Las 27 personas que viajan a bordo serán sometidas a diferentes pruebas diagnósticas
18 may 2026 . Actualizado a las 17:57 h.El crucero neerlandés MV Hondius ya está en el puerto de Róterdam preparado para su desinfección. Antes de proceder a las labores de limpieza, desembarcará «de forma escalonada» la tripulación restante. Las 27 personas que viajaban a bordo —25 miembros de la tripulación y 2 sanitarios— serán sometidas a diferentes pruebas diagnósticas y a una cuarentena en los Países Bajos. La embarcación, que mide aproximadamente 107 metros de eslora y unos 17 metros de manga, avanzó este lunes hacia la zona portuaria con una marea de prensa internacional pendiente y con alguno de los pasajeros asomándose por la borda.
«No hay personas con síntomas a bordo», informó en un comunicado la naviera del barco, Oceanwide Expeditions. La elección del puerto de Róterdam para el desembarco no se dio al azar. Primero, porque el barco navega bajo bandera neerlandesa. Segundo, porque es el puerto más grande de Europa uno de los pocos del continente con infraestructura permanente para cuarentenas marítimas y preparado para recibir embarcaciones con riesgos sanitarios.
Según explicó a Efe una portavoz del servicio municipal de salud (GGD), se pondrá en marcha una operación coordinada para, primero, someter a pruebas médicas a las 27 personas que han continuado a bordo —incluido personal extranjero— tras la evacuación de la mayoría de los ocupantes del barco en Tenerife. Del total de personas que siguen en la embarcación, 25 son miembros de la tripulación. Van acompañados de dos empleados del Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente de Países Bajos (RIVM), encargados de supervisar la situación sanitaria durante la travesía. De las personas que siguen a bordo, cuatro son ciudadanos neerlandeses que podrán completar la cuarentena en sus domicilios, mientras que los otros 23 son tripulantes extranjeros —17 filipinos, 4 ucranianos, un ruso y un polaco—.
Tras el desembarco controlado de la tripulación, comenzará una operación integral de limpieza y descontaminación del crucero, un proceso que, según informa Efe, podría prolongarse al menos una semana debido a las dimensiones del barco y la dificultad de certificar la eliminación completa del virus.
Esas operaciones se desarrollarán en la zona portuaria conocida como Europoort, en cooperación con autoridades de Países Bajos entre las que se encuentran el Servicio Municipal de Salud (GGD), el Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente (RIVM), la región de seguridad de Róterdam y la compañía Oceanwide Expeditions, operadora del crucero. El acceso al barco quedará restringido exclusivamente a personal autorizado, y se deberá realizar una evaluación completa del estado de la embarcación antes de iniciar la descontaminación.
El inicio del brote
La llegada este lunes del buque a las costas neerlandesas cierra una travesía que se convirtió en noticia el pasado 3 de mayo, cuando la OMS confirmaba, después de la muerte de tres viajeros, que el barco tenía un brote de hantavirus. Les pilló cerca de Cabo Verde, donde no desembarcaron. El país alegó que no poseía los medios sanitarios necesarios para hacer frente a la emergencia y, a petición de la OMS, se dirigió hacia España.
El Hondius llegó a Canarias el pasado 10 de mayo. En el puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, se llevó a cabo el proceso de desembarco de los pasajeros y de la tripulación —94 personas de 19 nacionalidades—, desplazándose en lancha, en autobús y, finalmente, en avión. Los primeros en bajar fueron los 14 españoles a bordo, que fueron trasladados de inmediato al Hospital Militar Gómez Ulla de Madrid. Allí, un día más tarde, uno de los pasajeros —un hombre de 70 años— dio positivo en las pruebas de la enfermedad. Permanece en la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (Uatan), aunque se encuentra mejor y evoluciona favorablemente sin apenas síntomas.
El enfermo español seguirá en la unidad citada hasta su recuperación clínica, conforme al protocolo aprobado por las autoridades de sanidad pública. A los otros trece, todos hospitalizados en el mismo centro sanitario, se les practicará una segunda prueba de diagnóstico. De ser negativa, podrán comenzar a salir de las habitaciones individuales y acceder a zonas comunes de la planta donde están ingresados, así como recibir visitas de familiares, siempre con medidas de protección y prevención. Por su parte, las mujeres de Barcelona y Alicante que compartieron un vuelo con una de las fallecidas por hantavirus dieron resultado negativo en la cuarta PCR
La operación de desembarco se dio por finalizada el 11 de mayo, cuando salió el último vuelo de repatriación a los Países Bajos. El crucero emprendió su camino hacia Roterman, a donde ha llegado una semana después.