Meta analizará la estructura ósea y la estatura de los usuarios para detectar las cuentas de los menores de edad
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El análisis hecho con IA de estas cualidades físicas se complementará a la revisión de mensajes como las felicitaciones de los cumpleaños
06 may 2026 . Actualizado a las 18:59 h.La compañía dirigida por Mark Zuckerberg implementará una tecnología basada en inteligencia artificial para identificar a menores de 13 años en Facebook e Instagram mediante el análisis de su estructura ósea y estatura. Meta detalla que la herramienta analiza primero los perfiles en busca de «pistas contextuales», como celebraciones de cumpleaños o menciones a méritos escolares y certificados académicos en publicaciones, comentarios y biografías. A este rastreo se suma ahora un análisis visual diseñado para detectar «indicios» que el texto podría pasar por alto: una IA que examina la altura y complexión física en fotos y vídeos.
En caso de que detecten que la cuenta pudiera pertenecer a un menor de edad, Meta desactivaría la cuenta y obligaría al titular a demostrar su edad mediante un proceso de verificación de edad, que por ejemplo puede requerir un documento de identidad.
Esta tecnología, ya aplicada en países como Estados Unidos o Reino Unido, se extiende ahora a los 27 países de la Unión Europea y Brasil con el objetivo de alcanzar una implementación global este mismo año. Este anuncio llega una semana después de que la Comisión Europea concluyera, de forma preliminar, que Instagram y Facebook infringen la Ley de Servicios Digitales al no mitigar adecuadamente los riesgos para los menores de 13 años. El Ejecutivo comunitario reprochó que las medidas actuales no parecen ser efectivas y advirtió que, de confirmarse estas conclusiones, Bruselas podría emitir una resolución de incumplimiento con multas que alcanzarían hasta el 6% del volumen de negocio anual de la compañía.
Este refuerzo de seguridad surge en un contexto de presión judicial para la multinacional. En marzo, Meta fue condenada a pagar 375 millones de dólares en una demanda colectiva por casos de explotación infantil y desprotección, sumando otra sentencia histórica por fomentar deliberadamente la adicción en menores y dañar su salud mental. Ante estas sanciones y debates institucionales, la compañía se ve obligada a demostrar que sus sistemas de control son finalmente eficaces.