El PNV amaga, pero no puede romper con Sánchez

Francisco Espiñeira Fandiño
Francisco Espiñeira REDACCIÓN / LA VOZ

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El presidente del PNV, Aitor Esteban, este fin de semana pasado en Durango.
El presidente del PNV, Aitor Esteban, este fin de semana pasado en Durango. David de Haro | EUROPAPRESS

Los nacionalistas gobiernan con el PSOE las principales instituciones vascas y buscan más poder

26 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La contundencia de Aitor Esteban hacia el PSOE en el mitin del PNV del domingo —«así no se puede llegar al 2027»— menguó ayer en intensidad, como esperaban casi todos los políticos. Este mismo lunes, apenas 24 horas después, diversos portavoces nacionalistas salieron a apagar cualquier ruido de posible cambio de bando en las alianzas del Congreso. «No votar con el PSOE no significa apoyar a Feijoo», explicitaron varios dirigentes del PNV.

La estrategia del PP de equiparar a los nacionalistas vascos con las decisiones más contestadas del sanchismo con el fin de arañarles votos ha abierto más la brecha generada por el apoyo de los jelzales a la moción de censura de Pedro Sánchez. Esteban siempre rechazó cualquier intentó del ala más posibilista del PNV, incluso del exlendakari Ignacio Urkullu, de explorar una posible investidura del líder del PP tras los comicios del 23J. La excusa de la presencia de Vox en la ecuación servía de coartada a los nacionalistas, a pesar de que sus discrepancias con el ala más izquierdista del bloque de investidura son evidentes en asuntos como la economía y la vivienda.

Algunos quisieron ver un giro en un saludo escenificado en Bilbao en un desayuno informativo de Alberto Núñez Feijoo al que acudió la plana mayor del PNV, incluido el propio Aitor Esteban. Sin embargo, el aparente deshielo no ha rebajado el nivel de enfrentamiento. Y la amenaza de Esteban pierde fuerza al comprobar que el grueso del poder de su partido depende directamente de su capacidad para entenderse con el PSOE, con el que gobierna en coalición en el Gobierno vasco, en las tres principales ciudades de la comunidad y en cientos de localidades y organismos oficiales.

Aunque el PNV casi triplica en apoyos a los socialistas, lo cierto es que el partido de Pedro Sánchez tiene un valioso comodín en su baraja: en muchos de esos pactos podría sustituir a los nacionalistas por Bildu, aunque, de momento, esa opción no está oficialmente sobre la mesa.

Además, el nuevo lendakari, Imanol Pradales, cuya popularidad no acaba de remontar en las encuestas, tiene pendiente una cita con el presidente del Gobierno para agilizar nuevas transferencias al País Vasco. En principio, la cita será en julio y los nacionalistas ansían hacerse con la gestión de la Seguridad Social y de los aeropuertos. Ese puede ser el precio de mantener su apoyo.

El BNG, con Sánchez

Donde aún tuvieron menos eco las advertencias de Aitor Esteban fue en las filas del BNG. Los nacionalistas gallegos se han convertido, junto con Bildu, en el aliado más sólido del PSOE en las Cortes, donde su único diputado, Néstor Rego, vota casi siempre alineado con las tesis de la Moncloa. Este mismo lunes, su viceportavoz en el Parlamento gallego, Olalla Rodil, dejó claro que la moción de censura es una hipótesis que ni siquiera contemplan en el Bloque. «O que ten que facer Pedro Sánchez é cumprir con Galicia. E quedan aínda acordos pendentes por saír adiante», remarcó Rodil.