Las imágenes íntegras del intento de atentado contra Donald Trump en la cena de corresponsales

T. Nieva COLPISA

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La fiscala del caso en el que se juzga a Cole Allen, autor del ataque, ha hecho público el vídeo en el que puede verse toda la secuencia

01 may 2026 . Actualizado a las 14:50 h.

Jeanine Ferris Pirro, fiscala de Estados Unidos para el Distrito de Columbia, ha difundido un vídeo que muestra el momento en que Cole Allen presuntamente dispara contra un agente del Servicio Secreto durante el intento de atentado en la cena de gala de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, en Washington. En las imágenes puede verse al atacante corriendo a través de un control de seguridad en el hotel Washington Hilton y disparando a un agente a quemarropa.

La agencia Reuters ha verificado la ubicación gracias al diseño del piso, las ventanas, la puerta y el gimnasio, que coincidían con imágenes de archivo del Washington Hilton. La fecha, además, ha sido refrendada por la marca de tiempo que aparece en el propio vídeo y también por los informes sobre el tiroteo.

El juez federal ordenó este jueves prisión preventiva sin derecho a fianza para Cole Tomas Allen, que permanece desde su arresto en régimen de aislamiento de 24 horas bajo medidas de seguridad reforzadas. Sus abogados trasladaron a la jueza su oposición a ese confinamiento y solicitaron acceso sin restricciones para preparar la defensa, al considerar que no existen motivos para mantenerlo en una celda de máxima seguridad dentro de la prisión. Sí aceptan que esté encerrado sin fianza.

La Fiscalía sostuvo que la gravedad de los hechos y la preparación previa del ataque justifican la medida cautelar. En sus escritos indica que no existe ninguna combinación de condiciones que garantice la seguridad de la comunidad en caso de liberación.

También subraya que el caso implica un intento de asesinato del presidente en un evento con alta concentración de autoridades y periodistas. Allen está acusado de intento de asesinato, disparo de un arma de fuego durante la comisión de un delito violento y transporte ilegal de armas y munición a través de las fronteras estatales.

El hombre que intentó asesinar a Trump se hizo antes un selfi armado hasta los dientes

 

Cole Thomas Allen, acusado de intentar atentar contra Trump en la cena de corresponsales, se hizo un selfi en la habitación del hotel antes de atacar
Cole Thomas Allen, acusado de intentar atentar contra Trump en la cena de corresponsales, se hizo un selfi en la habitación del hotel antes de atacar

La vida de Cole Allen, como la de tantos otros, cabe en su teléfono móvil, testigo y archivo de todas sus actividades, movimientos e inquietudes. Una especie de caja negra. El hombre que intentó asesinar a Donald Trump el pasado fin se semana durante la Cena de la Asociación Corresponsales de la Casa Blanca se tomó un selfi en la habitación de hotel que ocupaba media hora antes de salir en busca del presidente de Estados Unidos. Posó frente al espejo con un esbozo de sonrisa y vestido de negro. Llevaba un cuchillo enfundado, munición de sobra para una escopeta y una pistola y varias herramientas: unos alicates y un cortacables. Esta fotografía figura entre la documentación que ha presentado la fiscalía ante el Tribunal federal del distrito de Columbia para que el detenido siga en prisión preventiva sin fianza mientras espera juicio. Este jueves le espera el juez.

A Cole Allen, de 31 años, le gustan las nuevas tecnologías. Hasta que fue arrestado, vivía en Torrance, al sur de Los Ángeles (California), es maestro y se formó en dos universidades: la Estatal de California y California Tech. Para conocer su perfil, los investigadores han rebuscado en su teléfono móvil. En sus redes sociales apenas ha colgado mensajes de contenido político, pero sí críticas a los despidos masivos de empleados federales impulsado por la Administración Trump. En su universo digital abundan los contenidos sobre tecnología y videojuegos. 

Fiel a su dispositivo móvil, anotó sus pasos y tomó imágenes de los lugares en los que estuvo durante su viaje desde California hasta Washington. El 6 de abril reservó una estancia de dos noches en el Washington Hilton, el hotel donde se iba a celebrar la cena de los corresponsales en presencia de Trump y más de 2.000 invitados. El 21 de abril inició el desplazamiento en la estación Union Station de Los Ángeles. Llegó a Chicago dos días después, desde donde se dirigió a Washington, según la fiscalía. Llegó a la capital estadounidense durante la tarde del 24 de abril, compró un bono del metro para tres días y se dirigió al hotel. Hay imágenes de ese traslado en su móvil. Como las que hubiera captado un turista.

La huella digital muestra que Cole Allen realizó muchas consultas sobre la cena de los periodistas y la ubicación del presidente. El inicio del evento, en el salón de baile del Washington Hilton, estaba previsto a las 20.30. El sospechoso abandonó su habitación minutos antes y después de hacerse un selfi. Se retrató: camisa y pantalón negros. Metida en parte bajo el cinturón, llevaba una corbata roja, el único toque de color. La correa del reloj, también negra. Y lleva unos auriculares inalámbricos. En la imagen se ve que porta un cuchillo enfundado, varias herramientas y hay bolsas que contienen munición, según los investigadores. 

Detalle de las armas que portaba Cole Allen antes de atentar en el hotel Hilton de Washington
Detalle de las armas que portaba Cole Allen antes de atentar en el hotel Hilton de Washington

Salió de la habitación con varias armas bajo su abrigo negro. Corrió por el interior del hotel sorteando detectores de metales y disparó en dirección a las escaleras de acceso al salón de baile en el que los invitados y los miembros del Gobierno se preparaban para la cena. Agentes del Servicio Secreto respondieron con sus armas, pero el tirador resultó ileso. Cayó al suelo, fue reducido y arrestado con una leve herida en una rodilla.

Una escopeta y una pistola

Según la fiscalía, portaba dos armas de fuego (una escopeta Mossberg calibre 12 y una pistola Rock Island Armory 1911 calibre 38), munición, dos cuchillos, alicates de punta fina, cortadores de alambre y un teléfono. La escopeta tenía nueve cartuchos y la pistola, diez balas. Llevaba dos cargadores adicionales de nueve cartuchos. Las armas fueron adquiridas de forma legal.

Antes de iniciar el ataque, Allen había dejado programado el envío de correos electrónicos en los que se disculpaba con las familias de las que iban a ser sus víctimas, reconocía su intención de asesinar a miembros del Gobierno y decía que si algún invitado resultaba herido o muerto sería un «daño colateral». De todo eso habla, según los fiscales, su teléfono.