Se cuadruplicaron en la pandemia, pero Ferraz niega irregularidades
01 may 2026 . Actualizado a las 18:31 h.Las cuentas del PSOE reflejan un aumento de las donaciones en el año 2020, el mismo período en el que el comisionista Víctor de Aldama denunció una presunta financiación ilegal en el juicio por el «caso mascarillas» que se celebra en el Tribunal Supremo. El partido socialista no solo fue capaz de sortear una crisis que hizo mella en el resto de formaciones, sino que multiplicaron sus ingresos por aportaciones privadas, pese a que la pandemia de coronavirus acarreó graves problemas económicos en el resto de los estamentos. Mientras que las donaciones aumentaron, los demás epígrafes mostraron un brusco descenso en comparación con años anteriores: bajaron los ingresos por arrendamientos de inmuebles, lotería, casetas, convenios y otros muchos conceptos.
El pasado miércoles, el comisionista aseguró en el Supremo que entregó 1,8 millones de euros al PSOE entre los años 2019 y 2020. «Si miran las cuentas del partido, hay un pico de donaciones importantes en esos meses», explicó el empresario, recalcando que ahí «se podrá ver de dónde viene el dinero». Según la declaración del intermediario —para quien la Fiscalía y las acusaciones populares piden siete años de cárcel por su implicación en la trama de corrupción—, Aldama entregó entre «3,5 y 4 millones» a Koldo García y a José Luis Ábalos. Lo habría hecho mediante una técnica denominada «pitufeo», es decir, troceando sumas altas de dinero negro en aportaciones individuales inferiores a 50.000 euros para sortear investigaciones. Esta versión explicaría por qué la contabilidad oficial del PSOE registró un incremento del 200 % en donaciones durante la pandemia, hasta llegar a los 837.506 euros, una cifra que cayó drásticamente tras la salida de Ábalos del Gobierno.
Ferraz no lo niega, pero alega que ese pico de ingresos no tiene un origen ilícito, sino que fue el resultado de una campaña solidaria de los militantes para financiar investigaciones sobre el COVID-19 en el Instituto Carlos III. El partido defiende que todos los movimientos están auditados y cumplen estrictamente con la Ley de Financiación de Partidos Políticos. Sin embargo, el Tribunal de Cuentas ha reconocido una vulnerabilidad crítica en el sistema: la falta de capacidad para verificar si el dinero que ingresa un donante identificado proviene realmente de su patrimonio o si le fue entregado en efectivo por un tercero, lo que deja la duda sobre la legalidad de la financiación.
«Nos hacemos cargo del bochorno de los españoles. El balance es dantesco», aseguró el número dos del PP, que recordó que un acusado en sede judicial señaló «personalmente al presidente del Gobierno de ser el capo de una organización criminal para financiar de forma ilegal al PSOE». Miguel Tellado acusó a Sánchez de haber convertido la Moncloa en refugio de «una banda de saqueadores» y se comprometió a realizar una «limpieza total» cuando su partido llegue al Ejecutivo. «Los españoles —garantizó— sabrán la verdad de lo que ha pasado en este tiempo». Elevó también la presión contra los socios del Ejecutivo, a los que señaló por compartir «responsabilidad» en lo que está sucediendo al no retirar su apoyo a un Gobierno «en el que ya se sabe que se aceptaron mordidas y se pagaron prostitutas con dinero de todos los españoles».