En libertad bajo fianza el hijo mayor de Isak Andic, fundador de Mango

Xavi Gual BARCELONA / E. LA VOZ

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Jonathan Andic, presunto parricida, elude la cárcel tras depositar un millón de euros, si bien la jueza descarta en el auto que «la caída del empresario fuese producto de un resbalón»

19 may 2026 . Actualizado a las 21:17 h.

Jonathan Andic, el hijo mayor del fundador de Mango, Isak Andic, se encuentra en libertad bajo fianza acusado formalmente de la muerte de su padre, ocurrida el 14 de diciembre del 2024 en Montserrat. Año y medio después, los Mossos d'Esquadra lo detuvieron en su domicilio en la mañana de ayer, lo llevaron ante la titular del juzgado de instrucción número 5 de Martorell (Barcelona), donde entró esposado, y allí respondió solo a las preguntas que le formuló su abogado Cristóbal Martell. Tras el interrogatorio, al que respondió con monosílabos, la fiscal Teresa Yoldi solicitó libertad bajo fianza de un millón de euros, así como la retirada del pasaporte, la prohibición de salir del país y la obligación de comparecer ante el juzgado cada semana. El presunto homicida depositó el dinero en cuestión de minutos.

Aún así, el auto de la jueza, en el que enumera los indicios que pesan sobre el acusado, resulta implacable. La magistrada, que autorizó la difusión del documento judicial, sostiene «la mala relación del hijo con el padre» y que Jonathan es un hombre «obsesionado con el dinero». Para la juez, hubo «una planificación» del homicidio (estuvo los días 7, 8 y 10 de diciembre en la zona) y descarta, sobre las lesiones del malogrado empresario, que «la caída fuese producto de un resbalón o tropiezo». Además, la existencia de una pisada intensa fue interpretada como el resultado de un enfrentamiento a pie de barranco.

Hacía meses que los agentes de la Comisaría General de Investigación Criminal sospechaban del primogénito de la familia, después de las contradicciones en las que incurrió en las dos declaraciones posteriores a la tragedia. Según explicó entonces, su padre resbaló en un tramo con muchas piedras, mientras él caminaba unos metros por delante; se giró y solo pudo ver cómo se precipitaba por un barranco de más de 100 metros de altura. El informe inicial presentado a la jueza dio por buena esta versión.

Sin embargo, las piezas no terminaban de encajar y siguieron con las pesquisas. Jonathan declaró que aquel día él y su padre habían quedado en Montserrat para resolver un asunto familiar que les distanciaba. Pero los agentes habían comprobado que él acudió al lugar de los hechos días antes de la cita. Otro elemento que sembró dudas fue la llamada realizada tras la caída mortal. En lugar de dar aviso inmediato al 112, Jonathan optó por telefonear a Estefanía Knuth, por aquel entonces pareja sentimental de su padre. Isak había estado casado con Neus Reig Tarragó, con quien tuvo tres hijos: Jonathan, Judith y Sarah. Tras divorciarse de esta, desde el 2018 mantenía una relación estable con Estefanía, ex golfista amateur y empresaria 20 años más joven que él, muy reservada en su vida pública. También lo era el fundador de Mango, caracterizado por su discreción en lo personal. Le gustaba la navegación, la naturaleza y hacer viajes por el mundo. A sus 71 años, era conocida su afición por el excursionismo y gozaba de un buen estado de forma. A los investigadores les extrañó desde el principio la tesis del resbalón en un camino de escasa dificultad, muy asequible en todo caso para un hombre acostumbrado a transitar por rutas bastante más complejas.

Los agentes volvieron en varias ocasiones al lugar de los hechos para tratar de corroborar la información del primogénito sobre el estado del terreno. También tomaron declaración a testigos y familiares, entre ellos a Knuth. El giro de guion definitivo llegó cuando la jueza autorizó la intervención del teléfono móvil del sospechoso, que fue requisado en septiembre, con el fin de examinar el contenido, movimientos, mensajes y llamadas realizadas por Jonathan. En especial, los intercambiados con su padre, tanto el día de los hechos como en las jornadas previas. En concreto, pretendían aclarar unos mensajes que este habría borrado, además de fijar con precisión su ubicación exacta en el momento de la caída. El análisis de la geolocalización de los dispositivos no aportó ningún dato concluyente.

La familia cree en su inocencia

Sin embargo, de las conversaciones mantenidas entre ambos los Mossos habrían llegado a la conclusión de que Jonathan mantenía una mala relación con su padre. Un extremo que el abogado defensor niega rotundamente. Tampoco lo cree la familia. A través de un comunicado, mostró su convencimiento de que el proceso «terminará lo antes posible y se demostrará la inocencia de Jonathan Andic».

Una relación familiar tempestuosa tras un relevo fallido

Según cuentan personas próximas a la familia, la relación que mantenían padre e hijo no era buena. De hecho, suele ocurrir en las empresas familiares, creadas muchas veces desde la nada, gracias al tesón, la perseverancia y la habilidad de su fundador, y que los hijos suelen heredar para bien o para mal. Esto último podría ser el caso de Mango.

La segunda generación de la familia se incorporó a la cúpula de la compañía de distribución de moda en octubre del 2012, cuando Jonathan Andic fue nombrado presidente adjunto, el segundo puesto de máxima responsabilidad, solo por detrás de su padre. Por debajo figuraban Nahman Andic (hermano de Isak y cofundador de la empresa), como vicepresidente ejecutivo; y el director general, Enric Casi, fallecido en mayo del 2023.

Jonathan llevaba años trabajando dentro, desde el 2005, tras estudiar Comunicación Audiovisual en Estados Unidos y cursar un máster en dirección de empresas en el IESE. Desde el 2007 tuvo responsabilidad directa en la nueva línea masculina del grupo. Sin embargo, su salto a la alta dirección acabó en fracaso. La empresa acumuló pérdidas de casi cien millones de euros en los tres años posteriores y Andic padre tuvo que volver a tomar las riendas en el 2018, aupando a la dirección general a Toni Ruiz, un directivo procedente de Leroy Merlin. Más tarde, Ruiz fue nombrado consejero delegado en sustitución del primogénito, obligando a Jonathan a volver a la sección de Mango Man, lo que habría enturbiado considerablemente las relaciones con su progenitor, según las pesquisas de los Mossos d'Esquadra.