García Ortiz dice que tiene «sospechas» de quién fue el que filtró los datos por los que fue condenado
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El exfiscal general del Estado cuestiona la capacidad de la Sala Segunda para enjuiciarle porque conoce a los magistrados desde hace 20 años y asegura que con su condena «hemos perdido todos»
04 may 2026 . Actualizado a las 08:47 h.El exfiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, se refirió por primera vez en una entrevista a la sentencia que le condenó por la revelación de datos reservados del novio de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. En un diálogo en La Sexta con Jordi Évole, indicó que tiene «sospechas» de quién fue la persona que filtró los datos que provocaron su condena, pero añadió que no necesita «señalar a un culpable» para decir que es inocente. Justificó uno de los hechos más controvertidos de esa sentencia, el borrado de su teléfono móvil el mismo día en el que fue imputado, explicando que ha formateado su terminal «cincuenta veces» y no tiene una «explicación concreta» de por qué lo hizo ese día.
«La única que se me ocurre, a posteriori, es que yo voy a cambiar de teléfono e inicio el cambio ese día, pero no está relacionado con que yo en mi teléfono tenga nada que quiera ocultar a un posible investigador», sostuvo, porque nunca imaginó que le fueran a quitar su móvil a pesar de la imputación. Y, repreguntado sobre por qué esperó precisamente a ese día, respondió que él puede hacer con su intimidad y los datos de terceros que no son suyos lo que quiera, porque «eso es la esencia de la libertad».Sobre cómo vivió el proceso, indicó que uno de los momentos «más complicados» fue «cuando se pidió a Meta, en Estados Unidos, que los mensajes de WhatsApp se trajeran y se volcaran».
Cuestiona a la Sala Segunda
«Para mí fue un momento absolutamente intimidante», aseguró, ante la posibilidad de que todo su «entorno personal» y las personas a las que más quiere o las que más respeta institucionalmente, o las investigaciones en marcha, hubieran sido filtradas. Indicó que no le cabe «ninguna duda de que, en caso de haberse recuperado esos mensajes, iban a acabar en algún medio de comunicación como un goteo que me iba a perseguir toda la vida».
En otro momento, García Ortiz se preguntó: «¿Quién ha ganado con este procedimiento?». «¿Ha ganado la Fiscalía española? ¿Ha ganado la Justicia española? ¿Ha ganado el Tribunal Supremo con una sentencia controvertida?». «Yo creo que no, creo que hemos perdido todos», se respondió. A su juicio, quien ha acabado condenado es «el perseguidor de los delitos», en un juicio en el que se sintió «maltratado».
El exfiscal general cuestionó la capacidad de la Sala Segunda del Supremo para juzgarle preguntando: «¿Cómo se puede enjuiciar a una persona a la que conoces desde hace 20 años?». Consideró que «hay un desequilibrio de poder en la Sala Segunda» porque «los poderes del Estado no pueden estar concentrados en una sola sala, que es la que instruye, es única instancia y es quien pone la sentencia».
García Ortiz fue condenado en noviembre del 2025 a dos años de inhabilitación por revelación de secretos, por la filtración de datos reservados de Alberto González Amador, pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. La resolución del Supremo impuso también al exfiscal general del Estado el pago de una indemnización de 10.000 euros por daños morales a González Amador. Sin embargo, posteriormente las costas procesales serían rebajadas a 39.000 euros.