Los preocupantes mensajes de Paz Vega: «Solo hay ruido y me ahogo en él»

Martín Bastos

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Paz Vega, en los premios Óscar del 2025
Paz Vega, en los premios Óscar del 2025 Aude Guerrucci | REUTERS

La actriz sevillana comparte su tristeza en redes sociales, donde asegura: «Me subí al tren equivocado y cuando quise bajarme ya era tarde»

14 abr 2026 . Actualizado a las 18:29 h.

La actriz Paz Vega ha lanzado a través de sus redes sociales un aviso que revela que, a sus cincuenta años recién cumplidos, está atravesando un momento de crisis en su vida persona. La intérprete sevillana no revela cuál es el origen del dolor que revela en sus últimos mensajes escritos en Instagram, pero deja ver que atraviesa un momento de cambio y de sufrimiento en su vida. «Que difícil es asumir lo que has intentado negar tanto tiempo. Darte cuenta de que el aire corre en tu contra y que cada día estás más cerca de ese lugar donde reina el olvido y la melancolía de lo que pudo ser», confiesa en una publicación de hace unos días que acompaña de una imagen en blanco y negro en la que su ojo aparece tachado. «Es duro mirar cara a cara a ese futuro que ya es presente con los ojos vacíos de ilusión por un nuevo amanecer. Me subí al tren equivocado, y cuando quise bajarme ya era tarde, estaba lejos, muy lejos. Y caminar de vuelta lo andado no era una opción. Ya no hay trenes ni caminos que me lleven a donde algún día, siendo niña, soñé. Pero ya hace mucho que dejé de soñar y de oír el latido de mi corazón. Solo hay ruido y me ahogo en él. Necesito silencio».

Este lunes volvió a compartir otra imagen y un nuevo mensaje, en el que habla de una profunda tristeza: «Desde mi ventana veía las sombras de los árboles reflejadas en el suelo. La luz, el verde, el cielo con sus pequeñas nubes. Todo mutando siguiendo el dictamen de la Madre Naturaleza que orgullosa impone sus leyes. Y yo, en cambio, era incapaz de mover ni siquiera un dedo. Ni mi cuerpo agarrotado, ni mis pensamientos grises, podían hacer nada por salir de una tristeza que me abrazaba fuerte y me dejaba sin aire. Pero ya no estoy en esa ventana, ni mi cuerpo está frío. Una voz amiga me susurró un secreto. Me dijo que ya crucé el puente, ya estaba del otro lado, donde soy y estoy presente y fuerte en mi fragilidad».

Numerosos seguidores, así como compañeras y amigas famosas han respondido a sus mensajes con palabras de ánimo. Bibiana Fernández, Juana Acosta, Emma Suárez, Rossi de Palma, Marta Sánchez y Cayetana Guillén Cuervo son algunas de las voces que le han mostrado su apoyo.

El pasado mes de febrero, la actriz, que es también productora y directora de cine, recibió un reconocimiento como hija predilecta de Andalucía en un emotivo discurso en el que se declaró «orgullosa de su tierra». «Soy lo que soy porque crecí mirando los atardeceres de Sevilla, cruzando el puente de Triana de la mano de mis padres, bañándome en las playas de Cádiz con mis primos y asomándome al Tajo de Ronda, abrazada a mi abuelo. En esta tierra aprendí a soñar y a sentir intensamente. Andalucía me dio el carácter, la pasión y la verdad que hacen de mí lo que soy», aseguraba entonces.

«Llegar hasta aquí no ha sido fácil. Me he encontrado con muchas piedras en el camino. Y me he caído. Y me he hecho mucho daño. Pero también he sabido levantarme. Como he podido. A veces sin fuerza. A veces sin ganas. Y otras, las peores, sin ilusión. Pero miro a mis hijos y no me queda otra más que seguir. Aunque el camino no es fácil», subrayó antes de compartir el reconocimiento con su familia, en especial con su madre.

Paz Vega (Triana, 1976) tuvo sus primeros papeles en series de televisión como Más que amigos, Compañeros y, sobre todo, Siete vidas, trabajos que la catapultaron a la fama cuando aún era muy joven. Poco después dio el salto al cine y ganó el Premio Goya a la mejor actriz revelación por su papel protagonista en Lucía y el sexo (2001), de Julio Medem. Por su trabajo en Solo mía, de Javier Balaguer, fue candidata al Goya a la mejor actriz principal el mismo año. Hable con ella y Los amantes pasajeros, de Pedro Almodóvar; El otro lado de la cama, de Emilio Martínez-Lázaro; y Carmen, de Vicente Aranda, son algunos de sus títulos en el cine español.

Paz Vega se casó en el 2002 con el venezolano Orson Enrique Salazar en una boda secreta e íntima en Caracas. Él ha ejercido también como su agente en todos estos años. Hace una década decía estar segura de que ambos pasarían cincuenta años juntos. La pareja tiene tres hijos, Orson (que está a punto de cumplir 19 años), Ava (16) y León (15). La ausencia de imágenes del matrimonio en los últimos meses -la última que publicó Paz junto a su marido fue en septiembre del 2025, cuando ambos asistieron a un desfile de moda en Milán-, y el hecho de que la directora de Rita haya acudido sin su marido a actos recientes tan especiales como la gala de los premios Goya o la entrega de las Medallas de Andalucía han situado a la pareja en el punto de mira.

Después de más de veinte años formando equipo profesional con el padre de sus hijos, la actriz ha dado ahora un paso significativo al romper ese vínculo laboral y fichar por una nueva agencia de representación, Meraki Agents. «Feliz de vivir con vosotros esta nueva etapa. Os quiero. Mis nuevos agentes», ha compartido a través de sus redes sociales.