Detienen a un clan familiar que explotaba a diez extranjeras hacinadas en un piso de citas de Vigo donde falleció una mujer
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Hay tres detenidas. Diez víctimas vivían en «hacinamiento extremo» y dormían en literas. Las trabajadoras sexuales tenían jornadas nocturnas de 12 horas y sus jefas se quedaban la mitad de su paga
26 abr 2026 . Actualizado a las 02:34 h.La Policía Nacional de Vigo ha detenido a tres mujeres miembros de un clan familiar dedicado a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual. En el piso de citas que regentaban hubo incidencias graves, como la muerte de una mujer el año pasado. El local funcionaba las 24 horas diarias y las trabajadoras sexuales debían cumplir jornadas seguidas de 12 horas y pedir permiso a la encargada para descansar. Las condiciones de habitabilidad eran de «hacinamiento extremo», ya que fueron identificadas diez mujeres que vivían en tres habitaciones de reducido tamaño, equipadas con literas y pequeñas taquillas, dos de ellas sin luz natural ni ventilación.
Este es uno de los primeros casos de trata sexual que investigarán los jueces de violencia sobre la mujer del Tribunal de Instancia de Vigo.
La investigación se inició el año pasado tras varios incidentes graves, incluido el fallecimiento de una mujer y la presentación de dos denuncias por parte de unas compañeras. El 24 de marzo del presente año, los policías entraron en la vivienda y desmantelaron el negocio. Los agentes descubrieron que en el piso era habitual el consumo de cocaína y marihuana en el interior, con conocimiento y permisividad de las responsables del piso.
El piso de grandes dimensiones funcionaba las 24 horas del día, todos los días del año, y en el que trabajaban numerosas mujeres, en su mayoría extranjeras, jóvenes y sin apoyo familiar o social fuera de dicha vivienda. Las víctimas residían de manera permanente en el lugar y estaban obligadas a realizar jornadas nocturnas de hasta 12 horas ininterrumpidas,
El registro policial del 24 de marzo permitió identificar a las víctimas y detener a las tres integrantes del clan.
La investigación de la UCRIF también determinó que el clan familiar ejercía un control absoluto sobre las víctimas, apropiándose del 50% de los beneficios obtenidos por cada servicio.
Según la policía, el clan exponía a sus trabajadoras a clientes que, en ocasiones, se encontraban bajo los efectos de sustancias estupefacientes durante largos períodos, lo que suponía un riesgo grave para la integridad física y la vida de las mujeres explotadas.
Los investigadores de la Comisaría de Vigo-Redondela colaboraron con el Grupo de Trata de Seres Humanos de la Comisaría General de Extranjería y Frontera, que detuvo en Madrid a otras dos personas vinculadas a la red.
Las tres detenidas en Vigo han sido puestas a disposición judicial como presuntas autoras de los delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual, prostitución coactiva, delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y pertenencia a organización criminal.