Bárcenas asegura que cuando estaba en la cárcel encargó a otro preso borrar audios relacionados con Rajoy

La Voz REDACCIÓN

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El extesorero del PP asegura que su chófer tenía acceso a su teléfono móvil en todo momento

20 abr 2026 . Actualizado a las 16:30 h.

El extesorero del PP Luis Bárcenas ha confirmado en la Audiencia Nacional que, cuando estaba en prisión preventiva en el 2013, encargó a otro preso borrar audios «relacionados» con «M. R.», siglas que, según ha dicho, respondían al expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, un episodio que ahora forma parte del juicio del caso Kitchen. En su declaración como testigo en este juicio, Bárcenas ha ido avalando la tesis de la Fiscalía Anticorrupción sobre la denominada operación Kitchen, una presunta trama parapolicial de espionaje orquestada en su contra para sustraerle documentación sensible para el PP y sus dirigentes relacionada con el caso Gürtel y evitar que llegase a manos del juez.

Entre otras cuestiones, el también exsenador del PP ha confirmado que encargó a un preso experto en informática borrar unos archivos que tenía guardados en la nube y ha reconocido como suya una nota manuscrita en la que le hacía el encargo y en la que aparecían las siglas «M.R.», que, según ha dicho, «era Mariano Rajoy».

«Hay que destruir todos los audios, cuando te dé la orden, no debe quedar nada, es mi compromiso, haz el favor de ir recuperándolos», decía esa nota.

El fiscal sostiene que el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, su segundo, Francisco Martínez, y la cúpula de la Policía, todos ellos acusados en este juicio, conocían este encargo y «controlaron todos los movimientos del interno» desde que contactó con Bárcenas, si bien considera que «no consta» ni que llegasen a hacerse con copia de estos archivos ni que el preso llegase a «completar la encomienda» porque fue detenido durante el permiso en el que debía hacerlo.

Además, aludió a que Sergio Ríos, quien fuera su chófer entre el 2013 y el 2014, tenía «acceso permanente» a su teléfono móvil, puesto que lo dejaba en su coche siempre que iba a alguna reunión.

Así lo ha manifestado en los compases iniciales de su declaración como perjudicado en el juicio sobre el presunto operativo parapolicial orquestado por el Ministerio de Interior del Gobierno de Mariano Rajoy para robar información sensible del extesorero del PP sobre dirigentes del partido.

Bárcenas ha asegurado que Ríos, acusado en el juicio por haber sido captado como confidente de la presunta trama, era, más allá de un mero conductor, su «chico para todo», puesto que también realizaba tareas administrativas, como cobrar cheques o «llevar documentación a algún sitio».

«(Sergio Ríos) tenía acceso permanente a los dispositivos. Los dejaba en el coche, dentro además de un sobrecito que él me preparó, que era el equivalente a una caja faraday, que impide que se puede identificar dónde está el teléfono en ese momento, ¿no? Y el teléfono se quedaba en el coche siempre. El teléfono no lo llevaba conmigo si iba a una reunión», ha señalado Bárcenas.

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El extesorero del PP ha explicado que Ríos trabajó para él como conductor entre febrero del 2013 y abril o mayo del 2014, finalizando su relación laboral en el momento en que su mujer le planteó «dudas» respecto a su «comportamiento». Bárcenas ha indicado que contrató a Sergio Ríos por recomendación de un antiguo jefe de seguridad del PP. Ríos era «amigo suyo» y había hecho «trabajos» en el PP, ha manifestado el extesorero.

«Cuando dejo de tener conductor asignado a finales de enero del 2013, necesito contratar a un conductor. Le pregunto a esta persona y me lo recomienda. Como la opinión que yo tenía de la persona que me lo recomienda, era un chico estupendo, (Ríos) era una persona en condiciones», ha recapitulado. Además, Bárcenas ha subrayado que el día que entró preso en Soto del Real, en junio del 2013, Ríos acudió a la cárcel para entregarle «una bolsa con ropa» y se llevó «el reloj, la corbata y el teléfono móvil».

El pasado jueves, dos agentes de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Policía Nacional declararon en el juicio de Kitchen que Ríos, acompañado por el comisario jefe de la UCAO, Enrique García Castaño, les habría entregado dos teléfonos supuestamente de Bárcenas en una cafetería del centro de Madrid para realizar un volcado del contenido de los mismos.