesado meses de inestabilidad marcados por una sucesión de ceses y renuncias que comenzaron con la salida de la anterior directora científica, María Blasco, y del exgerente Juan Arroyo. Esta etapa estuvo empañada por alertas de los jefes de grupo sobre cuentas deficitarias, una caída en la producción científica y un clima laboral deteriorado por denuncias de abuso de poder.
La situación se agravó recientemente cuando la plantilla, compuesta por unos 400 empleados, envió una carta al Patronato solicitando amparo ante la parálisis administrativa y el cese de contratos derivado de la falta de una dirección firme.
A los retos internos se suma la presión judicial, ya que la Fiscalía Anticorrupción mantiene abiertas diligencias por presuntas irregularidades en la contratación pública cometidas, supuestamente, por antiguos directivos del área económica con la connivencia del exgerente Arroyo.
En este escenario, la llegada de Cristina Navarro busca salvar la situación de interinidad que hasta ahora paliaba de forma extraordinaria el director científico en funciones, Fernando Peláez, a la espera de la incorporación del nuevo director científico, Raúl Rabadán. El Patronato confía en que el liderazgo y la experiencia de Navarro logren devolver la estabilidad al CNIO para que el discurso de la institución vuelva a centrarse exclusivamente en la excelencia de su actividad científica.