Trump ordena a su flota el control de Ormuz mientras Estados Unidos e Irán se culpan de la falta de acuerdo en Islamabad
ACTUALIDAD
Ormuz, el uranio enriquecido a altos niveles y los fondos persas congelados en el extranjero fueron los grandes obstáculos de un diálogo que ninguna de las partes da por cerrado
13 abr 2026 . Actualizado a las 17:31 h.Estados Unidos e Irán terminaron 21 horas de negociación en Islamabad sin cerrar un acuerdo que consolide el alto el fuego de dos semanas que expira el 21 de abril. Washington culpó a Teherán y Teherán a Washington, tras una jornada que pasó a la historia por tratarse del encuentro diplomático directo al más alto nivel entre estos dos países desde el triunfo de la revolución islámica en 1979. Fuentes persas revelaron que los tres puntos principales de fricción fueron la reapertura del estrecho de Ormuz, que EE.UU. quiere pasar a gestionar; el destino de casi 400 kilogramos de uranio altamente enriquecido; y la exigencia del régimen de liberar unos 27.000 millones de dólares en ingresos congelados en el extranjero.
Irán dijo que «la diplomacia nunca termina» y que la pelota está ahora en el tejado del inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, la persona que lanzó la guerra, dio el ultimátum para el alto el fuego y tiene prisa por reabrir Ormuz para calmar a los mercados energéticos. Ni Washington, ni Teherán dieron el proceso por cerrado, lo que mantiene abierta la puerta a la solución diplomática.
Parecía poco realista que cerraran un acuerdo en la primera reunión debido a la complejidad de la situación y a que ambos se sienten ganadores y quieren imponer sus condiciones. Pese a la falta de acuerdo, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, quien lideró la delegación de ese país, se reunió cara a cara con el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance. Ambos se dieron la mano y el encuentro fue descrito como cordial y calmado por los medios pakistaníes, aunque terminó sin anuncio sobre futuras citas, ni siquiera a nivel de equipos técnicos o de expertos.
«Han decidido no aceptar nuestros términos», dijo Vance en una rueda de prensa de cuatro minutos antes de abandonar Pakistán. El número dos de la Administración Trump no entró en detalles sobre sus «líneas rojas», pero dejó claro que «necesitamos ver un compromiso claro de que no buscarán un arma nuclear y de que no buscarán las herramientas que les permitirían lograr rápidamente un arma nuclear». El vicepresidente se centró en el programa atómico como argumento principal para explicar la falta de acuerdo en unas conversaciones para cerrar un pacto que va mucho más allá de esa cuestión.
El ministro de Exteriores y negociador iraní, Abbas Araghchi, le respondió con un comunicado en el que expresó que «estamos decepcionados con la forma en que ha actuado Estados Unidos». «El contacto de Benjamín Netanyahu (primer ministro hebreo) con Vance durante la reunión desvió el enfoque de las negociaciones hacia los intereses de Israel. Estados Unidos intentó obtener en la mesa de negociaciones lo que no pudo lograr mediante la guerra. Vinimos aquí con buena fe; la conferencia de prensa de Vance antes de abandonar Pakistán fue innecesaria; estamos comprometidos y preparados para proteger nuestros intereses y soberanía nacional», avisó.
Israel no estuvo presente en la cumbre, aunque Steve Witkoff y Jared Kushner, parte del equipo estadounidense, son muy cercanos a Netanyahu. Teherán quiere incluir a Líbano en el alto el fuego, pero el Estado judío se niega y sigue con sus bombardeos. Estados Unidos separa el frente libanés y dice que no puede formar parte del acuerdo. Desde la masacre del miércoles, cuando los bombardeos indiscriminados de los hebreos dejaron más de 300 muertos, no han vuelto a atacar Beirut, pero siguen golpeando el sur del país, donde aspiran a consolidar una 'zona de seguridad'.
Duras negociaciones
El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmaeil Baqaei, confirmó que ambas partes alcanzaron consenso en algunos asuntos, pero mantuvieron diferencias en tres cuestiones importantes. Baqaei recordó que «la diplomacia nunca termina», algo que trajo a la mente el largo proceso negociador de 18 meses que culminó con el acuerdo nuclear de 2015. Teherán aceptó entonces limitar el enriquecimiento de uranio a cambio del levantamiento de sanciones y cumplió lo acordado, pero Trump rompió el documento tres años después de forma unilateral y volvió a imponer castigos.
Joe Biden prometió recuperar el pacto, pero nunca lo hizo y endureció las sanciones. Los iraníes empezaron entonces a enriquecer uranio a niveles superiores a los necesarios para un programa civil, pero dijeron que era una medida reversible y que pararían en el momento que Estados Unidos volviera al acuerdo y levantara los castigos.
Robert Malley, uno de los negociadores del equipo de Barack Obama, escribió en su perfil de X que «veintiuna horas fueron veinte horas de más si el objetivo era reiterar una demanda que Irán ya había rechazado. Fueron demasiadas pocas si el objetivo era negociar». Los persas siempre han negado la búsqueda de armamento nuclear y defienden que su programa tiene fines pacíficos. En las conversaciones con el equipo de Trump de los últimos meses, Teherán ofreció «suspender» su plan atómico durante unos años, pero no renunciar a su stock ni a su capacidad de enriquecer uranio en su propio territorio. La República Islámica defiende que es su derecho como firmante del Tratado de No Proliferación.
La vuelta a la guerra amenaza de nuevo a la región porque Estados Unidos no ha logrado que Irán dé marcha atrás a base de bombardeos. Javad Zarif, la persona que lideró a los iraníes en el acuerdo de 2015, se dirigió a Vance para decirle que «ninguna negociación, al menos con Irán, tendrá éxito basada en 'nuestros/vuestros términos'. EE UU debe aprender: no puedes dictar condiciones a Irán. Aún no es demasiado tarde para aprender».
Trump ordena a su flota controlar Ormuz
Horas más tarde, Donald Trump, anunció que ha ordenado a la Armada estadounidense el comienzo de un cierre perimetral del estrecho de Ormuz, ahora mismo bajo control de Irán, y ha advertido de que interceptará «en aguas internacionales» a cualquier buque que haya pagado a Irán para cruzar este estratégico paso.
«Con efecto inmediato la Armada de Estados Unidos (...) comenzará el proceso para bloquear todos y cada uno de los buques que intenten entrar o salir del estrecho de Ormuz», ha señalado Trump en un mensaje publicado en redes sociales en su primera reacción al fracaso de las conversaciones de este sábado entre Estados Unidos e Irán en Islamabad (Pakistán)
Trump ha criticado la «extorsión mundial» impuesta por las autoridades iraníes con el cierre de Ormuz y ha advertido de que los buques de guerra estadounidenses «buscarán e interceptarán cualquier barco en aguas internacionales que haya pagado una tarifa a Irán». Asimismo, Trump ha explicado que van a comenzar el proceso de desminado en este estratégico paso y ha advertido de que «cualquier iraní que nos dispare a nosotros o a buques pacíficos será volado en pedazos».
Pakistán da por concluidas las negociaciones y pide a partes que sigan con alto el fuego
La mediadora Pakistán dio por concluidas este domingo las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán que comenzaron ayer en Islamabad, y pidió a las partes en conflicto que sigan cumpliendo con su compromiso con el alto el fuego alcanzado el pasado miércoles. «Esperamos que ambas partes mantengan un espíritu positivo para lograr una paz duradera y la prosperidad para toda la región y más allá. Es imperativo que las partes sigan cumpliendo su compromiso con el alto el fuego», dijo el ministro de Asuntos Exteriores pakistaní, Ishaq Dar, en un comunicado.
Las conversaciones de paz, el primer contacto directo al más alto nivel entre Estados Unidos e Irán desde hace 47 años, terminaron al amanecer de esta mañana tras 21 horas de diálogo sin que se llegara a un acuerdo, según afirmó el vicepresidente estadounidense, JD Vance, en una comparecencia ante los medios en la capital pakistaní.
El ministro pakistaní no hizo referencia en su comunicado al contenido de las negociaciones, pero sí puso en valor el papel de su país como mediador clave. «Junto con el Jefe de las Fuerzas Armadas y Jefe del Estado Mayor del Ejército, Syed Asim Munir, contribuí a la mediación en varias rondas de intensas y constructivas negociaciones entre ambas partes, que se prolongaron durante las últimas 24 horas y concluyeron esta mañana», indicó el jefe de la diplomacia, que expresó su gratitud a ambas partes por «reconocer los esfuerzos de Pakistán para contribuir al alto el fuego y su papel de mediador.
«Pakistán ha desempeñado y seguirá desempeñando un papel fundamental para facilitar el diálogo y la interacción entre Irán y Estados Unidos en el futuro», aseveró, sin dar más detalles sobre si habrá una segunda fase de las conversaciones.