Los alcaldes laboristas alertan sobre el riesgo de que las municipales de mayo se conviertan en un referendo sobre Starmer

Juan Francisco Alonso LONDRES / E. LA VOZ

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El primer ministro británico, Keir Starmer, el pasado 26 de marzo en una cumbre en Helsinki.
El primer ministro británico, Keir Starmer, el pasado 26 de marzo en una cumbre en Helsinki. ADRIAN DENNIS | REUTERS

Crecen las dudas de que el primer ministro británico pueda seguir en Downing Street hasta las generales del 2030

27 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

A menos de dos semanas para las elecciones municipales en Inglaterra, y las autonómicas en Escocia y Gales, en el Partido Laborista crece el temor a que los comicios terminen convirtiéndose en un referendo sobre la gestión del impopular primer ministro Keir Starmer. Muchos en la formación advierten de que, si finalmente ocurre, el resultado podría ser devastador. «Existe la sensación de que los ‘autogoles' y la cantidad de rectificaciones del Gobierno están eclipsando lo bueno que se ha hecho a nivel local. Para algunos, esto se ha transformado casi en un referendo sobre lo que ha sucedido a nivel nacional, cuando en realidad no lo es», declaró al diario The Independent Steve Rotheram, alcalde de Liverpool.

La última encuesta de YouGov otorga a los laboristas el 16 % de intención de voto, situándolos incluso por detrás de los debilitados conservadores, que obtendrían el 17 %. El populista y eurófobo Reform UK (Partido de la Reforma) sería el ganador, con el 27 %. Si estos pronósticos se cumplen, expertos como el analista electoral John Curtice advierten de que los laboristas sufrirán una derrota devastadora y perderán cientos de concejales y decenas de alcaldías. Incluso en bastiones como Londres se prevén retrocesos significativos.

En la capital, la formación controla 21 de los 32 distritos en los que se divide la ciudad, pero algunos sondeos apuntan a que solo logrará retener 15, lo que supondrá su peor resultado desde 1982. Pese a estos malos augurios, Starmer descartó este fin de semana que su continuidad al frente del Gobierno esté en riesgo y dijo que la «inmensa mayoría» de los diputados laboristas lo respaldan. «De lo que nunca se oye hablar es de toda la gente que apoya, que es leal y que simplemente quiere seguir adelante con el trabajo. Y esa es la gran mayoría del grupo parlamentario del Partido Laborista», afirmó a The Sunday Times.

El primer ministro británico dijo estar preparado para seguir en Downing Street hasta las generales del 2030.Sin embargo, crecen quienes dudan de que pueda mantenerse al frente del Gobierno y del partido si los resultados del 7 de mayo son tan malos como auguran las encuestas, y tras el escándalo por la designación de Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos.