Israel y el Líbano negocian en EE.UU. una paz clave para reabrir Ormuz

Pablo Medina MADRID / LA VOZ

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El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio (c), junto a las delegaciones del Líbano e Israel.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio (c), junto a las delegaciones del Líbano e Israel. Kevin Lamarque | REUTERS

La Casa Blanca apunta a retomar las conversaciones con Irán en dos días

15 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Hace casi 45 años que Israel y el Líbano no se sentaban a negociar con la mediación de Washington. Entonces, la operación Paz para Galilea consiguió echar a la OLP palestina del país de los cedros. Ayer, las dos partes volvieron a verse las caras en la capital de EE.UU. con el objetivo común de desarmar a Hezbolá sin provocar una guerra civil. Un paso que podría sentar las bases para negociar una hipotética amistad entre ambos países y que, además, sirve para desbloquear el proceso de paz que Washington y Teherán planean recuperar estos días.

El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, fue el encargado de auspiciar el diálogo entre ambos países y definió que «esta es una oportunidad histórica. Somos conscientes de que debemos lidiar con décadas de historia y las complejidades que nos han llevado a este momento único y a la oportunidad que tenemos ante nosotros». Acudieron los embajadores de Israel, Yechiel Leiter, y del Líbano, Nada Hamadeh, acompañados por parte estadounidense por el embajador en el Líbano, Michel Issa, y el consejero del Departamento de Estado, Michael Needham. Ninguna figura de renombre se trasladó a Washington desde el este del Mediterráneo. El propio Rubio dejó claro que «todas las complejidades de este asunto no se van a resolver en las próximas seis horas, pero podemos empezar a avanzar y crear el marco en el que algo pueda suceder, algo muy positivo».

Por parte de Tel Aviv llegaron mensajes positivos. Leiter, al término de la reunión, dijo que «hoy hemos descubierto que estamos del mismo lado, y eso es lo más positivo que podíamos haber sacado», declaró para agregar que «ambos [bandos] estamos unidos en la liberación del Líbano de la ocupación ejercida por una potencia iraní llamada Hezbolá». Sin embargo, continuaron los ataques en paralelo a las conversaciones. Como resultado, el ministerio de Salud Pública del Líbano confirmó 35 asesinatos más por los bombardeos israelíes. En total, la ofensiva en el país árabe deja 2.124 cadáveres y cerca de 7.000 heridos. No obstante, las negociaciones continuarán de forma bilateral.

El presidente libanés, Joseph Aoun, mostró su esperanza antes del encuentro para que este «marque el principio del fin del sufrimiento del pueblo libanés en general y de los residentes del sur en particular» y que el país vuelva a estar bajo control del Ejército libanés, que teóricamente sería desplegado al sur del río Litani, donde Hezbolá ejerce su monopolio armado.

Nueva ronda de contactos

El encuentro en Estados Unidos es la punta de lanza del actual proceso de paz para sentenciar la guerra de Irán, de la que Donald Trump quiere salir cuanto antes por su impopularidad. En la Casa Blanca ya trabajan en nuevas conversaciones con Irán a través de la mediación de Islamabad. De hecho, el propio presidente dijo ayer en una entrevista al New York Post que la comitiva de la república islámica «debería quedarse allí [en Pakistán], de verdad, porque algo podría suceder en los próximos dos días», dando a entender que la nueva ronda de conversaciones podría estar a la vuelta de la esquina.

En la misma entrevista, no obstante, mostró su descontento con el ritmo al que avanzan las conversaciones y se contradijo diciendo no estar seguro de que el sitio en el que fueran a celebrarse sería Pakistán, sino «alguien más central. Europa, tal vez». El mandatario fue cuestionado por otras alternativas como Egipto y Turquía, pero las rechazó de plano. Ginebra fue la última en la que se vieron EE.UU. e Irán.

China recalca que el bloqueo naval del Golfo es «peligroso» e «irresponsable»

Las autoridades de China han recalcado este martes que el bloqueo del estrecho de Ormuz anunciado por la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, es «peligroso» e «irresponsable», y ha lamentado que este cierre perimetral estadounidense «únicamente exacerbará las tensiones» en la región. El portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Guo Jiakun, ha indicado durante una rueda de prensa que «a pesar del hecho de que las partes enfrentadas han alcanzado un alto el fuego temporal, Estados Unidos ha provocado un aumento de la tensión a nivel militar mediante el bloqueo» impuesto en la zona.

Además, la cuarta reunión en cuatro años del jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, con el presidente chino, Xi Jinping, constató que comparten la misma posición y el uso, incluso, del mismo lenguaje frente al orden internacional que pretende imponer el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Sánchez y Xi analizaron la situación geopolítica internacional en un encuentro en el Gran Palacio del Pueblo, donde se firmó un acuerdo que eleva al máximo el diálogo bilateral y equipara a España con países como Francia o Alemania en su relación con China. En su comparecencia ante los periodistas, las alusiones al presidente estadounidense se repitieron al lamentar que «actores no menores» estén atacando el orden internacional, afirmar que no debe ofenderse nadie por que se defienda el derecho internacional ni recibir amenazas de dichas figuras por ello.