Casi 600 empleados de Google piden rechazar el uso de IA en actividades militares clasificadas
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Surge tras la llamada de Palantir al resto de tecnológicas para alinearse con la Administración Trump en defensa de la seguridad nacional
28 abr 2026 . Actualizado a las 08:38 h.Decenas de empleados de Google -hasta 580- han enviado un carta al consejero delegado de la compañía y también de su matriz, Alphabet, Sundar Pichai, pidiendo que no permita el uso de la inteligencia artificial para actividades militares de Estados Unidos que sean clasificadas. «Somos empleados de Google profundamente preocupados por las negociaciones en curso entre Google y el Departamento de Defensa de Estados Unidos. Como profesionales de la IA, sabemos que estos sistemas pueden centralizar el poder y que cometen errores», reza la carta recogida por Bloomberg News. Casi dos tercios de los firmantes aceptaron ser identificados, sin embargo, el resto de trabajadores que han dado su apoyo a la misiva han pedido preservar el anonimato por miedo a represalias. «Queremos que la IA beneficie a la humanidad, no que se utilice de forma inhumana o extremadamente dañina. Esto incluye armas autónomas letales y vigilancia masiva, pero va más allá», se lee en el texto de los trabajadores de Google.
Los organizadores indicaron que entre los firmantes de la carta se encuentran más de 20 directores, directores sénior y vicepresidentes, además de varios altos cargos de Google DeepMind, el laboratorio de investigación de IA de la compañía. «Los trabajadores continuarán organizándose contra la militarización de la tecnología de IA de Google hasta que la empresa establezca límites claros y aplicables», explica la carta.
Esta protesta ocurre después de que hace varias semanas, el director general de Anthropic, Dario Amodei, ya criticara el uso de la IA en situaciones que podrían vulnerar la privacidad y para el desarrollo de armas autónomas, poniendo así límites al desarrollo de proyectos del Departamento de Defensa de Estados Unidos. Las palabras de Amodei supusieron la designación de Antrophic como «riesgo para la cadena de suministro», lo que implicó acabar con la relación comercial entre el Gobierno estadounidense y la startup. Anthropic está luchando en los tribunales para revocar la designación. «Actualmente, la única manera de garantizar que Google no se asocie con tales daños es rechazar cualquier carga de trabajo clasificada. De lo contrario, tales usos podrían ocurrir sin nuestro conocimiento ni capacidad para impedirlos», sostiene la misiva enviada a Sundar Pichai.
También se produce en medio de la polémica generada por otra tecnológica, Palantir, que un manifiesto ha instado a las empresas de Silicon Valley a asumir su «deuda moral» con el país, alinearse con la Administración Trump, y ponerse al servicio de la defensa nacional: «La capacidad de las sociedades libres y democráticas para prevalecer requiere algo más que un atractivo moral. Requiere poder duro, y el poder duro en este siglo se construirá sobre software», reza la soflama.