Seis migrantes que regularizarán su situación en Galicia: «Queremos trabajar y esto es una esperanza muy grande»
ACTUALIDAD
Son el mauritano Elhoussein, los brasileños Isadora y Fernando, la venezolana Evelyn, la colombiana Carolina Zapata y la peruana Blanca Arroyo
21 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Son seis historias de emigración, supervivencia y esperanza; son seis extranjeros de los más de 10.000 residentes en Galicia que prevén solicitar su regularización extraordinaria. Convalidar sus títulos académicos, trabajar con un contrato, poder pagar una vivienda digna, legalizar la situación de sus hijos, reunir a sus familias... Son algunos de los sueños de estos gallegos de adopción.
Elhoussein, Mauritania: «Mis hijos tienen residencia, pero me aconsejan esta vía»
c. devesa a coruña / la voz
Elhoussein, original de Mauritania, lleva en A Coruña 21 años. «El pasado año obtuve la nacionalidad española», indica este hombre a las puertas de la oficina de Extranjería. El mauritano trajo de su país a su mujer y a sus tres hijos mediante la reagrupación familiar. «Tenemos cuatro, pero la última es española porque nació aquí cuando yo ya tenía la nacionalidad; para los otros tres me han dado los papeles sobre la regularización, no lo entiendo porque ya son residentes», añade. Esto se debe a que este nuevo trámite podría ser una vía más segura para su familia por su situación económica, ya que el permiso de familiar comunitario exige unos ingresos mínimos y estabilidad financiera al ciudadano español, mientras que la regularización extraordinaria simplifica los requisitos económicos. «Me han dado la información y debo pedir cita, pero nunca hay. Para otro trámite tardé siete meses», se queja.
Isadora y Fernando, Brasil: «Queremos trabajar y esto es una esperanza muy grande»
p. rodríguez vigo / la voz
Isadora y Fernando esperan en un asiento de la oficina de Correos de la Praza de Compostela, en Vigo, mientras sus hijos curiosean por las estanterías repartidas por el vestíbulo. «Tenemos esperanza, queremos trabajar», explican con una sonrisa. Llevan nueve meses en la ciudad y, desde su llegada, solo podían trabajar en negro y sin seguridad de poder mantenerse o de que les pagaran tras terminar su jornada. Ahora, sueñan con acceder al mercado sin impedimentos y ella, además, espera convalidar su título para ejercer como profesora de portugués, inglés y música.
El anuncio del Gobierno ha abierto en la familia un camino de esperanza que no tenían cuando decidieron migrar para buscar una mejor calidad de vida. «Aquí un niño está más seguro», añaden. Se decidieron por la ciudad porque su tía vive en Vigo desde hace más de 30 años junto a su primo, «que ya nació aquí», cuentan.
Evelyn, Venezuela: «Esto es como si me tocase la lotería, aún no me lo creo»
m. hermida pontevedra / La voz
Evelyn, natural de Venezuela y residente en Arcade, cruza la puerta de Correos de Pontevedra a las diez de la mañana. «He preparado yo solita toda la documentación, sueño con tener la residencia española, esto es una bendición. Mi cita para conseguir la residencia no era hasta el año que viene. Aún no me lo creo», dice esta mujer que estudió Administración y coordinaba un taller mecánico en Venezuela. La situación del país la empujó a emigrar en el 2024, dejando atrás a su hija.
Los dos primeros años sobrevivió con empleos en negro. Aunque pidió la protección internacional, no fue hasta el 2025 cuando logró permiso para trabajar, y se animó a traer a su niña a España. Esta camarera de piso en un hotel de Arcade reconoce que cuando supo de la regularización extraordinaria sintió una alegría enorme: «Esto es como si me tocase la lotería porque sino tendría que esperar otro año para lograr la residencia».
Leer más: Integración por decreto
Carolina Zapata. Colombia: «Hasta ahora no había podido regularizar a mi hija»
p. rodríguez vigo / la voz
La colombiana Carolina Zapata y su hija llevan esperando más de dos horas para iniciar el trámite en la oficina de Correos de la Praza de Compostela, en Vigo. «Está siendo lento, pero creo que es lo que toca al ser algo masivo», explica. Lleva ya ocho años y medio viviendo en Vigo y tiene papeles, pero, hasta ahora, no había conseguido regularizar a su hija. La trajo de bebé y «durante todos estos años me exigían medios económicos muy altos para obtener la documentación y nunca los había podido cumplir porque tengo otro hijo más pequeño», continúa. Ahora, la regularización la beneficiará «muchísimo y, también, a mí como familia, ya que somos una familia monoparental», añade Carolina.
La colombiana también indica que le está muy agradecida a Vigo como ciudad de acogida. «Es un lugar excelente para vivir. Amo mucho esta ciudad», dice, mientras su hija escucha, atenta, a su lado.
Blanca Arroyo, Perú: «Llegué hace dos años y no tengo papeles; trabajo de lo que puedo»
c. devesa a coruña / la voz
Blanca Arroyo, peruana, espera obtener la residencia mediante la regularización extraordinaria. Para ello, se acerca a Extranjería en A Coruña. «Sé que está todo en internet, pero no tengo claros los requisitos», indica la mujer, que llegó a España desde Perú hace dos años. «Vine como turista, pero luego no conseguí arreglar los papeles. He ido trabajando de lo que he encontrado, pero ahora mismo llevo seis meses sin lograr un empleo de ocho horas», apunta Blanca, que comparte piso con otras dos personas. «Pagamos 270 euros cada uno».
La mujer señala que muchos se aprovechan de los simpapeles. «Estuve de interna por 800 euros al mes. Otro me dijo que me iba a dar el empleo y tras una semana me dijo que no y me pagó lo que quiso». Con este trámite aspira a regularizar su situación: «Espero poder obtener un empleo digno y, más adelante, traer a mis tres hijos, que siguen en Perú».