Hallan raticidas en potitos de bebés de Hipp también en Chequia y Eslovaquia, después de un primer caso en Austria

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Imagen de archivo de un bebé tomando papilla
Imagen de archivo de un bebé tomando papilla istock

Los productos están siendo retirados y la marca de alimentación apunta a un intento de extorsión

20 abr 2026 . Actualizado a las 20:01 h.

La alarma por raticidas encontrados en comidas para bebés de la marca suizo-alemana Hipp se ha extendido de Austria, donde se encontró un potito envenenado, a la República Checa, con dos envases manipulados en un supermercado, y a Eslovaquia, donde se investiga un lote sospechoso. Dos frascos contaminados en el alimento «Zanahoria con patatas» de Hipp fueron descubiertos en un supermercado TESCO de la ciudad de Brno, en el sureste de Chequia, después de que el supuesto autor del delito diera la voz de alerta mediante un email, aseguraron fuentes de la fiscalía checa, según reportó este lunes la emisora pública RadioZurnal. 

TESCO, según su portavoz, retiró todos los productos de la marca bávara como medida preventiva. La policía eslovaca también obtuvo información sobre la posible contaminación de un lote de producción enviado a una establecimiento en Dunajská Streda, al sur del país.

También Vietnam ha ordenado retirar del mercado potitos de Hipp. La Autoridad de Seguridad Alimentaria del país, dependiente del Ministerio de Salud, pidió a los consumidores que dejaran de utilizar dicho producto y ordenaron una revisión urgente a nivel nacional de estos tarros para bebés.

La alerta se desató inicialmente el sábado en Austria, después de que la cadena Spar anunciase que retiraba de forma preventiva todos los productos infantiles de la marca Hipp en el país, en un caso que las autoridades investigan como un presunto intento de extorsión.

Al día siguiente, la policía informó de que unas pruebas de laboratorio realizadas a un tarrito de comida infantil procedente de una filial de Spar en una localidad cercana a Eisenstadt, la capital de la región de Burgenland, habían dado positivo por raticida. El frasco había sido reportado por un cliente sin que hubiese habido consumo alguno.

Actualmente, mientras la fiscalía de la ciudad de Eisenstadt (junto a la frontera con Hungría) investiga el caso por un presunto «delito de peligro público deliberado», las autoridades austríacas buscan un posible segundo recipiente manipulado. «Partimos de la base de que al menos un segundo frasco sigue en circulación», declaró el portavoz de la policía, Helmut Marban, a la agencia local APA, según la cual los agentes habían recibido una pista a través de canales oficiales después de que Alemania iniciara investigaciones.

La Jefatura de Policía de Oberbayern Nord, en la Baviera germana, confirmó a APA las investigaciones en Alemania, aunque hasta ahora en ese país no se han encontrado alimentos envenenados.

Las autoridades instan a los consumidores a extremar las precauciones y explican que los envases de alimentos manipulados pueden identificarse por varias señales, como una pegatina blanca con un círculo rojo colocada en la parte inferior del vaso. También deben sospechar si la tapa del frasco está dañada o no está bien cerrada, o si el contenido huele raro.

La empresa suiza de alimentación infantil Hipp, por su parte, ya advirtió en un comunicado que no podía descartar que terceros hubieran introducido una sustancia peligrosa en sus potitos de zanahoria con patatas.

Las autoridades sanitarias austríacas han explicado que los raticidas contienen distintos principios activos, siendo el más común la bromadiolona, un antagonista de la vitamina K que afecta a la coagulación sanguínea.

Esto puede provocar hemorragias como sangrado de encías o nariz, hematomas o presencia de sangre en las heces, y los síntomas pueden aparecer con retraso, entre dos y cinco días tras la ingesta.

Delito de extorsión 

El diario vienés Die Presse asegura que detrás del caso hay un intento de extorsión. El rotativo afirma tener informaciones de que la sede de Hipp en Alemania (Pfaffenhofen an der Ilm, Baviera) recibió el 27 de marzo un correo electrónico en el que se exigían dos millones de euros antes del 2 de abril, bajo la amenaza de colocar dos frascos envenenados en tiendas Tesco en Brno (República Checa) y Dunajská Streda (Eslovaquia), así como en la sucursal de Interspar en Eisenstadt (Austria). Sin embargo, Hipp no habría leído el correo hasta el 16 de abril.

Se trata de un «caso de extorsión y manipulación» en torno a comida para bebés, denuncia Hipp Austria en un mensaje publicado en su página de internet. «La retirada actual de los tarritos de alimentación infantil de Hipp en los supermercados de la cadena Spar de Austria no se trata de un defecto del producto ni de un problema de calidad por nuestra parte», agrega la empresa. «Los tarritos salieron de nuestra fábrica Hipp en perfecto estado. La retirada está relacionada con un acto delictivo que está siendo investigado por las autoridades», concluye.

Las autoridades austríacas han declinado dar detalles sobre las investigación por razones tácticas, incluido el temor de que surjan imitadores.