Londres presenció el récord de las zapatillas voladoras

X. R. C. REDACCIÓN / LA VOZ

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La plusmarquista mundial Tigst Assefa posa con una de sus zapatillas tras el maratón.
La plusmarquista mundial Tigst Assefa posa con una de sus zapatillas tras el maratón. NEIL HALL

Sawe y Kejelcha bajaron de las dos horas en el maratón aliados con un calzado de caucho vulcanizado, carbono y espuma reactiva que solo pesa 99 gramos

28 abr 2026 . Actualizado a las 10:06 h.

¿Qué son 99 gramos? El peso de cuatro lonchas de jamón, cinco de queso y de unas zapatillas que llevaron en volandas a Sabastian Sawe hacia el récord del mundo de maratón y a convertirse en el primer hombre que baja de las dos horas en maratón (1.59.30), a un ritmo de 16,99 segundos cada hectómetro. Lo hizo en Londres en un domingo de abril del año 2026 que abre la nueva era del atletismo, como también lo hacen las Adidas Adizero Pro Evo 3, unas zapatillas que no llegan a los 100 gramos de peso, que cuestan 500 euros y que están reservadas a atletas de primer nivel.

Las deportivas reducen cerca de un tercio la masa de su versión anterior y mejoran el aprovechamiento de la pisada en la zona delantera, donde se decide buena parte de la velocidad. Las zapatillas, conjuntamente con un portento físico como el keniano, aparecen como las grandes protagonistas de una gesta que ya forma parte de la historia del atletismo, aunque la nutrición, la suplementación y todos los cuidados que disfrutan los deportistas de élite en la actualidad también ayudan y mucho.

En apariencia las Adizero no son tan distintas a las demás. Blancas y afiladas, se pueden considerar la obra maestra de la marca de las tres bandas en su batalla por ofrecer las mejores zapatillas del planeta para los maratonianos. Su fórmula mágica es una combinación de una placa de carbono especial y espuma de alta respuesta, concebida para devolver energía donde antes solo había desgaste. Un calzado que está dentro de la legalidad del World Athletics (el órgano de gobierno del atletismo mundial), y que ha superado más de 20 controles antidopaje.

Las ya famosas bambas están montadas sobre una media suela completa de Lightstrike Pro Evo de última generación, que modifica la densidad y la dureza con respecto a su antecesora, la Pro Evo 2. Se trata de una espuma más ligera y, al mismo tiempo, más reactiva, con casi un 50 % menos de peso que iteraciones anteriores. Tiene un perfil de apenas 39 milímetros, pero otorga la máxima amortiguación, la propulsión y el retorno de energía en cada zancada.

Máximo volumen y estabilidad

La zapatilla incorpora, además, la tecnología Energyrim para su placa de carbono. En este caso, se trata de una especie de aro que da la vuelta a la práctica totalidad de la zapatilla, dejando únicamente un espacio central al descubierto. Se trata de un sistema revolucionario con carbono integrado que está listo para soportar el máximo volumen y, a la vez, garantice estabilidad.

La suela, de Continental (que utiliza caucho vulcanizado, similar a los neumáticos de seco, con tracción optimizada), es una de las grandes protagonistas. Adidas sacrificó este modelo en su segunda versión, pero ahora vuelve a confiar en él como uno de los mejores compuestos del mercado. El objetivo es ofrecer una tracción fiable a altas velocidades sin comprometer el peso. La nueva zapatilla responde a un formato minimalista con una muy fina capa de goma en la parte frontal y otra en el talón que deja al descubierto la zona central.

El tejido de las Adirezo de tercera evolución es extremadamente ligero. Ha sido desarrollado a partir de una tela con tacto plástico que destaca por su absoluta ligereza. La parte superior es muy liviana y fue inspirada en las tecnologías de las velas de kitesurf. Incluso se ha perfeccionado en componentes como los cordones y las costuras. Todo, lo más ultraligero posible para conseguir ganancias marginales.

«El récord estaba al caer, porque todo evoluciona, pero la clave son las zapatillas de carbono, que es lo que está haciendo correr a los atletas tres y cuatro minutos por debajo de su marca personal. Recuerdo que en 1998 gané en Londres con 2.07.57, me quedé a un segundo de batir el récord de la carrera y era el mismo circuito en el que ahora se ha bajado de dos horas. Eso significa que algo hay, y son las zapatillas, que van a hacer que se corra en el futuro por debajo de 1 hora 59 minutos, lo que podría ser en Berlín o Chicago», declaró Abel Antón a la agencia Efe.

Avances en nutrición

Martín Fiz, otro clásico, también se detiene en aspectos más allá del calzado: «Hace unos cuantos años no me hubiera imaginado ver a un hombre bajar de las dos horas en un maratón oficial, pero, según ha ido evolucionando la prueba, empecé a creer que pronto lo alcanzaría. Se han unido todos los ingredientes: atletas de primera categoría, evolución en calzado, alimentación e hidratación personalizada y una buena climatología», declaró a Efe el campeón del mundo de maratón en Gotemburgo en 1995.

A estas zapatillas y al portento físico de un atleta como Sawe le hay que unir una serie de cuidados como una nutrición especial, la regulación del descanso y toda una serie de parámetros que hacen de los atletas de primer nivel una máquina perfecta.