El Ejecutivo defiende a Zapatero, pero afloran las diferencias internas en el PSOE

Pablo Medina MADRID / LA VOZ

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Sumar critica que Sánchez se esconda y Page pide una cuestión de confianza

27 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El PSOE está tocado con la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero. Lo reconocen fuentes de Ferraz que manifiestan además que no hay unidad en el partido. La cuestión es delicada, y el Gobierno de Pedro Sánchez continúa sus llamadas a la unidad mientras sus socios le emplazan a rendir cuentas y aclarar públicamente lo sucedido con el expresidente del Gobierno.

En el corazón de los socialistas se han abierto tres vías de consideración con la imputación de Zapatero. La primera, la de Felipe González y Emiliano García-Page, que piden elecciones o una cuestión de confianza porque, según este último, «este es el momento de mayor riesgo para PSOE en toda la democracia» por la acumulación de presuntos casos de corrupción [Koldo, el hermano de Sánchez y ahora Zapatero, entre otros]. La segunda, la del dolor que expresó el secretario de comunicación del socialismo andaluz, Fernando López Gil: «No hay un socialista que no esté destrozado». Y la tercera, la expresada por Salvador Illa, presidente catalán: «La legislatura debe aguantar».

Esta última es a la que se abraza la mayoría del partido. Precisamente, la portavoz Elma Saiz reiteró ayer que Sánchez agotará su mandato con una visión de España que precisamente se apoya en el «legado incuestionable» de Zapatero en materia de derechos sociales y libertades. Pero otras fuentes reconocen que se preparan para «aguantar el chaparrón», porque son conscientes de la delicadeza del asunto.

Resistencia y guiños

Sánchez se prepara para que el Comité Federal de finales de junio sirva para dar energías renovadas al partido y confianza a los socios como ocurriera el año pasado, cuando Sumar y otros partidos exigían regeneración por los casos de corrupción de José Luis Ábalos y Koldo García y los sexuales de algunos cargos del partido como Paco Salazar.

Los socios habituales del Gobierno están a un paso de volver a apretar las tuercas a los socialistas. La portavoz de Sumar, Verónica Martínez, descartó que su coalición vaya a pedir elecciones, porque «la solución nunca puede estar en que deje de haber un Gobierno ¿Para qué?, ¿para que venga el Gobierno de los amigos de Montoro?». Pero su homólogo de Compromís, Alberto Ibáñez, sí señaló que no dejarán que los socialistas tapen el caso: «No entiendo por qué su secretario general se ha escondido y no da explicaciones».

Para los nacionalistas, la cuestión es sencilla: sin el PSOE en el Gobierno, las concesiones peligran. El mensaje es agotar la legislatura para exprimir la gallina de los huevos de oro antes que arriesgarse a un Ejecutivo de PP y Vox que corte el grifo. La portavoz del PNV en el Congreso, Maribel Vaquero, reiteró que «la legislatura no se puede acabar», pero tampoco puede continuar la «irresponsabilidad» de los socialistas con respecto al caso ZP.

Ione Belarra, líder de Podemos, dijo que este mandato «estaba muerto» antes de que se publicase el auto de la imputación al expresidente y propuso «abrir una nueva etapa con una izquierda fuerte que pueda hacer frente a la corrupción» y que sirva de muro de contención de las derechas.

El BNG rechaza las elecciones, pero pide explicaciones

El diputado del BNG en el Congreso, Néstor Rego, rechazó ayer pedir elecciones anticipadas tras conocerse el sumario del caso Plus Ultra porque el Gobierno necesita «algo más de tiempo» para cumplir los compromisos pendientes con Galicia, entre ellos la transferencia de la AP-9 y el estudio para implantar cercanías. Pero sí exigió a Sánchez explicaciones, y recordó que Zapatero «no era santo de la devoción» del BNG, que se opuso «de forma muy rotunda» a decisiones «regresivas» como la reforma laboral o las pensiones.

Feijoo pregunta a los socios de Sánchez si quieren un Gobierno «corrupto»

Redacción / Agencias

El líder del PP, Alberto Núñez Feijoo, mostró ayer su extrañeza por que los socios de Pedro Sánchez digan que quieren un «gobierno limpio» y les ha advertido de que «tienen muy mal concepto» de sus votantes si creen que lo mejor es sostener al Ejecutivo «más corrupto» de la historia de la democracia. En un acto en Sevilla tras visitar junto al alcalde de la ciudad, José Luis Sanz, una promoción de viviendas, el líder de los populares señaló que «no es normal» que España vaya a «un escándalo o más al día» y tampoco que «ya aparezca como uno de los centros de corrupción mundial».

«Si es grave todo lo que está pasando, es mucho más triste y mucho más grave que España ya forme parte de organizaciones criminales de corrupción internacional», ha indicado el líder del PP, quien ha añadido que está perdiendo «un extraordinario crédito internacional, una reputación de un país sólido y un país decente».

Núñez Feijoo incidió en la necesidad de erradicar la corrupción de la política española y ha asegurado que «el cambio y la corrupción son incompatibles» y si alguien «se equivoca» durante su gobierno, «verán ustedes cómo tiene consecuencias inmediatas». «Es evidente que estamos perdiendo un extraordinario crédito internacional, es evidente que estamos perdiendo una reputación de un país sólido y un país decente, pero también es evidente que el cambio ha de consistir, entre otras cosas, en erradicar cualquier actitud de corrupción en la política española», advirtió del líder del PP.

También confesó que le llena de tristeza y de preocupación la situación que está atravesando España y ha dicho que las familias «merecen que el gobierno se ocupe más del IVA y menos de la UCO y de la UDEF». «Los medios de comunicación solo hablan últimamente de corrupción, tráfico de influencias, apropiación indebida y pertenencia a organización criminal», según Feijoo.