Llegó ayer a Pekín con su mujer, pero no se verá hasta el martes con el líder chino
12 abr 2026 . Actualizado a las 11:39 h.Mientras la tormenta política arrecia en España por las revelaciones del juicio del caso Ábalos, la investigación del accidente de Adamuz o las conclusiones sobre el apagón eléctrico del pasado año, Pedro Sánchez refuerza su perfil de líder izquierdista internacional con su cuarta visita a China, donde será recibido por Xi Jinping el próximo martes, y con una cumbre en Barcelona organizada por la Internacional Socialista el próximo fin de semana cuya última incorporación se anunció ayer y será la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, que pisará por primera vez España tras el conflicto diplomático abierto por su antecesor, Andrés López Obrador, para exigir que el rey Felipe VI pidiera perdón por el proceso de colonización.
Sánchez programó su visita a China hace meses, pero llega en un momento donde la atención geopolítica mundial esta situada en Oriente Medio. El presidente español ha quedado fuera de las principales reuniones internacionales para buscar soluciones a la guerra de Estados Unidos e Irán, aunque ha intentado activar un frente internacional contra Donald Trump e Israel por sus acciones en el golfo Pérsico y el Líbano, respectivamente.
La cuarta visita a China del líder del PSOE provocó las críticas del PP, que además puso de relieve la falta de agenda pública del presidente, que viajó directamente desde Barcelona acompañado de su mujer, Begoña Gómez. El vicesecretario de Coordinación Autonómica del PP, Elías Bendodo, acusó a Sánchez, de «huir» al organizar un viaje a China «mientras se celebra en el Supremo el primer juicio al sanchismo». «Que Sánchez no intente escapar porque la corrupción del sanchismo la conocen ya hasta en China», ha dicho Bendodo, que ha incidido en que «no puede seguir intentando escapar».
Apoyo en Latinoamérica
En cuanto a la cumbre «antifascista» de Barcelona —oficialmente bautizada como Global Progressive Mobilisation—, además de Sheinbaum, Pedro Sánchez compartirá atril con los dos principales representantes de la izquierda sudamericana, el colombiano Gustavo Petro —cuyo mandato está a punto de expirar— y el brasileño Lula da Silva, el octogenario referente populista brasileño, que también tendrá que enfrentar elecciones en los próximos meses. Con el propósito de frenar la caída de apoyos de la izquierda en todo el mundo, también acudirá el uruguayo Yamandú Orsi.