Sánchez vuelve a arremeter contra Musk y Zuckerberg en un nuevo artículo y les tacha de «tecnooligarcas»

La Voz LONDRES / EFE

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Pedro Sánchez, en una comparecencia en el Congreso
Pedro Sánchez, en una comparecencia en el Congreso SERGIO PÉREZ | EFE

El presidente del gobierno califica la situación actual de desregulación tecnológica como «el salvaje oeste» y defiende la intención de su Gobierno de impedir que los menores de 16 años tengan acceso a las redes

17 abr 2026 . Actualizado a las 13:58 h.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, considera que hay una responsabilidad de proteger a los menores de las redes sociales y demostrar a los ciudadanos que los «tecnooligarcas» como Elon Musk y Mark Zuckerberg «no están por encima de la ley ni del interés público». En un artículo escrito y publicado hoy en el periódico británico Financial Times (FT), Sánchez califica la situación actual de desregulación tecnológica como «el salvaje oeste», y defiende la intención de su Gobierno de impedir que los menores de 16 años tengan acceso a las redes sociales, si bien es consciente de la complejidad que implica la prohibición. «No será fácil de aplicar y habrá intentos de eludirla. Pero ninguno de estos desafíos supera nuestra responsabilidad de proteger a la infancia», subraya el político socialista. Sánchez agrega que los derechos de los menores se consideran actualmente un pilar fundamental de la democracia, frente a la situación en que estaban, por ejemplo, los menores en Estados Unidos a principios del siglo XX, cuando niños de apenas 12 años trabajaban jornadas de 12 horas en máquinas para hilar por un salario que apenas alcanzaba para comer.

Agrega que algunos líderes progresistas intentaron regular la situación de los chicos en esas fábricas, pero los industriales se opusieron entonces, argumentando que las pruebas de los daños eran inconclusas y que la aplicación de la ley sería imperfecta. Estos mismos «argumentos erróneos» surgieron cuando el Gobierno español anunció este año la decisión de prohibir el acceso de los niños a las redes sociales y procesar a los multimillonarios tecnológicos que no acataran la medida, escribe. La protección de los niños «no es opcional», sino que «es un deber legal y moral», puntualiza.

En su artículo, Sánchez menciona que hay estudios que indican lo perjudicial que es para la salud mental de los adolescentes el acceso a las redes sociales. «Los gobiernos han tenido dificultades para regular las redes sociales, permitiendo que se conviertan en un «salvaje oeste» donde las leyes apenas se aplican y los delitos rara vez se persiguen. Pero ya no podemos permitirnos fracasar, porque la salud, la seguridad y la dignidad de nuestros hijos están en juego», recalca.

Concluye, señalando la responsabilidad de los «tecnooligarcas», que la regulación de las redes debe perseguir un objetivo claro: «Sin importar cómo de ricos o poderosos sean estos multimillonarios, no tienen el control. Las democracias lo tienen».

Europa se debate entre la prohibición de redes a menores y el control parental

Más de una docena de líderes de la Unión Europea —entre ellos, Pedro Sánchez— se reunieron este jueves a través de videoconferencia y a petición del presidente de Francia, Emmanuel Macron, con el objetivo de «coordinar los esfuerzos para fortalecer la protección de niños y adolescentes en el espacio digital, así como las obligaciones y responsabilidades de las principales plataformas en línea».

En el encuentro, en el que también participó la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, el mandatario galo defendió que la prohibición de las redes sociales a los menores de 15 años es una medida más justa que el control parental, como piden otros países europeos, reacios a imponer un veto. Alegó Macron las dificultades de las familias vulnerables para desenvolverse en el entorno digital y hacer efectiva la supervisión.

Francia aspira a liderar el grupo de países a favor de la prohibición, del que forman parte Italia, Grecia, Dinamarca, Eslovenia y España; otros, especialmente los nórdicos y bálticos, se oponen firmemente a decretar limitaciones. En todo caso, los citados, que ya han avanzado a nivel nacional en el veto, tampoco se han puesto de acuerdo sobre la edad mínima en la que fijar el límite: Francia, Grecia, Dinamarca y Eslovenia optan por los 15 años; España, por los 16, al igual que Eslovaquia; y en Italia algunas fuerzas políticas abogan por los 14.

La intención del Elíseo es avanzar a nivel europeo en el establecimiento de una mayoría de edad digital para la protección de los menores, lo que desde el Ejecutivo comunitario entienden que debe hacer por su cuenta cada país.