Corina Machado y Felipe González reclaman una transición democrática para Venezuela
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Tanto la líder opositora como el expresidente del Gobierno critican que las nuevas autoridades interinas del país no hayan ejecutado el desmantelamiento del régimen
20 abr 2026 . Actualizado a las 12:56 h.La transición en Venezuela sigue siendo una asignatura pendiente. No hay candidato a liderar la oposición, no hay intención de desmantelamiento del régimen, ni visos de que Estados Unidos vaya a cancelar su intención de mantener bajo tutela al país caribeño. Y sobre todas estas cuestiones se pronunció tanto Felipe González, expresidente del Gobierno, como la líder opositora venezolana María Corina Machado. Juntos pidieron una transición a las autoridades interinas del país en medio del revuelo político entre la Nobel de la Paz y el Gobierno por su rechazo a tratar con el Gobierno.
En el desayuno informativo del Fórum Europa en Madrid, el dirigente socialista refirió que «ya es tarde para definir un cronograma electoral» y que Venezuela debe tener un horizonte «claro» y saber «adónde va» políticamente, insistiendo a su vez en que debe desaparecer «tanta criminalidad organizada». Sobre esto, especificó que es necesaria una amnistía «de verdad», que no sea juzgada por «órganos ilegítimos», que sea «para todos» y que tenga como límites los delitos «de lesa humanidad y narcoterrorismo».
Porque para el expresidente del Gobierno, hablar de «tiempos nuevos» debe ir acompañado de una transición democrática, el desmantelamiento de la arquitectura política del chavismo y el retorno de Corina Machado a Venezuela. «Yo deseo que María Colina vuelva con absolutas garantías de seguridad. Ese es mi deseo, y con ella que vuelvan los exiliados que no están incluidos en la amnistía». Justamente, la lideresa venezolana recogió ese testigo para profundizar en que «el desmontaje de esta estructura traerá olas expansivas de democracia y libertad que harán este proceso y este momento equivalente a lo que fue la caída del muro de Berlín para Europa, pero ahora para las Américas».
La Nobel de la Paz ahondó también en que, de producirse esa transición, podría servir de ejemplo a países como Nicaragua o Venezuela. Pero no será igualmente un camino fácil. «Los venezolanos entendemos ahora que este proceso requiere avanzar en rutas simultáneas. Desde luego, esto implica un enorme acuerdo nacional, una gran alianza para la libertad y la democracia que trasciende las ideologías o las posiciones doctrinarias», matizó. Aunque, por el momento, ni hay una oposición unida ni hay consenso sobre la figura que debería ejecutar dicha transición. El presidente de EE.UU., Donald Trump, ya rechazó que fuese la propia Machado.
Igualmente, se quiso referir al contexto político español para pedir una «oportunidad» para que España tenga unas elecciones «ilusionantes». Y, a renglón seguido, dijo: «Mis afectos y preferencias creo que están clarísimas a todos en esta sala y en este país. He prometido no involucrarme en política interior, aunque yo creo que la política española intentó en alguna otra ciudad de este país involucrarse con la nuestra. Como yo decía, no sé si fue intencional o no, pero providencial desde luego que sí».
Crisis con el Gobierno
En su visita a España, la opositora venezolana rechazó la invitación para reunirse con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, desencadenando un choque político interno.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, argumentó que «no se puede venir a pedir ayuda y luego desmerecer a las instituciones españolas» para optar, en cambio, por alinearse con el «espectro ideológico» de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. «Todas esas críticas gratuitas simplemente para agradar a una parte», concretamente la «extrema derecha», resulta «chocante» para el ministro.
Albares quiso distanciarse del discurso que relaciona al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con el régimen de Caracas, y aseveró que el actual Gobierno socialista le dio la nacionalidad al opositor Leopoldo López y que el también colega de Corina Machado, Edmundo González, «está libre en Madrid y no detenido en Caracas gracias al Gobierno» de Pedro Sánchez.
No lo vio de la misma manera el presidente del PP, Alberto Núñez Feijoo, que asumió que el Ejecutivo ha «compadreado» con Nicolás Maduro. «Eso es incompatible con la democracia y es incompatible con la coherencia de un país occidental que cree en la democracia y la libertad de expresión», dijo en el mismo desayuno en el que intervinieron Corina Machado y González.
También mostró su apoyo a la lideresa porque considera que es «coherente con lo que ha dicho, coherente con lo que hace y coherente con lo que ha sufrido» en Venezuela.