Sánchez secunda la teoría de la conspiración y acusa a la oposición «marrullera» de querer derribar al Gobierno «con malas artes»

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

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Pedro Sánchez sube al escenario seguido de Aránzazu Figueroa, la nueva líder de las Juventudes Socialistas, en un acto celebrado este domingo en Madrid.
Pedro Sánchez sube al escenario seguido de Aránzazu Figueroa, la nueva líder de las Juventudes Socialistas, en un acto celebrado este domingo en Madrid. Daniel Gonzalez | EFE

El líder socialista afirma ante los jóvenes de su partido que necesita «tiempo» y asegura que mantendrá  su hoja de ruta «hasta el 2027 y más allá», pero sin referencias a los autos judiciales que afectan al PSOE

31 may 2026 . Actualizado a las 21:57 h.

«Los marrulleros con sus maniobras y nosotros a gobernar hasta 2027, y más allá». En su primera intervención ante la militancia socialista tras la imputación del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el registro de la sede del PSOE en busca de pruebas sobre una trama para desacreditar a jueces, fiscales y guardias civiles, Pedro Sánchez dejó claro este domingo que ninguno de esos asuntos modificará su «hoja de ruta», que consiste en agotar la legislatura y volver a ser el candidato del partido en las próximas elecciones. Durante la clausura del congreso de las Juventudes Socialistas de España, Sánchez eludió cualquier alusión concreta a los casos de corrupción que afectan al partido y a su entorno familiar, pero atribuyó a «la oposición marrullera de la derecha y la extrema derecha» lo que calificó como un intento de «derribo» de su Gobierno».

El jefe del Ejecutivo se unía así a la posición de dirigentes socialistas como el ministro Óscar Puente, que atribuyen la acumulación de causas judiciales en su contra a una conspiración política en la que participarían jueces, fiscales, fuerzas de seguridad y periodistas al servicio de la oposición.

Frente a las peticiones de explicaciones públicas urgentes por parte del PP, pero también de sus aliados parlamentarios, incluido Sumar, su socio en el Gobierno de coalición, Sánchez insistió en el mensaje de que «cada vez que ha habido un comportamiento que no se ha adecuado a los valores de nuestro partido hemos actuado con contundencia». Pero regresó de inmediato a la teoría de la conspiración política al asegurar que utilizarán la misma «contundencia» porque no van a «permitir que esta oposición marrullera intente derribar al Gobierno con sus malas artes».

El PSOE «puede tropezarse»

Lo más parecido a una autocrítica que se le escuchó fue decir que los socialistas no niegan «los problemas», asegurando que han afrontado todas las crisis «internas y externas» y que el PSOE «puede tropezarse» porque es un «proyecto humano». Pero aseguró que «tampoco se puede negar la cuenta de resultados de este Gobierno, porque llevamos ocho años avanzando, y esta oposición marrullera quiere hacer que España se frene o incluso que retroceda».

En su estrategia de tratar de sacudirse la presión por las últimas actuaciones judiciales con un discurso al ataque, y no a la defensiva, indicó que en muchas ocasiones ve «a la derecha y a la ultraderecha, no solamente la política, también la mediática, y da la sensación de que no nos conocen» porque los socialistas pueden tener «esos tropiezos», pero nunca dan «una batalla por perdida». «Nos levantamos y avanzamos», aseguró.

Alejando cualquier posibilidad de una actuación inmediata que ponga fin a la legislatura, como le pide el PNV, Sánchez insistió en que su mandato durará «lo que quieran los españoles». Pero avanzó que necesitan «tiempo» para que enraícen las «transformaciones» que el PSOE ha puesto en marcha en materias como los derechos sociales o la vivienda.

Frente a ello, arremetió contra el expresidente del Gobierno José María Aznar y su llamada a que «quien pueda hacer, que haga», que calificó de «grito de desesperación y antidemocrático». Aseguró que Aznar «es un personaje que siempre se ha sobreestimado y que, si uno piensa qué aportó a la política, aportó la corrupción, la gran mentira del 11-M e incorporar a España a una guerra ilegal».

 Críticas desde Podemos

Casi a la misma hora, la eurodiputada de Podemos Irene Montero ha asegurado este domingo que «este Gobierno está enterrado y la legislatura agotada», porque, según ha remarcado, «no ha resuelto uno solo de los problemas de la gente». Antes de sumarse a la manifestación en defensa de la sanidad pública convocada por la Plataforma de Vecinos y Vecinas de los Barrios y Pueblos de Madrid, Montero ha respondido así al ser preguntada por si existe alguna línea roja para apoyar al Gobierno.

«¿Línea roja? Si el problema es que este Gobierno está enterrado y esta legislatura está agotada porque no han resuelto uno solo de los problemas de la gente» ha asegurado sobre los problemas de sanidad o vivienda o «el precio de las cosas».

«Y además le han puesto a la guinda de la corrupción. Y de hacer pasar vergüenza a la gente», ha añadido. Montero ha señalado que la izquierda «está en pie en la primavera de lucha más importante desde que echamos al Partido Popular» y ha asegurado que su partido ya se levantó cada vez que ha habido gobiernos que no han respondido a lo que la gente necesita”.