Rajoy niega haber destruido papeles de la caja B del PP o espiado a Bárcenas

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

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El expresidente del Gobierno defiende que la operación policial contra el extesorero popular fue legal y trataba de buscar su dinero oculto e identificar a sus testaferros

24 abr 2026 . Actualizado a las 10:27 h.

 «Absolutamente falso». Esa fue la respuesta que más repitió el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy para desmentir, en su declaración como testigo, las acusaciones formuladas el pasado lunes por el extesorero del PP Luis Bárcenas en el juicio del caso Kitchen. Negó haber destruido documentos sobre la caja B del PP en una trituradora y también la existencia de una operación política bajo su mandato con el objetivo de espiar a Bárcenas y robarle documentación comprometedora para él y otros exdirigentes populares. Rajoy negó incluso haber enviado un mensaje al excontable del partido en el que le decía que «hacemos lo que podemos», a pesar de que ya reconoció su autoría en su declaración en el juicio del caso Gürtel. «No tengo ni idea de lo que es eso», respondió. Sí admitió haber escrito otro con el texto «Luis, sé fuerte» porque, según dijo, «a lo largo de los últimos 15 años se ha publicado casi cada día».

Respecto a si tuvo conocimiento de que Bárcenas pudiera tener una grabación comprometedora para él, aseguró que su «tranquilidad» era «absoluta». «No creo que la tuviera, porque, si la hubiera tenido, la habría dado a conocer como ha hecho con otros documentos», señaló.

Defiende a Jorge Fernández

Rajoy trató en todo momento de defender a su exministro del Interior Jorge Fernández, principal acusado en este caso. Se mostró convencido de que lo que hubo fue una actuación policial legal con el objetivo de «coger el dinero del señor Bárcenas y averiguar quiénes eran sus testaferros». Negó en cualquier caso haber tenido conocimiento de esa operación y añadió, basándose en su experiencia como titular de Interior, que «ni el ministro ni el secretario de Estado ni el presidente del Gobierno están en las operaciones policiales».

«Supongamos que hay una operación contra el narcotráfico en Algeciras y hay que fichar, perdón por decirlo así, a un confidente. ¿Pero qué va a saber el ministro del Interior? Esa no es función del ministro. ¿A quién se le ocurre?», dijo para apuntalar la inocencia de su exministro.

Cuando la abogada del PSOE, que fue continuamente reconvenida en sus preguntas por la jueza Teresa Palacios por tocar cuestiones ajenas a este juicio, le preguntó si el apunte en la caja B del PP con el nombre M. Rajoy se refería a él y si los apodos de «el barbas» y «el asturiano» que utilizaba el excomisario José Manuel Villarejo aludían a su persona, respondió: «Yo me llamo Mariano Rajoy, como todo el mundo sabe. Y luego, cada uno me llama como quiere, por tanto, pregúntele a ellos».

El exlíder del PP desmintió haber adoptado medidas en el partido para «minimizar los daños» tras hacerse públicos los llamados papeles de Bárcenas. Pero, respecto a si comentó con Jorge Fernández las posibles consecuencias de la investigación contra el PP, dijo que «es posible» que lo hiciera con él como con cualquier otro miembro de su Gobierno. «Evidentemente era un tema que no era grato, pero consecuencias de ahí, ninguna», precisó. Tampoco despachó sobre esta cuestión con el exsecretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, también acusado, porque, según afirmó, cuando él era presidente él solo trataba con ministros.

No era de su «confianza»

Sobre su relación con Bárcenas aseguró que no era mucha porque no se ocupaba de asuntos económicos del partido. Y sostuvo que no era una persona de su «confianza». Esa relación cesó cuando tuvo «la seguridad y la conciencia de que tenía 48 millones de euros en Suiza». «Antes había una cierta presunción», afirmó, pero fue expulsado del PP «cuando llegamos a la convicción de que no era trigo limpio».

Afirmó que tampoco tuvo conocimiento de que Bárcenas fuera «presionado» por el partido. «Absolutamente falso», dijo de nuevo. Negó asimismo conocer a Villarejo y también haber recibido nunca mensajes suyos. Tras poco más de media hora de declaración, Rajoy abandonó el tribunal con una leve reverencia a la jueza y sin que ni la Fiscalía ni la Abogacía del Estado le formularan ninguna pregunta.

La exministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, a su llegada a la Audiencia Nacional
La exministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, a su llegada a la Audiencia Nacional Eduardo Parra | EUROPA PRESS

Cospedal admite que se reunió con Villarejo, pero dice que solo le hizo «preguntas, no encargos»

La ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal declaró como testigo, aunque la presidenta del tribunal, Teresa Palacios, le recordó que, al haber estado investigada en el caso Kitchen, tenía la opción de no contestar. Pero optó por responder a todas las preguntas y negó haber realizado encargos al excomisario José Manuel Villarejo. «Le hice preguntas, no encargos. Son cosas distintas», indicó.

La testigo enmarcó esos contactos con el policía, con el que admitió haberse reunido «ocho o nueve veces», en las filtraciones a la prensa del sumario que afectaba a la exalcaldesa de Valencia Rita Barberá, que estaba declarado secreto. Señaló que Villarejo decía tener buena relación con los medios y le aseguró que podía averiguar cómo se estaban produciendo esas filtraciones. Deslizó que también al entonces ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, le preocupaban esas filtraciones. Fue su marido, Ignacio López del Hierro, quien le presentó a Villarejo, aunque dijo no recordar para qué quería verle. Los encuentros, explicó, fueron en su despacho y a iniciativa del excomisario.

«Dudo que fuera verdad»

Sobre el supuesto espionaje y robo de documentos a Bárcenas, dijo que de esos temas no puede hablar porque los desconoce. «Y, además, dudo que fueran verdad», remachó. Cospedal relató que en aquellos momentos había en el PP «la sospecha más que fundada» de que estaban siendo «espiados, seguidos u observados por alguien que tenía que ver con el Ministerio del Interior». Y por eso le preguntó al excomisario «si podía saber si era verdad». Pero aseguró que este nunca le pidió dinero por su intervención.

Respecto a si conocía los mensajes que Mariano Rajoy enviaba a Bárcenas pidiéndole que fuera «fuerte», respondió que ese mensaje lo había visto «en la prensa, como todos los españoles, 18 veces». Y añadió que no le consta que el exlíder del PP «tuviera relación con el señor Bárcenas».

En la línea de Rajoy, trató de exculpar al exministro del Interior Jorge Fernández, al que definió como «una persona recta e íntegra» que «ha sufrido mucho». A una pregunta del abogado de este sobre si Bárcenas denunció en aquellos momentos que le faltaban cosas que guardaba en la sede del PP, respondió que no. «Hasta mucho después nunca reclamó nada. Hay cosas que son llamativas», recalcó.

Juan Ignacio Zoido, que sustituyó a Fernández en el Ministerio del Interior, declaró por videoconferencia y aseguró que «en ningún momento» supo de la existencia de la operación Kitchen cuando se hizo cargo del departamento.