Orion conseguía amerizar con éxito este sábado y completar la travesía espacial que devolvió al hombre a la Luna más de 50 años después. Reid Wiseman, Christina Koch, Jeremy Hansen y Victor J. Glover se convirtieron en los astronautas que más lejos han viajado, además de poder documentar la cara oculta del satélite. Así fue este viaje espacial día a día
12 abr 2026 . Actualizado a las 08:22 h.La misión Artemis 2 ponía este sábado el broche de oro a un nuevo éxito de la carrera espacial. Con el amerizaje en la costa de San Diego, la nave Orion y sus cuatro tripulantes completaban una aventura que ha llevado al hombre a la Luna más de 50 años después. Reid Wiseman, Christina Koch, Jeremy Hansen y Victor J. Glover son los cuatro astronautas que más lejos han viajado en el espacio y aquellos que han visto con sus propios ojos la cara oculta de la Luna. Una travesía histórica de 10 días de la que se sacarán conclusiones para el gran objetivo del que se encargarán las próximas misiones Artemis: hacer el satélite un destino permanente para la humanidad.
DÍA 1: EL LANZAMIENTO
Tras dos meses de retraso con respecto a la primera fecha prevista, la NASA conseguía lanzar la segunda misión del programa desde el Centro Espacial Kennedy. Aunque la ventana de lanzamiento tenía una decena de posibles fechas, se consiguió a la primera. El 1 de abril -a las 0.35 horas del día 2 en España- los cuatro tripulantes salían rumbo al espacio. Horas antes, los técnicos tuvieron que arreglar un sensor en una de las baterías del sistema para abortar la salida porque tenía más temperatura de la normal. A favor, el pronóstico del tiempo, que fue inmejorable.
DÍA 2: PRIMERAS 24 HORAS
La tripulación del Artemis completa su primer día de viaje tras orbitar la Tierra durante 24 horas para comprobar que todo funcionase de forma correcta. Una fase determinante. La nave se situó a 70.000 kilómetros de distancia y comenzaron las pruebas sobre el dispensador de agua para rehidratar los alimentos, el inodoro o el sistema que elimina el dióxido de carbono del aire. Los astronautas se pueden quitar los trajes espaciales naranjas. La cápsula toma el impulso necesario para realizar el viaje de la Tierra a la Luna, la inyección translunar, que durará cuatro días. Durante estas primeras horas, los astronautas pierden la comunicación con Houston durante 51 minutos. La tripulación escucha a los controladores, pero no sucedía lo mismo en la base. En esa misma jornada empiezan los problemas con el inodoro, que se mantendrán durante gran parte de la misión. El ventilador que funciona como mecanismo de succión falla así que recurren a las bolsas de plástico que se usaron en las misiones Apolo.
día 3: mANIOBRA CONSEGUIDA
La misión se dirige a la Luna tras completar con éxito la maniobra de inyección translunar y el encendido del motor de Orion. El comandante, Reid Wiseman, toma las primeras imágenes de nuestro planeta desde el espacio, las más alejadas desde 1972. «Se podía ver el globo entero de polo a polo. Se veía África, Europa y, si uno miraba con mucha atención, incluso la aurora boreal. Fue un momento espectacular que nos dejó a los cuatro sin palabras», explicó. Christina Kock pronuncia la frase de despedida más emotiva. «Con este encendido hacia la Luna no abandonamos la Tierra, la elegimos».
DÍA 4: DIRECTOS A LA LUNA
La cápsula Orion entra en una trayectoria de retorno libre en su trayecto hacia la órbita lunar. Se trata de un viaje de asistencia gravitatoria que, debido a la dinámica orbital y la gravedad del satélite, si la nave no volviese a encender su motor, seguiría orbitando alrededor de la Luna y regresaría a la Tierra. La misión supera ya la mitad del trayecto para batir el récord de distancia establecido hasta el momento: 406.773 kilómetros, que había logrado el Apolo 13 en 1970. Jeremy Hansen narra el vértigo que sintieron en la maniobra de inyección translunar, ese encendido de motores que los catapultó fuera de la órbita de la Tierra. «Parecía que nos estábamos cayendo del cielo de vuelta a la Tierra», explicó.
DÍA 5: más cerca
La Luna está cada vez más cerca a ojos de la tripulación. Han conseguido ver y fotografiar lo que ningún humano había contemplado a simple vista: la cuenca Orientale, un cráter en sombra de de 964 kilómetros de ancho, una región clave de transición entre la cara visible y la cara oculta del satélite. El cráter solo había sido fotografiado en expediciones robóticas. «La capacidad de contemplar tanto la Tierra como la Luna desde aquí es verdaderamente asombrosa, es un logro magnífico», explicó Wiseman. El equipo de Artemis 2 está a horas de la jornada determinante.
DÍA 6: PARA LA HISTORIA
La misión Artemis 2 hace historia. Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen se convierten en los humanos que más lejos han viajado en el espacio tras superar el récord del Apolo 13 en 1970. La nueva marca: 406.771 kilómetros. Además, logran situar la nave a unos 6.500 kilómetros de la Luna. «Queremos honrar los extraordinarios esfuerzos y las proezas de nuestros predecesores en la exploración espacial humana», dijo Hansen solemne y mirando hacia el futuro: «Esperemos que este récord no dure mucho tiempo», aseguró en referencia a las próximas misiones de Artemis, que deberían completarse en el 2028. Otro de los hitos de la jornada: haber sobrevolado, incomunicados durante 40 minutos la cara oculta de la Luna. «Houston, integridad, verificación de comunicaciones. ¡Qué alegría tener noticias de la Tierra de nuevo!», dijo Koch al recuperar la conexión. Durante ese tiempo pudieron observar un eclipse solar de 53 minutos. Una jornada histórica en la que bautizaron dos nuevos cráteres lunares, uno de ellos como Carroll, la esposa fallecida del comandante Wiseman.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, charla con los aventureros espaciales y les agredece su valentía recordando que la bandera estadounidense volverá al satélite para dejar «no solo huellas» sino para establecer «una misión permanente».
DÍA 7: REGRESO CON TESOROS
Los cuatro astronautas se preparan para abandonar la órbita lunar. La tarea principal, preparar el motor de la nave para ajustar el regreso. «Hemos visto cosas que ningún ser humano vio antes», aseguró el comandante en una conexión con la NASA. A bordo, su tesoro científico en forma de vídeos y fotos grabadas en la retina, pero también gracias al sistema instalado en Orion y las cámaras y teléfonos que pudieron subir a bordo. La combinación estratégica de órbita, distancia e iluminación del satélite permitieron a la tripulación de la nave superar las limitaciones visuales de las misiones Apolo. La NASA comparte la primera imagen de la Tierra desde la cara oculta de la Luna.
DÍA 8: SALUD Y RADIACIÓN
Comienza la preparación para el alunizaje. La tripulación dedica la jornada a preparar la cabina y a estudiar los procedimientos de entrada antes de su regreso tras haber ejecutado ya con éxito la primera maniobra que los dirige a la Tierra. Los cuatro astronautas se turnan para probar y evaluar la prenda para la intolerancia ortostática que usarán bajo el traje espacial y que les ayudará a mantener la presión arterial y la circulación en su regreso a la gravedad terrestre. Se trata de un proceso importante para evitar mareos y desmayos. Siguen con los ejercicios físicos y los ensayos de pilotaje manual que tendrán que manejar en las operaciones de proximidad. «Parte de nuestra ética como tripulación y nuestros valores desde el comienzo fueron que esta es una carrera de relevos. De hecho, para simbolizarlo físicamente, trajimos batutas, que planeamos entregar a la próxima tripulación», compartió Christina Koch, especialista de misión de la NASA, desde la nave Orion. «Hay mucha información que ya han visto, pero todo lo bueno está regresando con nosotros. Hay muchas más imágenes, tantas historias y, Dios, ni siquiera he empezado a procesar por todo lo que pasamos. Aún tenemos dos días más y viajar en una bola de fuego a través de la atmósfera también es profundo», añadió Glover.
DÍA 9: A MEDIO CAMINO DE CASA
La tripulación realiza la segunda maniobra clave para regresar a la Tierra encendiendo sus propulsores durante 9 segundos. Se encuentran ya a más de la mitad de distancia del camino de regreso a casa. Una jornada en la que se produjo una pérdida de señal que afectó a las comunicaciones y la telemetría desde la nave a la Tierra. Un fallo que fue subsanado. Koch y Hansen comienzan a guardar el equipo usado durante la misión, retiran la carga y las redes de los compartimentos e instalan y ajustan los asientos. En tierra se prepara con intensidad el amerizaje, pidiendo a la población que evite la zona. Aunque el rango estimado sobre el Pacífico es de más de 3.700 kilómetros, la NASA asegura que no se descarta la caída de algún resto de la aeronave.
DÍA 10: el regreso
La cápsula Orion amerizó en el Pacífico con una precisión casi milimétrica y los cuatro astronautas a salvo. Fue a las 2:07:47 de esta madrugada, hora peninsular española, cuando se puso fin a casi diez días de odisea espacial después de un viaje de 1.117.659 kilómetros. Reid Wiseman, el piloto Victor Glover y los especialistas de misión Christina Koch y Jeremy Hansen han hecho historia. Para la NASA, el viaje supone un punto de inflexión. Su éxito respalda futuras expediciones sobre la superficie lunar.