Francia lidera una misión para patrullar el estrecho e investiga la muerte de un casco azul galo en el Líbano

Redacción LA VOZ

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Una niña asomada a la ventana de su casa en la localidad libanesa de Nabatieh
Una niña asomada a la ventana de su casa en la localidad libanesa de Nabatieh Zohra Bensemra | REUTERS

Macron asegura que el ataque implica a Hezbolá: «Exigimos que detengan a los culpables»

19 abr 2026 . Actualizado a las 10:09 h.

Un casco azul francés murió en el sur del Líbano en medio de una supuesta tregua: se trata de Florian Montorio. Formaba parte del regimiento de paracaidistas de Montauban y su pérdida no es solo una tragedia humana para el Elíseo, sino una nueva alarma para las fuerzas internacionales desplegadas en la zona, donde permanecen 650 militares españoles en esta misma misión de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en el Líbano (Finul). El ataque tuvo lugar en la localidad de Ghanduriyé, donde una unidad estaba retirando minas de una carretera, una misión esencial para garantizar la seguridad de la población civil y que también desarrolla la unidad española.

Según los informes de la ministra de Defensa francesa, Catherine Vautrin, el destacamento cayó en una emboscada perfectamente ejecutada por un grupo armado que abrió fuego a corta distancia. Montorio, un militar con una hoja de servicios impecable de 18 años, recibió varios disparos de armas ligeras a corta distancia. Falleció a los pocos minutos, a pesar del esfuerzo de sus camaradas por reanimarlo bajo el fuego cruzado. Otros tres compañeros están heridos, dos de ellos en estado grave.

Mandos de Finul tildan de «ataque deliberado» esta agresión directa contra el mandato de la ONU. Aunque la milicia chií Hezbolá niega categóricamente su participación en la emboscada, las evaluaciones iniciales de la fuerza internacional y los servicios de inteligencia franceses apuntan a actores no estatales vinculados a esta organización. La respuesta diplomática ha sido unánime y contundente. Desde España, el Ministerio de Defensa ha emitido un comunicado oficial trasladando su pésame a Francia y reafirmando su apoyo a los cascos azules que arriesgan su vida por la estabilidad global. Además, el presidente Emmanuel Macron mantiene contactos con su homólogo libanés, Joseph Aoun, y el primer ministro, Nawaf Salam, exigiéndoles que el Líbano asuma su responsabilidad soberana, proteja a los contingentes internacionales y procese con celeridad a los culpables.

La muerte de Montorio representa la segunda baja francesa en la región en menos de un mes, tras el fallecimiento del suboficial Arnaud Frion en Erbil, Kurdistán iraquí, en un ataque de dron atribuido a milicias proiraníes. Esta secuencia de ataques sugiere una estrategia coordinada para forzar la retirada de las potencias occidentales de las zonas de conflicto. Francia, además, mantiene un dispositivo histórico en el Líbano para mediar entre Hezbolá e Israel.

Mientras en París, casi 30 jefes de gobierno y de Estado han acordado las condiciones para una posible misión que garantice el transporte marítimo en el Estrecho de Ormuz, a petición de Donald Trump. Una docena de ellos ya ha comprometido medios militares para llevarlo a cabo.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, recibió al primer ministro británico, Keir Starmer; al canciller alemán, Friedrich Merz, y a la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, el núcleo del proyecto, mientras que otros participantes se conectaron digitalmente a la reunión, entre ellos, España. Será una misión naval que «acompañe y proteja» a los buques mercantes que transiten por el golfo Pérsico, en medio del proceso diplomático de una serie de aliados para contribuir a la libre navegación por el paso de Ormuz. Quedó decidido que Francia y Reino Unidos serán los países que lideren la operación.