Mbappé y Arbeloa abren otro capítulo en el culebrón del Real Madrid: «El entrenador me ha dicho que soy el cuarto delantero de la plantilla»
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El estallido del francés en la zona mixta y el posterior desmentido de Arbeloa -«no lo habrá entendido bien»- suman un nuevo episodio en la crisis que vive el Madrid
15 may 2026 . Actualizado a las 16:33 h.El Real Madrid va de incendio en incendio. En una semana marcada por la turbulenta rueda de prensa en la que Florentino Pérez arremetió contra la prensa sin hacer amago de autocrítica y anunció por sorpresa la convocatoria de elecciones a la presidencia, el partido frente al Oviedo disputado el jueves en el Santiago Bernabéu añadió otro episodio más al esperpético culebrón en el que vive sumergido el club de Chamartín. Se trata del enfrentamiento a pecho descubierto que mantuvieron Kylian Mbappé y Álvaro Arbeloa, después de que el futbolista, que fue suplente y entró al césped en la segunda parte en medio de una tremenda pitada por parte de su afición, sostuviese que el técnico le dijo que era «el cuarto delantero de la plantilla» y este le desmintiese a renglón seguido negando haberle afirmado tal cosa.
«Estoy bien al 100%. No he jugado porque el míster me ha dicho que soy el cuarto delantero de la plantilla por detrás de Mastantuono, Vini y Gonzalo. Yo estaba para ser titular, es su decisión», manifestó Mbappé en zona mixta poco después de terminar un duelo que sirvió para ahondar en las múltiples heridas que están desangrando al club de Chamartín.
Los goles de Gonzalo y de Bellingham le dieron al Real Madrid un triunfo intrascendente que además resultó muy amargo y enturbia aún más el envilecido clima en el que viven sumidos todos los estamentos de la institución, que ha quedado dinamitada tras dos campañas sin títulos y está viendo como se abren fracturas por doquier.
Con el título de Liga ya en las vitrinas del Barça y un vestuario en armas cuya división quedó más visibilizada que nunca con la pelea que mantuvieron la semana pasada Fede Valverde y Aurelién Tchouaméni, el inusitado ataque de Florentino Pérez a los medios de comunicación echó aún más gasolina a un duelo de carácter plebiscitario en el que Mbappé fue el que salió peor parado.
Disparo al pecho
El francés lleva semanas en el punto de mira de la parroquia del Real Madrid tras una serie de episodios controvertidos que han manchado su imagen, desde el viaje a Cagliari junto a su pareja, la actriz Ester Expósito, hasta la foto a destiempo que subió a su cuenta de Instagram mientras los blancos caían por 2-0 en el clásico celebrado el pasado domingo que abrochó el alirón del Barça. Su salida al rectángulo de juego este jueves en el minuto 69 en sustitución de Gonzalo vino acompañada de una sonora silbatina que continuó cada vez que el crack de Bondy tocaba la pelota. Y, aunque entregó a Bellingham el pase que el inglés convirtió en el segundo tanto de la noche tras una gran acción del británico, los ánimos del 10 seguían muy caldeados cuando acudió al encuentro con la prensa para dar su versión de los hechos.
«Fue una pena para mí no jugar el clásico», señaló Mbappé. Dijo no tomarse como algo personal los silbidos que escuchó en el Bernabéu, recordando que ha tenido momentos en su carrera en los que le han pitado y asumiendo que eso es «parte del negocio y de la vida». Pero soltó la bomba cuando habló de su suplencia frente al Oviedo.
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«No he jugado porque para el míster me ha dicho que soy el cuarto delantero de la plantilla», aseveró el atacante, que incidió en que estaba «para ser titular». Un disparo directo hacia Arbeloa que el todavía entrenador del Real Madrid no dejó pasar por alto.
«No lo habrá entendido bien, no sé qué decirte, no le he dicho que es el cuarto delantero», replicó Arbeloa en sala de prensa. El técnico, que ha tenido diversos encontronados con miembros de la plantilla pese a los numerosos desmentidos que ha hecho a este respecto, fue más lejos a la hora de reafirmar una autoridad que viene tambaleándose desde hace semanas, especialmente a raíz de la eliminación en la Champions que confirmó el epitafio de los blancos en el curso que ahora toca a su fin.
«Yo decido quién juega mientras esté sentado en esta silla, me da igual que no estén de acuerdo, se llame como se llame. Y si no, que esperen al siguiente», enfatizó en medio de los rumores que apuntan al aterrizaje de José Mourinho, el preferido de Florentino Pérez para poner orden en un vestuario en llamas. «Estoy muy tranquilo y tengo la conciencia muy tranquila. No me importa que no estén de acuerdo con mis decisiones», agregó en otra rueda de prensa marcada por las tremendas convulsiones que sufre un equipo al que el final de la temporada se le está haciendo larguísimo y que va de disgusto en disgusto.