Montero inflama la campaña al calificar de accidente laboral la muerte de dos agentes

María Salgado
María Salgado REDACCIÓN / LA VOZ

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María Jesús Montero, este martes en un acto de campaña electoral en Martos (Jaén).
María Jesús Montero, este martes en un acto de campaña electoral en Martos (Jaén). José Manuel Pedrosa. | EFE

El alcalde de Adamuz acusa al popular Juanma Moreno de «racanear cuatro votos» con el accidente ferroviario

13 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La política patria sigue superándose en cotas de indignidad y blandiendo a nacionales muertos como mejor baza electoral. Le sirven los dos guardias civiles fallecidos el pasado viernes cuando perseguían una narcolancha en Huelva; le valen las 46 personas que perdieron la vida en el accidente ferroviario en la localidad cordobesa de Adamuz. Nada se desaprovecha en el último estertor de la campaña de los comicios a la Junta de Andalucía que se celebran este domingo. Las palabras de la candidata socialista, María Jesús Montero, sobre el primer siniestro, sirvieron de acicate para rebajar el debate al subsuelo. «Los accidentes laborales tienen que ser una prioridad. Hay trabajadores que fallecen por el simple hecho de ganarse la vida. Y todos nos tenemos que aliar contra esa lacra de accidentes laborales», dijo la exvicepresidenta primera la noche del lunes en Canal Sur, en el segundo y último coloquio televisado antes de la cita con las urnas.

«Instrumentalizar el dolor»

El PP, Vox y asociaciones del instituto armado criticaron el comentario de la sevillana y le exigieron una rectificación, que llegó ayer por la tarde. «Por supuesto, estamos hablando de muertes en acto de servicio. Así lo sentimos y así debe reconocerse siempre a quienes arriesgan su vida por la seguridad de todos y todas», escribió en X la secretaria general del PSOE andaluz, que envió su «respeto y cariño a las familias y compañeros» de los dos agentes.

Mientras la ministra portavoz, Elma Saiz, señaló que «el Gobierno va a instrumentalizar el dolor», Sumar reclamó evitar polemizar porque fue una muerte en acto de servicio, pero también un accidente laboral. No opinaron lo mismo la derecha y ultraderecha, que calificaron los hechos de asesinato. Los populares no desaprovecharon el traspiés de su rival y salieron en tromba a censurarla. «No se puede caer más bajo», compartió en redes sociales su secretario general, Miguel Tellado. «Es, probablemente, la definición más rastrera y repugnante de lo que pasó en Huelva», valoró su portavoz en el Congreso, Ester Muñoz. «Que falta de respeto [...]. Pida disculpas. Hay que proteger y respetar a quienes nos protegen», sostuvo la vicesecretaria de regeneración institucional, Cuca Gamarra. «Demuestra la talla humana y política», ironizó el vicesecretario de política autonómica, Elías Bendodo. «Es una obscenidad política y moral», agregó la portavoz adjunta, Cayetana Álvarez de Toledo. «No cabe más indecencia. Asco», lamentó su portavoz de Interior en la Cámara Baja, Ana Vázquez. «Sánchez no tuvo la deferencia ni de ir al funeral y su candidata en Andalucía quitó importancia a lo sucedido», apuntó la vicesecretaria de coordinación sectorial, Alma Ezcurra. «Es verdaderamente penoso y lamentable que llame accidente laboral a lo que es un asesinato», concluyó el cabeza de lista del PP por Cádiz, Antonio Sanz.

Tampoco Vox dejó pasar la oportunidad y atizó a los dos grandes partidos. «Es un PSOE que califica de accidentes laborales lo que son asesinatos y un PP que utiliza todo para hacer política», dijo su candidato, Manuel Gavira, después de que Juanma Moreno lo criticara por no suspender los actos de campaña el sábado de luto.

Los reproches al popular llegaron también del alcalde socialista de Adamuz, Rafael Moreno, después de que el presidente de la Junta preguntara a Montero en el debate sobre el siniestro ferroviario. «No esperaba esta utilización política de algo tan doloroso», reconoció el regidor, que lo acusó de la «manipulación torticera» del accidente para «racanear cuatro votos», y denunció que los servicios de emergencias autonómicos se retrasaron casi dos horas.