Blair critica la guerra interna en el laborismo y acusa al partido de no tener un plan para el Reino Unido
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Desde la formación acusan al ex primer ministro de haber perdido el contacto con la realidad: «Es evidente que Tony no ha estado cerca de un trabajador desde hace décadas»
28 may 2026 . Actualizado a las 19:30 h.La crisis de liderazgo en el laborismo ha sumado un nuevo protagonista: Tony Blair. El ex primer ministro ha criticado las maniobras del exministro de Sanidad Wes Streeting y del alcalde de Mánchester, Andy Burnham, para desplazar al actual líder, Keir Starmer, al considerar que esta pugna interna podría abrir la puerta a que el partido pierda las próximas elecciones generales. «El Partido Laborista está jugando con fuego o, más precisamente, con su futuro y el del país. Que haya o no un cambio de liderazgo es irrelevante si no empieza con un debate político», escribió Blair en un inusual ensayo.
Horas después, en una entrevista con la BBC, el exmandatario insistió en sus críticas: «Intentar forzar la dimisión del primer ministro antes de saber qué rumbo político vamos a tomar no es una forma seria de actuar». Sus palabras fueron interpretadas como un ataque directo a los sectores encabezados por Streeting y Burnham, que llevan semanas reclamando la salida del impopular Starmer, a quien responsabilizan del mal resultado en las elecciones locales inglesas y en los comicios autonómicos de Gales y Escocia a comienzos de mes.
Reproches a Starmer
Sin embargo, Starmer tampoco quedó al margen de los reproches. El ex primer ministro aseguró que el problema del inquilino de Downing Street «no es su personalidad» ni su «incapacidad para comunicar» los logros del Gobierno, sino algo más profundo: la falta de una estrategia clara. «No tenemos un plan coherente y bien elaborado para un mundo que cambia rápidamente, y nos encontramos en la posición política equivocada», afirmó.
En su ensayo, Blair reclamó al Gobierno que aplique nuevos recortes en las ayudas sociales, que levante las restricciones a la explotación de petróleo y gas en el mar del Norte y que busque normalizar las relaciones con EE.UU. tras el desencuentro provocado por la negativa británica a participar en los bombardeos contra Irán. Su receta también incluye frenar las negociaciones para acercar el Reino Unido a la Unión Europea, al considerar que el país parte de una posición de debilidad. «Del mismo modo que el brexit no fue la solución a los problemas del Reino Unido en el 2016, revertirlo no es la solución a la situación mucho peor del 2026», sostuvo.
Las palabras de Blair no tardaron en recibir respuesta. Tanto Burnham como Streeting subrayaron que el ex primer ministro no mencionó la «desigualdad» ni una sola vez en su texto. Desde el partido, además, replicaron: «Es evidente que Tony no ha estado cerca de un trabajador desde hace décadas, pero claramente ha estado rodeado de visionarios del mundo tecnológico».