Santiago Pedraz, el juez artista capaz de procesar a las élites y ser señalado por PP y PSOE
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Ha llevado casos internacionales que tuvieron gran repercusión pública
28 may 2026 . Actualizado a las 22:57 h.A Santiago Pedraz (Salamanca, 1958) se le puede ver con mil caras distintas. En el restaurante Almagro cerca de la Audiencia Nacional con un pitillo en la mano, en la Galería Canalejas exponiendo sus pinturas, en portadas de revistas del corazón por sus incontables parejas... pero también se le puede ver togado y llevando algunos de los casos judiciales más mediáticos del país. En el último, el caso Leire, ha decidido ordenar el registro de la sede del PSOE en la calle Ferraz por una presunta «red de financiación ilegal» del partido, hecho que le ha devuelto al foco. Ahora es la diana del PSOE, y antes lo fue del PP. Porque si algo marca al magistrado es que no es del gusto del poder político.
Pedraz es el primogénito de una familia de siete hermanos. Su padre, Santiago Pedraz Estévez, fue subdirector de la agencia Efe. Con él se fue cuando era niño para acompañarle en una corresponsalía que, entonces, le marcaría una personalidad inquieta y curiosa, atraído por la multiculturalidad, las expresiones artísticas de Latinoamérica y el estilo de vida vivaz del mundo hispanoparlante. A su regreso a España, estudió derecho e ingresó en la carrera judicial en 1983, a los 26 años. Su primer destino fue Villacarrillo, en Jaen, y fue ahí donde coincidió y trabó amistad con el juez Baltasar Garzón. Posteriormente pasaría por Almería, Cabra y San Sebastián, donde llegó a ser juez decano. Una vez llegó a Madrid, le tocó ser letrado jefe del área de formación del Consejo General del Poder Judicial y más tarde se trasladaría a la Audiencia Provincial. De ahí, el salto a la Audiencia Nacional fue natural. Y comenzaría su periplo judicial, muy seguido de cerca por los partidos políticos.
El primer caso relevante que llegó a su mesa fue el asesinato del camarógrafo José Couso después de que un tanque estadounidense disparara contra su habitación en el Hotel Palestina de Bagdad en el marco de la invasión de Irak del 2003. El magistrado requirió a Washington interrogar a los tres soldados a bordo del blindado, viajó hasta la capital del país árabe para reconstruir los hechos y hasta llegó a emitir órdenes de detención, pero el caso se archivó en el 2015 tras la reforma de la ley de Justicia Universal del Gobierno de Mariano Rajoy (PP), que limitó las actuaciones judiciales de los magistrados fuera de territorio nacional.
Igualmente, Pedraz se encargaría de otros casos que quedarían obstruidos por dicha reforma, como la apertura de diligencias contra miembros del Partido Comunista chino por la represión en el Tibet en el 2008, en la que vio delitos de genocidio. O cuando en el 2006 viajó a Guatemala para interrogar a los exdictadores Efraín Ríos Montt y Óscar Humberto Mejía Victores por hallarles sospechosos delitos de genocidio, terrorismo, asesinato, torturas y detenciones ilegales contra la etnia maya local. En todos ellos, esgrimió en sus escritos una férrea defensa de los derechos humanos frente a quienes pretendían cometer abusos, lo que le granjeó una gran popularidad entre quienes sufrieron tales hechos.
En el ojo de la política
El juez Pedraz no solo ha tenido un papel central en procesos internacionales. A nivel nacional, se convirtió también en el centro de atención mediático. Fue el magistrado encargado de la sentencia que defendió que las acampadas de Rodea el Congreso del 2012 eran libertad de expresión, quien no llevó al exdirigente etarra De Juana Chaos a juicio por la publicación de dos columnas que la Fiscalía veía partidarias del grupo —aunque finalmente la Audiencia Nacional lo procesó— y se hizo cargo de la investigación del patrimonio de la familia del expresidente catalán Jordi Pujol. Además, también tuvo mano en algunas piezas del caso Gürtel y del caso de los papeles de Bárcenas.
Pedraz tiene, además, sobrada experiencia con casos de corrupción. Se hizo cargo del caso Gowex, uno de los escándalos bursátiles más graves de España en la década de los 2010, archivó la causa de Anticorrupción contra Mario Conde por el «saqueo» de Banesto en el 2018 en el marco de la Operación Fénix, e investigó una presunta red de corrupción en la Real Federación Española de Fútbol durante el mandato de Ángel María Villar en la llamada Operación Soule, aún sin juicio.
Entre todos estos vaivenes, Pedraz ha tenido una vida sentimentalmente agitada. Ha sido portada de revistas del corazón en varias ocasiones por sus noviazgos, especialmente por el que mantuvo con Esther Doña, la viuda del marqués de Griñón, en el 2021. Es padre de cuatro hijos.