Ortega Smith y sus dos concejales en Madrid demandan a Vox por vulnerar sus derechos y por convertir el partido en un «negociete»

Redacción AGENCIAS

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El exdirigente de VOX Javier Ortega Smith durante la presentación del torneo Mutua Madrid, este lunes
El exdirigente de VOX Javier Ortega Smith durante la presentación del torneo Mutua Madrid, este lunes Maria Aguilella Pardo | EFE

La medida incluye una petición de medidas cautelares para frenar la expulsión de la formación de la que fue fundador

21 abr 2026 . Actualizado a las 08:33 h.

Javier Ortega Smith, portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid, anuncia la presentación inminente de una demanda en la justicia ordinaria contra la dirección nacional de su propio partido por una presunta vulneración de sus derechos fundamentales. Esta acción legal, a la que se suman los ediles Ignacio Ansaldo y Carla Toscano, incluye una petición de medidas cautelares urgentes para frenar su expulsión de la formación. Según Ortega Smith, no existe causa legítima para su cese, defendiendo que el Estado de Derecho debe prevalecer sobre la arbitrariedad interna de las organizaciones políticas. El conflicto jurídico se origina tras la desestimación de sus recursos de alzada por parte del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), un proceso que el concejal califica de «paripé» y «vodevil». Además, critica la falta de independencia del actual comité de garantías, que se encuentra bajo la influencia de Ignacio Garriga, y lo compara con la etapa en la que él mismo ocupaba cargos internos para rememorar la dimisión de José Garre, que denunció presiones y comportamientos irregulares en dicho órgano.

En el ámbito municipal, Ortega Smith mantiene su firme intención de seguir ejerciendo como portavoz del grupo en el Palacio de Cibeles, alegando que solo una decisión administrativa del Ayuntamiento o una sentencia judicial firme podrían apartarlo de sus funciones. La situación administrativa se encuentra actualmente en un compás de espera, después de que el secretario general del pleno instara a Ignacio Garriga a entregar en un plazo de cinco días la documentación que justifique formalmente la expulsión de los tres concejales para determinar su paso al grupo de no adscritos.

Pese al inicio de la batalla judicial, el edil asegura que acudirán al próximo pleno del ayuntamiento con normalidad para presentar iniciativas como parte de su labor. En este sentido, reitera que su equipo ha sido el referente de la política madrileña y marca la agenda de la ciudad. Ortega Smith insiste en que su expulsión es una decisión arbitraria de quienes buscan «cortar la cabeza» de un portavoz sin alegar razones objetivas, ignorando el trabajo realizado por figuras históricas del proyecto como Ignacio Ansaldo, poseedor del carnet número uno de la formación.

El grupo que maneja los hilos

La ruptura política alcanza un plano personal profundo, con acusaciones directas contra lo que Ortega Smith tilda de una «cúpula de cuatro individuos» que ha convertido el partido en un «negociete» o su «cortijo particular». Como ya hizo en días pasados en diferentes medios, el portavoz señala a Santiago Abascal, de quien subraya una antigua amistad y vínculos familiares, junto a figuras externas como Julio Ariza, Gabriel Ariza y Kiko Méndez Monasterio, a quien describe de forma como el «mileurista que cobra mil euros al día».

Según su testimonio, este grupo maneja los hilos desde fuera y ha emprendido una persecución contra todo aquel que cuestione el entramado interno, citando como ejemplos de esta purga a José Ángel Antelo, Iván Espinosa de los Monteros y Juan García Gallardo. Ortega Smith concluye reivindicándose a sí mismo y a sus colaboradores como los auténticos representantes del proyecto fundacional de Vox, frente a una dirección que considera ajena a los intereses de los millones de votantes y miles de cargos públicos que, en su opinión, todavía creen en los principios originales del partido.