Una azafata de un avión de Países Bajos, considerada el noveno posible contagio del brote de hantavirus
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Habría estado en contacto con la mujer que falleció el 27 de abril en Johannesburgo. De confirmarse el positivo, sería el primer caso no vinculado con el buque
07 may 2026 . Actualizado a las 18:17 h.Una azafata neerlandesa ha sido hospitalizada en un centro médico de Ámsterdam con posibles síntomas de hantavirus, y es considerada un potencial nuevo contagio tras haber estado en contacto con una de las tres personas fallecidas a raíz del brote en el crucero, según las autoridades locales. La azafata, originaria de la ciudad de Haarlem, muestra síntomas leves y se encuentra internada y aislada en el centro médico UMC de la capital holandesa, según dijo el Ministerio de Sanidad de este país a la cadena estatal NOS.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) la considera ya el noveno caso de esta crisis. De confirmarse su positivo, sería el primer contagio no vinculado con el buque, que está viajando hacia Canarias, y en el que hay un pasajero gallego.
La afectada había estado en contacto en Johannesburgo con la pasajera holandesa del crucero MV Hondius de 69 años que falleció el pasado 25 de abril. El día antes, la mujer estuvo «brevemente» a bordo de un avión de la aerolínea KLM que partió desde la capital neerlandesa a Ámsterdam.
«Debido al estado de salud de la pasajera en ese momento, la tripulación decidió no permitirle abordar el avión», dijo KLM en un comunicado publicado el miércoles, donde también precisó que se trataba del vuelo KL592.
«Como medida de precaución, el Servicio de Salud Pública está informando a todos los pasajeros que se encontraban a bordo de este vuelo. El Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente (RIVM) indica que existen indicios de que el hantavirus en cuestión (variante andina) puede transmitirse de persona a persona, pero que esto ocurre muy raramente», añadió la aerolínea.
La OMS rastrea las cerca de 80 personas que viajaron en el mismo avión que la enferma, además de las alrededor de 30 que se bajaron en una escala en Santa Elena del crucero. «A nivel internacional, solo se han descrito algunos casos. Además, la transmisión de persona a persona solo se produce cuando las personas tienen un contacto muy cercano entre sí», subraya el comunicado.
La mujer holandesa fallecida era la esposa del pasajero que murió a bordo del MV Hondius el 11 de abril, y considerado la primera víctima mortal del brote tras experimentar síntomas como fiebre, dolor de cabeza y diarrea leve. Ella desembarcó en la isla de Santa Elena ya con síntomas y tomó un vuelo a Johannesburgo, pero murió el 26 de abril en los servicios de emergencia de un hospital de esta ciudad, tras haber tratado de tomar el citado vuelo a Ámsterdam.
El tercer deceso hasta la fecha ha sido el de una segunda pasajera el 2 de mayo tras presentar síntomas de neumonía.
El mapa del contagio
Las autoridades argentinas han logrado reconstruir, casi día a día, el largo recorrido que durante cuatro meses llevaron a cabo por Sudamérica los dos primeros fallecidos —un matrimonio holandés— por el brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius. Un itinerario de miles de kilómetros entre Argentina, Chile y Uruguay que ahora se ha convertido en una pieza clave para tratar de averiguar dónde comenzó el contagio.
La pareja neerlandesa, considerada el «caso índice» del brote, aterrizó en Argentina el 27 de noviembre del 2025. Desde entonces inició un extenso viaje por carretera que los llevó a atravesar buena parte del Cono Sur. Durante 40 días recorrieron distintos puntos del territorio argentino antes de cruzar a Chile el 7 de enero.
Allí continuaron desplazándose en coche durante otras tres semanas. El 31 de enero regresaron a Argentina para visitar la provincia de Neuquén, en la Patagonia, una de las zonas donde históricamente se han detectado casos de hantavirus vinculados a la cepa Andes. Apenas doce días después volvieron a entrar en Chile.
Desde territorio chileno cruzaron después hacia la provincia argentina de Mendoza, en el oeste del país, para emprender un nuevo trayecto de casi 20 días hasta Misiones, en el extremo noreste argentino y fronteriza con Brasil y Paraguay. El viaje continuó el 13 de marzo en Uruguay, al que accedieron por vía terrestre, antes de regresar nuevamente a Argentina el 27 de marzo con destino final en Ushuaia, la ciudad más austral del mundo. Allí embarcaron el 1 de abril en el MV Hondius.
La reconstrucción de ese periplo, difundida este miércoles por el Ministerio de Salud argentino, busca acotar el lugar exacto en el que pudieron exponerse al virus. La hipótesis principal gira en torno a la cepa Andes, una variante especialmente vigilada porque, a diferencia de otros hantavirus, puede transmitirse entre personas.