La cuarta parte de los anfibios presentes en España está amenazada

REDACCIÓN LA VOZ

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La salamandra común, una de las especies en riesgo.
La salamandra común, una de las especies en riesgo.

Existen cerca de 7.500 especies conocidas en todo el planeta y más del 40 % figura en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza en la categoría de «en peligro de extinción»

30 abr 2026 . Actualizado a las 08:42 h.

El tritón de Montseny es un pequeño anfibio con cola típico del noroeste peninsular. Es una especie endémica que habita únicamente en el reducido hábitat del macizo de Montseny, en Cataluña. Sus específicas necesidades para vivir —depende directamente del caudal de los torrentes de la montaña— hacen que las organizaciones lo consideren el anfibio más amenazado de Europa occidental. Se trata del caso más alarmante, pero no es el único. Los datos más recientes apuntan a que uno de cada cuatro anfibios presentes en España está amenazado.

Existen cerca de 7.500 especies conocidas en todo el planeta y más del 40 % figura en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) en la categoría de «en peligro de extinción». La Lista Patrón de la Asociación Herpetológica Española (AHE), que acaba de actualizar la clasificación conforme a la evidencia científica más reciente, certifica la existencia de 36 especies diferentes de anfibios, de las que 9 están catalogadas por la UICN como «vulnerables», «en peligro» o «en peligro crítico», mientras que otras 6 están consideradas «casi amenazadas».

Entre las especies amenazadas se encuentran el sapo partero ibérico, la salamandra común, la rana patilarga, la salamandra norteafricana, la rana pirenaica, el sapo de espuelas, el tritón jaspeado o el ya citado tritón del Montseny. Algunas de ellas también están incluidas en el último Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESRPE) y en el Catálogo Español de Especies Amenazadas.

Algunos expertos en la materia explican a Efe que la situación es «peor que la de hace 20 años». Los motivos se sustentan en el cambio climático, con el aumento de las temperaturas —tanto terrestres como marítimas— y las sequías prolongadas que alteran los ciclos reproductivos y reducen la duración de las charcas temporales necesarias para completar el desarrollo de los únicos vertebrados que sufren una metamorfosis en su sistema respiratorio, desde el branquial en su fase larvaria al pulmonar en la adulta. También juega un papel fundamental la pérdida de los hábitats naturales, especialmente de los medios acuáticos de reproducción, y la expansión de enfermedades como los ranavirus o los hongos quitridios.