Cinco personas que viajaron en el crucero afectado por hantavirus, aisladas de forma preventiva en Chile y Canadá
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Se trata de pasajeros que viajaron del barco antes de tiempo y que no presentan por ahora síntomas compatibles con la enfermedad
08 may 2026 . Actualizado a las 11:40 h.El cerco sanitario en torno al crucero MV Hondius continúa ampliándose. Las autoridades de Chile y Canadá han ordenado el aislamiento preventivo de al menos cinco personas que estuvieron a bordo de la embarcación afectada por el brote de hantavirus que suma, contando a las tres personas fallecidas, cinco casos confirmados, además de otros cuatro sospechosos.
El Ministerio de Salud chileno informó este jueves del aislamiento de dos ciudadanos chilenos que viajaron en el crucero, aunque precisó que ninguno presenta por ahora síntomas compatibles con la enfermedad. «Ambas personas se encuentran sanas», señaló la cartera en un comunicado, aunque explicó que, debido a la situación generada en el barco, se les está realizando un seguimiento epidemiológico que incluye pruebas diagnósticas para descartar una posible infección.
Según detalló el ministerio, los dos ciudadanos se incorporaron al crucero «en medio de su trayecto», en un momento en el que el brote todavía no había sido detectado públicamente.
Las autoridades chilenas aprovecharon además para descartar, por el momento, que la exposición inicial al virus se produjera en su territorio. «Los casos reportados como primarios transitaron por Chile en un período que no corresponde al de incubación», señaló el ministerio.
Horas antes, Canadá confirmaba medidas similares. Las autoridades sanitarias canadienses ordenaron el aislamiento domiciliario de otras dos personas que también viajaron en el MV Hondius y mantienen vigilancia médica ante un posible desarrollo de la enfermedad. A ellas se suma una tercera persona que no estuvo a bordo del crucero, pero que compartió un vuelo con un pasajero que ya presentaba síntomas compatibles con el hantavirus. No obstante, las autoridades canadienses recalcaron que este último caso «no es considerado de alto riesgo» por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La parada en Santa Elena
Tras zarpar desde Ushuaia (Argentina) el 1 de abril, el buque arribó a la isla británica 24 días después. Allí desembarcó el cuerpo del primer fallecido y, junto a él, abandonó el barco su esposa, de 69 años, que en aquel momento presentaba leves molestias gastrointestinales y algo de debilidad. Además de este matrimonio holandés —considerados ambos pacientes índice del brote— en Santa Elena bajaron del barco al menos otros 28 pasajeros que terminaban allí sus viajes.
Desde hace tres días, ya no solo preocupan los que permanecen en el crucero. El principal problema ahora, por descontrolado, es cuánto han propagado sin saberlo el virus quienes se bajaron en Santa Elena y, desde allí, volaron primero a Johannesburgo y, después, a sus casas. Uno de estos pasajeros, un hombre suizo, acudió al médico con síntomas y permanece bajo aislamiento en el Hospital Universitario de Zúrich; su esposa está en cuarentena preventiva. Otro varón neerlandés, también desembarcado, ha sido ingresado en Nimega. De forma similar, una auxiliar de vuelo de la aerolínea KLM, que cubría la ruta Sudáfrica-Países Bajos, está hospitalizada con síntomas leves tras haber asistido a la mujer holandesa que terminó falleciendo. De confirmarse, supondría el primer caso de transmisión más allá del pasaje del crucero.