El Gobierno adjudica el nuevo canal de TDT a Siete, formado por accionistas críticos de Prisa cercanos a la Moncloa
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La duración de la licencia será de quince años con posibilidad de renovación por el mismo plazo. Las emisiones comenzarán en un plazo máximo de seis meses
26 may 2026 . Actualizado a las 20:50 h.El Gobierno ha concedido la licencia del nuevo canal de televisión de la TDT en abierto y para todo el territorio nacional a Siete (Servicios Integrados de Entretenimiento Televisivo), un consorcio formado por accionistas minoritarios de Prisa, críticos con su presidente actual, Joseph Oughourlian, y próximos a la Moncloa, que habían intentado sin éxito en el pasado que el grupo de comunicación pujara por la licencia.
El grupo está liderado por Andrés Varela Entrecanales, que encabeza a su vez Global Alconaba, sociedad que controla alrededor del 7% de Prisa, aunque esta última no participa como tal en el proyecto audiovisual. Junto a Varela figuran también los empresarios Adolfo Utor, presidente de Baleària, y Diego Prieto, además del grupo argentino Telefé, otro de los socios de la iniciativa. La propuesta de este consorcio se ha impuesto al proyecto de Mediaset —que ya cuenta con ocho licencias en España—, la otra candidatura sobre la mesa del Ministerio para la Transformación Digital, dirigido por Óscar López. El canal comenzará sus emisiones en un plazo máximo de seis meses. Nace siguiendo el plan diseñado por José Miguel Contreras, exdirector de Contenidos de Prisa Media y fundador de Globomedia y La Sexta, que propuso a Oughourlian que Prisa pujara por esta licencia, pero el presidente del grupo enterró la iniciativa al considerarla perjudicial para una compañía con una deuda de 750 millones de euros.
Oughourlian destacó entonces que su relación con esos socios de la compañía va a «mejorar mucho, sobre todo si se hacen con ese canal», porque se darán cuenta, ha dicho, «de que la milonga» que les vendieron «no existe». «Estoy deseando que se adjudiquen el canal, que se lo lleven con su dinero, no con el mío, y que vean la dificultad de operar una televisión», ha incidido Oughourlian. Los adjudicatarios intentaron poner en marcha este proyecto dentro del grupo Prisa, pero este proyecto fue descartado y acabó con la dimisión de varios directivos.
La concesión, con una duración de quince años y susceptible de renovación por el mismo plazo, cambia el tablero mediático e introduce un proyecto televisivo progresista, con la mirada puesta en las próximas elecciones generales previstas para el 2027. La cadena, según fuentes del sector, estará centrada en la información y la actualidad, con un modelo de infoentretenimiento.
La adjudicación pone fin al proceso administrativo iniciado con el Real Decreto 250/2025, que coincidió con la crisis abierta en la cúpula de Prisa por los planes para lanzar una cadena generalista. Ese proyecto estuvo liderado por Carlos Núñez, entonces presidente ejecutivo de Prisa Media y actualmente en Mediapro, y por el propio Contreras.
El Consejo de Ministros, a propuesta de Óscar López, aprobó el 14 de octubre del 2025 convocar el concurso público para la adjudicación, mediante régimen de concurrencia, de una nueva licencia para la prestación del servicio de televisión digital terrestre (TDT), en régimen de emisión en abierto y cuyo ámbito geográfico se extenderá a todo el territorio nacional. Según publicó el Gobierno en octubre, el concurso invitaba a poner en marcha un canal que permitiera «aumentar la representatividad de los plurales intereses y corrientes de opinión de la sociedad», de forma que los espectadores pudieran «acceder a un número mayor de contenidos y una oferta audiovisual diferenciada».
Según ha explicado el consorcio Servicios Integrados de Entretenimiento Televisivo, el objetivo es «abrir un espacio a todo tipo de creadores de contenidos que puedan, conjuntamente, contribuir a la implementación de un amplio ecosistema adaptado a las nuevas ventanas que la tecnología ha abierto en los últimos años». «El mundo digital será el territorio base desde el que se difundirán todo tipo de contenidos a través de todas las ventanas disponibles. Ninguna vía está descartada y ninguna alianza será ignorada. La apertura de miras será el vector principal que impulsará la aventura», ha asegurado la empresa administrada por Andrés Varela Entrecanales y vinculada al grupo de accionistas de Prisa agrupados en torno a Global Alconaba.
Siete ha destacado que la nueva cadena de televisión «buscará competir por abrirse un hueco junto a las seis grandes cadenas nacionales dirigidas a amplias audiencias, con una rejilla compuesta por una programación original, de producción nacional, basada en la actualidad, en su sentido más amplio, y el directo». Ha subrayado que el «elemento determinante» de la apuesta será la «presencia de grandes profesionales de la comunicación al frente cada uno de su propio espacio». «Se busca potenciar no el personalismo de sus nombres, sino la conjunción de sus diversas personalidades. La cadena no apuesta por la uniformidad generacional, estética o editorial, sino por la apertura de un espacio diverso y plural en el que cada profesional pueda desarrollar con plena independencia su propio discurso», ha explicado.
La concesión de la nueva frecuencia de TDT introduce en la oferta en abierto un nuevo canal de corte progresista en un contexto de elecciones generales previstas para el 2027. El Gobierno tenía que resolver el concurso en un plazo máximo de un año desde su publicación. Finalizado el procedimiento, la licencia se formaliza en documento administrativo por el titular del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, en el plazo de un mes desde el día siguiente a la publicación del Acuerdo del Consejo de Ministros por el que se resuelve el concurso.
Según señaló el Ministerio de Transformación Digital, esta licitación la exige el Plan Técnico Nacional de la TDT, en vigor desde el 27 de marzo del 2025, que realizó una distribución de los múltiples digitales a través de los cuales se presta el servicio de TDT de cobertura estatal.
El objeto de adjudicación del concurso corresponde al sobrante de una cuarta parte de la capacidad en el múltiple digital MPE5. El concurso se rige por lo previsto en la Ley 13/2022, de 7 de julio, General de Comunicación Audiovisual.